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50 millones de personas en el mundo padecen esclavitud moderna: informe de la OIT

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  • Las y los trabajadores domésticos constituyen una parte importante de la mano de obra mundial en el empleo informal y se encuentran entre los grupos de trabajadores más vulnerables.
  • En 2021 había diez millones más de personas en situación de esclavitud moderna en comparación con las estimaciones mundiales de 2016.
  • Las mujeres y la niñez siguen siendo desproporcionadamente vulnerables.

Redacción

SemMéxico. Ciudad de México. 13 Septiembre 2022.- Las últimas estimaciones globales de la esclavitud moderna, publicadas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el grupo internacional de derechos humanos Walk Free, revelaron que el año pasado, unos 50 millones de personas en el mundo vivían en la esclavitud moderna: 28 millones en trabajos forzados y 22 millones en matrimonios forzados.

Cifras que no pararon de crecer durante los últimos cinco años, con diez millones más de personas en situación de esclavitud moderna en comparación con las estimaciones mundiales de 2016.

El informe del organismo especializado destaca que el fenómeno de la esclavitud moderna aparece en casi todos los países del mundo, y que trasciende líneas étnicas, culturales y religiosas. Más de la mitad (52%) de todos los trabajos forzados y una cuarta parte de todos los matrimonios forzados se produce en países de renta media-alta o alta.

 “Es impactante que la situación de la esclavitud moderna no esté mejorando”, dijo el Director General de la OIT, Guy Ryder. “Nada puede justificar la persistencia de este abuso fundamental de los derechos humanos”.

Explotación sexual comercial

El 86 por ciento de los casos de trabajo forzoso se encuentran en el sector privado, y la explotación sexual comercial forzada representa el 23 por ciento, casi cuatro de cada cinco víctimas, de las cuales son mujeres.

El trabajo forzoso impuesto por el Estado representa el 14 por ciento, de los cuales casi uno de cada ocho, o 3,3 millones, son niñas y niños. Más de la mitad están en explotación sexual comercial.

 “Sabemos lo que hay que hacer, y sabemos que se puede hacer”, dijo el principal funcionario de la OIT. “Las políticas y regulaciones nacionales efectivas son fundamentales”.

Pero los gobiernos no pueden hacerlo solos, continuó, explicando que las normas internacionales proporcionan “una base sólida” y que se necesita un “enfoque de todas las manos”.

“Los sindicatos, las organizaciones de empleadores, la sociedad civil y la gente común tienen un papel fundamental que desempeñar”.

Matrimonios infantiles, otra cara de la esclavitud moderna

El año pasado, se estima que 22 millones de personas vivían en matrimonio forzado, lo que representa un aumento de 6,6 millones con respecto a las estimaciones globales de 2016.

La verdadera incidencia del matrimonio forzado, en particular con niñas y niños de 16 años o menos, es probablemente mucho mayor que la captura de las estimaciones, ya que se basan en una definición estrecha que excluye algunos matrimonios infantiles.

Se consideran forzados porque un menor no puede dar su consentimiento legal para casarse.

Los matrimonios forzados son muy específicos del contexto, ya que están vinculados a actitudes y prácticas patriarcales establecidas desde hace mucho tiempo. El informe muestra que más del 85 por ciento está impulsado por la presión familiar.

Según el tamaño de la población regional, el 65 por ciento de los matrimonios forzados se encuentran en Asia y el Pacífico. Los Estados árabes tienen la mayor prevalencia, con 4.8 de cada 1,000 personas en la región en un matrimonio forzado.

Personas migrantes están particularmente afectados por el trabajo forzoso

Las y los trabajadores migrantes presentan más del triple de probabilidades de estar en situación de trabajo forzoso que sus contrapartes no migrantes.

Aunque la migración por causas laborales tiene un efecto ampliamente positivo en las personas, los hogares, las comunidades y las sociedades, este hallazgo demuestra cómo las y los migrantes son particularmente vulnerables al trabajo forzoso y a la trata de personas, ya sea causada por la migración irregular, o por las prácticas de contrataciones injustas y poco éticas.

Por su parte, el director general de la Organización Internacional para las Migraciones, António Vitorino, destacó que el informe «subraya la urgencia de garantizar” que cualquier forma de migración “sea segura, ordenada y regular”.

Vitorino afirmó que “la reducción de la vulnerabilidad de los migrantes al trabajo forzoso y a la trata de personas depende, en primer lugar, de marcos políticos y jurídicos nacionales que respeten, protejan y hagan realidad los derechos humanos y las libertades fundamentales de todos los migrantes -y de los migrantes potenciales- en todas las etapas del proceso migratorio, independientemente de su situación migratoria”.

 “Toda la sociedad debe colaborar para revertir estas impactantes tendencias, incluyendo la aplicación del Pacto Mundial sobre Migración», añadió.

Recomendaciones del informe

El estudio de la Organización Internacional del Trabajo propone una serie de medidas que, de adaptarse rápida y conjuntamente, supondrían un avance significativo para acabar con la esclavitud moderna. Por ello propone:

  • Mejorar y hacer cumplir las leyes y las inspecciones de trabajo.
  • Poner fin al trabajo forzoso impuesto por el Estado.
  • Reforzar las medidas para combatir el trabajo forzoso y la trata de personas en las empresas y las cadenas de suministro.
  • Ampliar la protección social, y reforzar las protecciones legales, incluida la elevación de la edad legal para contraer matrimonio a los 18 años sin excepción.
  • Abordar el mayor riesgo de trata y trabajo forzoso para los trabajadores migrantes.
  • Promover la contratación justa y ética.
  • Fomentar un mayor apoyo a las mujeres, niñas y personas vulnerables.

SEM/MG

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