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30 de Marzo: Versión del Informe del Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir (ILSB) y el Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE)

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  • Más de 20 años de lucha y sólo 1.52 por ciento de las trabajadoras del hogar gozan de los derechos de la Seguridad Social
  • Mientras sus labores benefician a casi 5 millones de personas y a 2 millones de familias
  • Promesas sin Cumplir: Autoridades, empleadoras sumadas a las trabajadoras en el reclamo de sus derechos plenos 

Micaela Márquez

SemMéxico, Cd. de México, 30 de marzo 2022.- El trabajo en el hogar, de carácter doméstico y de cuidado que realizan los y las trabajadoras del hogar benefician a poco menos de dos millones de hogares en todo el país, donde viven alrededor de 4 millones 900 mil personas.

El bienestar de muchos hogares depende de la presencia de una persona trabajadora del hogar, quien solventa los problemas de conciliación de la vida familiar y laboral.

Sin embargo, y a pesar de los avances legislativos, y el más reciente y más importante la reforma de la Ley del Seguro Social que deroga el carácter voluntario de la afiliación de las personas trabajadoras del hogar todavía no las beneficia.  

De los aproximadamente 2 millones 200 mil de trabajadoras que realizan trabajo del hogar, sólo 33 mil 475 mujeres han sido afiliadas al Seguro Social, una cifra que significa apenas el 1.52 por ciento, muy reducida.

Las reformas a la Ley Federal del Trabajo y a la Ley del Seguro Social (2019-2021) son avances fundamentales que amplían el reconocimiento de los derechos laborales de las personas trabajadoras del hogar, incluidas las prestaciones de seguridad social, centrales para la garantía de sus derechos reproductivos.

Sin embargo, aún no cuentan con prestaciones de ley, contratos por escrito, acceso a servicios de salud reproductiva y seguridad social, licencias de maternidad, acceso a servicios de cuidado para sus hijos y vacaciones pagadas.

En el Informe “Promesas sin cumplir: derechos reproductivos y laborales de las trabajadoras del hogar en México 2021” elaborado por el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir (ILSB) y el Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE), en el marco del Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar,  busca contribuir al análisis y la reflexión, con una perspectiva de género y de derechos humanos, sobre la situación de vulnerabilidad y desventaja que viven las personas trabajadoras del hogar en sus derechos laborales, de seguridad social, cuidados y derechos reproductivos

Los avances en términos legislativos son fundamentales pero insuficientes para garantizar contextos laborales decentes y condiciones de vida dignas para las personas trabajadoras

del hogar. El informe visibiliza las situaciones de exclusión, discriminación, violencia y falta de cumplimiento de derechos que padecen las personas trabajadoras del hogar, quienes en su mayoría laboran en el sector informal, en condiciones precarias y sin las protecciones o prestaciones mínimas.

Aunado a esto, la crisis ocasionada por la pandemia de covid-19 tuvo repercusiones particularmente graves para las personas trabajadoras del hogar; a saber, entre otras, despidos injustificados, la reducción de sus salarios, la suspensión de sus actividades sin goce de sueldo y el confinamiento obligatorio en sus lugares de trabajo bajo la modalidad de planta.

Durante la pandemia, entre el primer trimestre de 2020 y el primero del 2021, el número de personas trabajadoras del hogar con alguna remuneración disminuyó 13.4 por ciento, además de que hubo una reducción de 16.53 por ciento de trabajadoras del hogar que tuvieron acceso a instituciones de salud como parte de sus prestaciones; es decir, de 57,822 mujeres pasaron a 48,263. Además, 14.2 por ciento del total de trabajadoras del hogar en 2021 se encontró en situación de pobreza laboral.

El informe advierte que es crucial que esta crisis no suponga un retroceso en los logros alcanzados. Se precisa del esfuerzo conjunto de autoridades, personas empleadoras y la sociedad en general y no esperar que sean solo las trabajadoras del hogar quienes reaccionen ante el incumplimiento.

Por lo que se requiere implementar acciones orientadas a garantizar el cumplimiento de la normativa nacional existente, así como de los tratados internacionales ratificados por México, en especial el Convenio 189 de la OIT.

En 2019, las reformas a la Ley Federal del Trabajo y a la Ley del Seguro Social reconocieron derechos laborales, sociales y reproductivos para las personas trabajadoras del hogar. Asimismo, en 2021, la entrada en vigor del Convenio 189 de la OIT representa un mecanismo más de monitoreo para el cumplimiento y la mejora de dichas leyes, así como de los programas necesarios para implementarlas.

Históricamente se señala el recorrido de las trabajadoras del hogar que conformaron diversas organizaciones desde la Confederación de Trabajadores Mexicanos (CTM)

y la Confederación Revolucionaria de Obreros (CROM) hasta la creación en 2006 del Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar (CACEH) y, en 2015,

se fundó el Sindicato Nacional de Trabajadores y Trabajadoras del Hogar (SINACTRAHO), que pertenece a la Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadoras del Hogar y a la Federación Internacional de Trabajadores. Marcelina Bautista inició su lucha al final del siglo XX.

Cabe destacar la alianza entre grupos ligados a la causa, personas pertenecientes a la academia, al poder legislativo, al poder Ejecutivo federal y estatal, así como organismos intergubernamentales internacionales, fondos de financiamiento y organizaciones de la sociedad civil nacionales e internacionales, tuvo frutos.

La brecha laboral presente

La brecha laboral entre hombres y mujeres se hace presente las mujeres trabajadoras del hogar laboran 62 horas a la semana, mientras que los hombres 48.

Las mujeres hablantes de alguna lengua indígena dedican, en promedio, 5.4 horas más al trabajo del hogar no remunerado que otras mujeres que no hablan una lengua indígena, y dedican 26.3 horas más a dicho trabajo que los hombres que hablan alguna lengua indígena.

Las mujeres, de 12 años y más, dedican en promedio 30.8 horas semanales al trabajo doméstico no remunerado de su propio hogar, en tanto que los hombres tan solo 11.6 horas.

Durante el primer trimestre del 2020, en el periodo previo a la pandemia, el ingreso promedio mensual de un trabajador del hogar fue de 5 mil 991 pesos, en tanto que el de una trabajadora era de 3 mil 804 pesos.

Señala el estudio que la brecha puede deberse, entre otros factores, a la diferencia en la duración de la jornada laboral, a la realización de funciones diferenciadas y a la discriminación por género.

Para el tercer trimestre, en plena pandemia de covid-19, el salario promedio mensual, tanto de las mujeres como de los hombres, se redujo; el de ellas en 19 por ciento y el de ellos en 18 por ciento.

El desconocimiento en materia de tabuladores salariales y costo de vida suele llevar a que se pacte el salario de formas que resultan perjudiciales para la trabajadora del hogar.

En un primer caso, la persona empleadora puede ofrecer determinada cantidad, a su discreción; la segunda forma implica que la trabajadora establezca su tarifa.

El estudio realizado por la organización Investigación en Salud y Demografía, S. C. (INSAD) revela que para las trabajadoras de entrada por salida el salario más bajo fue de cien pesos por día y el más alto de 475 pesos, en tanto que para las trabajadoras de planta el más bajo fue de 125 pesos y el más alto de 436 pesos.

Si trabajaran todos los días del mes por el salario mínimo, sin otras fuentes de ingreso (lo que equivale a alrededor de 4 mil pesos), las personas trabajadoras del hogar apenas sobrepasarían la línea de pobreza por ingresos establecida por el CONEVAL (3 mil 843 pesos en el medio urbano y 2 mil 715 pesos en el medio rural). Sin embargo, una gran proporción de las trabajadoras del hogar no trabaja jornadas semanales remuneradas completas.

De planta a entrada por salida

La gran mayoría de las trabajadoras del hogar lo hacen en la modalidad de entrada por salida; por lo general, trabajan jornadas menores al máximo legal en uno o más hogares. Debido a que acumulan menos horas laborales remuneradas, las trabajadoras del hogar perciben en promedio salarios menores que los hombres que se dedican a lo mismo. Lo anterior se debe, en gran medida, a que las mujeres no solo cuidan de los hogares en los que trabajan, también dedican gran parte de su tiempo y esfuerzo al cuidado de su propio hogar y familia sin recibir una remuneración.

Respecto al trabajo de planta el estudio realizado por insad revela que la jornada laboral comienza entre las siete y nueve de la mañana, en función de la rutina de cada familia. Por la tarde, dos terceras partes de las entrevistadas tienen un descanso que dura hasta la hora de la cena, luego de haber terminado la limpieza de la cocina.

FATAL EL PRIMER SEMESTRE DE 2022

En el primer trimestre del 2021,3 poco más del 73 por ciento de las personas trabajadoras del hogar se encontraban entre los 30 y los 59 años; entre 15 y 19 años, 4 por ciento; entre 20 y 29 años, 13 por ciento; y de 60 años en adelante, 10 por ciento

Con respecto al estado conyugal, poco menos del 50 por ciento se encuentran casadas o en unión libre y poco menos del 40 por ciento son solteras o separadas. La gran mayoría de las trabajadoras del hogar (77 por ciento) tienen entre 1 y 5 hijas y/o hijos; 88 por ciento vive en hogares nucleares (formados por el jefe o jefa y un cónyuge con o sin hijos, o bien, un jefe o jefa con sus hijos) y el ocho por ciento pertenece a hogares ampliados, ya sea uno nuclear que integra a otros parientes o a diferentes generaciones.

Para el primer trimestre del 2020, 48 por ciento de las personas trabajadoras del hogar se encontraba distribuidas en seis entidades federativas: Estado de México con 14 por ciento; Veracruz con 8 por ciento); Jalisco, 8 por ciento; Ciudad de México, 7 por ciento; Puebla, 6 por ciento, y Guanajuato, 5 por ciento.

A pesar de que la Ley Federal del Trabajo contempla el derecho a la vivienda para todas las personas trabajadoras, las reformas laborales recientes que reconocen el derecho de las trabajadoras del hogar a la seguridad social considera ni especifica este derecho.

Recomendaciones

Entre las recomendaciones destaca generar un mecanismo de registro y monitoreo en línea que contemple datos de las personas trabajadoras del hogar y de las empleadoras, así como el avance en el cumplimiento de los derechos como inscripción a la Seguridad Social.

Crear instrumentos para el monitoreo, evaluación y la rendición de cuentas de la inscripción a la seguridad social, ya que la generación y recolección de datos de afiliación permitirá evaluar y rendir cuentas de metas y resultados de la afiliación por parte del IMSS.

Crear campañas para difundir los derechos de las trabajadoras del hogar y sensibilizar a las empleadoras sobre sus obligaciones, e informar las vías de acceso a la justicia para atender cualquier tipo de violencia o discriminación.

Realizar diagnósticos y padrones de trabajadoras del hogar a partir de un enfoque de género, intersecciones, intercultural que permita diseñar políticas publicas acordes a sus necesidades. 

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