Mujeres

Legalizar la prostitución incompatible con los derechos humanos de las mujeres

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Elda Montiel

SemMéxico. Cd. de México. 8 de octubre de 2019.- Legalizar la prostitución como una actividad laboral es incompatible con los derechos humanos, cuyo corazón es el respeto a la dignidad humana, la no discriminación, la igualdad entre hombres y mujeres, el derecho a la seguridad y a una vida libre de violencia señala el pronunciamiento Abolicionista MX.

Lo suscriben feministas entre las que se encuentran Patricia Olamendi, Yndira Sandoval,  Rosa María Cabrera Lotfe y Guadalupe Ponce.  

Legalizar, normalizar y legitimar el sistema prostitucional, beneficia solo a los dueños de prostíbulos, ya que es de los negocios más lucrativos que se basa en la comercialización del cuerpo de niños, niñas, jóvenes y mujeres, sobre la base de explotar la prostitución ajena.

Hipersexualiza a la sociedad y mercantiliza el cuerpo de las mujeres por todos los medios, como la pornografía, la prostitución y los vientres de alquiler.  

También advierten, que de manera reiterada se ha estado omitiendo el debate informado.

Además del pronunciamiento que suscriben las feministas Abolicionistas MX, otras voces advierten que los únicos beneficiados son los proxenetas, como lo expresa Isabel Salud del recientemente creado Sindicato de Trabajadoras del Sexo, OTRAS, y Teresa C. Ulloa Ziaurriz, directora de la Coalición Regional contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe, A.C. (CATWLAC por sus siglas en inglés).

Isabel Salud destaca que “legalizar un sindicato, supone, de facto y por la puerta de atrás, darle un carácter laboral a la prostitución, es decir, legalizarla, cuestión que rechazamos absolutamente. Detrás de un sindicato no están las mujeres prostituidas, están los proxenetas y la poderosa y mal llamada industria del sexo, que no son más que las mafias criminales y la trata”.

Por su parte, Teresa Ulloa de CATWLAC, señala que fue el diputado morenista Temístocles Villanueva Ramos quien presentó, el 3 de septiembre en el Congreso de la Ciudad de México, una iniciativa disfrazada, donde quiere reglamentar la prostitución.

“Creo que el diputado Villanueva ha escogido el peor momento para salir con su iniciativa, justo cuando estamos protestando contra la violencia hacia las mujeres y las niñas. Lo que nos queda claro es que al diputado no le importa toda la violencia que sufren las mujeres en situación de prostitución. Esa violencia que proviene de la colonización patriarcal y la opresión institucional perpetrada principalmente por los hombres”.

Les pagan para que hagan lo que no quieren

El pronunciamiento, precisa que quienes promueven la legalización del multimillonario negocio, recurren al principio de la libertad de elección y a la ideología neoliberal capitalista, para la cual la libertad individual se asocia a la libertad de mercado, a la mejora económica y de bienes materiales para plantear la prostitución como una solución al desempleo y una alternativa para obtener ingresos.

Usan estrategia de crear falsas expectativas a quienes se encuentran en las redes del sistema prostitucional, como si hablar de “trabajo sexual” cambiara la esencia del problema: les pagan para que hagan lo que no quieren, en la expresión más íntima de las relaciones humanas.

Se habla de adquirir derechos, como si no fueran ya titulares de derechos que el sistema vulnerara.

Para el abolicionismo, la prostitución es la violencia sexual más antigua contra las mujeres, una actividad o estrategia de sobrevivencia, ligada a la pobreza, falta de empleos dignos, salarios de miseria, migración, clasismo y racismo, que encierra un alto grado de violencia sexual, física y psicológica.

Los Derechos Humanos están interrelacionados, son progresivos, universales, indivisibles, inalienables, irrenunciables, así como inescindibles; la afectación de uno, pone en riesgo a los demás.

La existencia del sistema prostitucional mina las bases de la igualdad entre hombres y mujeres; así como la lucha para que se respeten todos los derechos a todas las mujeres.

Se explica, que en el mundo hay, al menos 3 modelos para abordar al sistema prostitucional: el reglamentarista, el prohibicionista y el abolicionista.

El modelo abolicionista no criminaliza a las víctimas; por lo contrario, está por el respeto integral a sus derechos humanos, promueve políticas públicas de salida como la vivienda, capacitación para el empleo y empleo digno. Este modelo, es compatible con la educación sexual integral y la sexualidad libre, gozosa, responsable y consensuada; pero no mercantilizada.

Promueve la terapia de largo plazo, (pues los daños son tan graves como los de quien sobrevive a la guerra) y la regularización del estado migratorio; con el propósito de que quienes abandonen definitivamente la actividad, cuenten con el apoyo preferente y prioritario del Estado.

A su vez, aplica sanciones y penas a los prostituyentes o “clientes”, que van desde la asistencia a talleres de masculinidad y sexualidad a las multas y la cárcel.

El abolicionismo ha logrado reducir: la cantidad de personas en situación de prostitución; la trata, léase la “desaparición” de niñas, niños, jóvenes y mujeres para la esclavitud y explotación sexual; la cantidad de hombres adictos al pago por sexo y los gastos que el Estado dedica a los problemas que el giro ocasiona.

Las políticas abolicionistas equilibran la relación de poder entre quien se queda en la actividad y el prostituyente, pues el Estado está del lado de ella (al menos el 85% de las personas en situación de prostitución son mujeres, 10% son personas trans y 5% hombres).

En los países abolicionistas como Noruega, Francia, Islandia, Canadá y otros, se ha probado lo que aquí se expone.

El reglamentarismo se encuentra en Alemania donde las mujeres en situación de prostitución pagan impuestos a razón de 30 euros al día por la enorme competencia (ley de la oferta y la demanda), donde tienen peores condiciones de “trabajo” como la tarifa plana (todo incluido por más tiempo) y cobran menos. Se difuminaron todas las promesas de derechos laborales, contratos colectivos, sindicatos, en cambio, crecieron exponencialmente: la proporción de hombres consumidores de sexo, la explotación de la prostitución ajena y la trata.

Firman el pronunciamiento, las Abolicionistas MX :Friman Mónica Soto Elízaga, Laura Henríquez Maldonado, Graciela Machuca Martínez, Dorisol González Cuenca, Adriana Lecuona Escartín, Patricia Barragán Pacheco, Rosa María Cabrera Lotfe, Yndira Sandoval Sánchez, Raquel Guereca Torres, Mayela García Ramírez, Beatriz Cosio Nava, Laura Gómez Flores, Hilda Venegas Negrete, Guadalupe Ortega Rodríguez, Daniela Cerva Cerna, Pamela Higuera Hidalgo, Yunitzilim Rodríguez Pedraza, María del Carmen Bautista López, Daniela Leyva Olaiz, Mar Cruz, Cynthia Galicia, Lidia Guzmán Hernández, Lilian Balderas-García, María del Carmen Ojesto Martínez, Patricia Olamendi, Columba Quintero, María de los Ángeles Hernández Sánchez, Daniela Romero Vargas, Eugenia Flores Hernández, Aimée Vega Montiel, Lucero Reyes Salgado, Sarah Dominique Vázquez de la Cruz, Sandra Escutia Díaz, Idalia López Murillo, María Yadira Romero Díaz, Ana Mijangos Reyes, Irene Manzo Reyes, Beatriz Amparo Reyes Domínguez, Verónica Caporal Pérez

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