Mujeres

Unir las agendas políticas de las mujeres en un solo plan de acción para acabar con la desigualdad: Minou Tavarez Mirabal

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  • La pobreza sigue teniendo nombre de mujer.

Elda Montiel

SemMéxico. Cd. De México. 27 de noviembre de 2019.- La pobreza extrema a nivel global sigue teniendo nombre de mujer y las mujeres siguen siendo esclavas de un sistema sexista, antidemocrático, desacreditado y corrupto que se deshumanizó.

Con esta advertencia la política dominicana Minou Tavarez Mirabal, hizo un llamado a las mujeres, sobre todo las dedicadas a la política, a unir agendas en un solo plan de acción, cuya prioridad sea un liderazgo político capaz de romper ese autismo y enfocarlo en construir un cambio civilizatorio que dé al traste con la desigualdad y la discriminación por sexo, etnia o clase social.

Ese es el salto cualitativo, dijo, que nos desafía a todos y todas, porque en nuestra región y en el mundo, ya es tiempo de que nuestras resistencias se conviertan en confluencias.

La actual vicepresidenta del Partido Alianza País, Minou Tavarez agradeció el que se mantengan vivos, el ejemplo, la inspiración y la lucha de Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, madre y tías, quienes murieron por oponerse al dictador Leónidas Trujillo en 1960 en la Republica Dominicana.

Recordó que desde 1991, en todas partes del mundo las mujeres se han estado movilizando en esta campaña de los 16 días de activismo contra la violencia de género, por lo que compartió un video, con una canción que se estrenó en la República Dominicana hace tres días, durante lo que se llamó la Marcha de las Mariposas, que inició esta campaña.

Es enorme para nosotras las mujeres el significado de desarrollar un liderazgo político dentro de partidos que son autoritarios, sexistas, patriarcales, violentos, de oligarquías casi monárquicas, pero con un peligroso gesto democrático, que con una mano vota por la paridad y con la otra afirma que no hay lugares suficientes para ocupar los puestos de elección, precisó.

Así engatusan medios, sociedad civil y tratan de acorralar las necesarias rebeldías para transformar las instituciones de la democracia.

Hablar de desigualdad, de exclusión, de pobreza, es hablar de derechos humanos y de ciudadanía, de política y democracia. No se puede mencionar el liderazgo político de las mujeres si nuestro plan de acción no incluye unificar nuestras agendas en esta dirección.

¿Por qué? Porque como decía, todo está interconectado, porque ahora, más que nunca, todo forma parte del todo.

Es en este escenario en que el discurso autoritario, conservador, negador de derechos, se las arregla para imponerse en algunos lugares de nuestra región y se hace evidente la necesidad de un replanteamiento del discurso democrático, del discurso progresista en general, que tenemos las mujeres políticas de acá o de allá, de replantearnos nuestro liderazgo, nuestro papel como actoras de primer orden en nuestros países.

En ese marco político son protagonistas, como en todos nuestros partidos y ese es un tema difícil, complejo, frustrante a veces, porque los partidos políticos son nuestras casas, el hogar donde políticamente crecemos, donde construimos nuestros liderazgos democráticos

Señaló que la agenda de las mujeres, la agenda del feminismo ha sido una agenda política siempre y que es necesario para ir conquistando el ansiado empoderamiento de las mujeres rescatar las esencias de un discurso que renueve conceptos manidos, “manidos” porque van sirviendo por igual a progresistas y conservadores, a dominantes y dominados, a víctimas y victimarios. Por lo que dijo, hay que proteger ese discurso del empoderamiento y trascender. 

Los problemas son enormes y no se trata solamente de las mujeres, sino del cambio de nuestras sociedades; porque el enfoque, la visión de la perspectiva de género, como la de uno y otro sexo, la de las humanas y los humanos, es un ejercicio de responsabilidad ineludible para alcanzar el mundo de equidad real por el que luchamos. 

Queda claro que de lo que se trata es de intentar una receta mucho más rigurosamente humana, que reconozca los asuntos que nos involucran en urgentísimas reivindicaciones y estrategias de manera más diversa, más compleja. Y porque, insisto, en esa lucha que nos incluye como prioridad a las mujeres, es tiempo de que la resistencia se convierta en confluencia. 

También recordó que, según la CEPAL, mal contadas, tan sólo el año pasado, en 32 países de la región, fueron asesinadas más de 3 mil 800 mujeres víctimas de feminicidio.

En su intervención llamo a la urgencia para que las luchas por la equidad, se comiencen a librar como una reivindicación vinculada a otras reivindicaciones sociales, políticas, económicas, ecológicas; y que se visibilicen como tales, pues para abordar el tema de la ciudadanía, debemos entenderla como una relación de la gente con el Estado, lo que provoca nuevos desafíos en todas direcciones.

Destacó que las mexicanas y mexicanos, han sido un ejemplo convirtiendo en realidad la paridad, en los espacios por excelencia de la democracia, que son los parlamentos, pro advirtió que no hay que bajar la guardia. 

Ahora bien, pensarnos como mujeres líderes llegar a los puestos de poder para repetir las formas de gobernar, un mundo a la manera tradicionalmente masculina, como ha venido ocurriendo por milenios, habla muy mal de lo que connaturalmente somos realmente capaces de hacer las mujeres.

Hacemos comunidades, pueblos. Nuestra esencia es solidaria, política, de modo que estamos también ante una grandísima oportunidad, pues, como he dicho muchas veces, de más política buena es que depende el mundo para arreglarse. 

Hoy, como nunca, todo está interconectado. Es lo que más me gusta del tiempo que vivimos. Es un tiempo que se siente en ebullición.

En mi país, la República Dominicana, la tierra de las hermanas Mirabal, el machismo mata, ha dejado en lo que va del año, a 387 niñas y niños huérfanos de sus madres y también a veces de sus padres, porque los asesinos suelen, con alguna frecuencia, suicidarse después que cometen el crimen.

Es desde esa perspectiva, justamente, desde donde yo me atrevería a plantear, dado el nuevo escenario local y global, la importancia de politizar las agendas heredadas ante la terrible evidencia de que el mundo es cada vez más ajeno, aunque sin secretos, y de que cualquier cultura o conflicto, por más remotos que sean, repercutirán indefectible y rápidamente en el todo en el que nos hemos convertido.

Y es que, desde cada realidad, cada región, cada país, cada ciudad, cada vecindario, desde cada mujer, desde cada individualidad, hay una agenda pendiente de ser satisfecha.

En educación y salud, en derecho a la tierra, propiedad y herencia, en empleo, en igualdad de oportunidad, de igualdad de ingresos, en justicia de género, en representación parlamentaria, en seguridad ciudadana, en cumplimiento de los instrumentos nacionales e internacionales de la mujer, pero sobre todo en el ejercicio de una ciudadanía plena, y eso también incluye la participación política libre de violencia.

El trabajo, como vemos, es mucho y complicado porque todo, absolutamente todo, está en juego, y porque todo, absolutamente todo, forma parte del TODO -con mayúsculas-.

Ah, ¿que por qué empecé citando a un escritor varón, de la primera mitad del siglo XX?

Porque, sí, ustedes, caballeros que están aquí escuchándonos, o que lo ven por la transmisión de televisión, sólo ven a una mujer cantando y tendiendo ropa, donde George Orwell veía una esclava. Si es así, estamos perdidos como planeta.

La conferencia magistral se llevó a cabo en la antigua casona de Xicoténcatl del Senado de la Republica, en el marco de las actividades contra la violencia de genero con la presencia de legisladoras y legisladores presidida por la presidenta de la Mesa Directiva, senadora Mónica Fernandez Balboa.  

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