Convención de Belém do ParáEmergencia Sanitaria COVID-19

MESECVI exige establecer refugios dignos ante la contingencia sanitaria

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* Propone atención también al trabajo no remunera y acceso a la salud

* En México, 43 % de mujeres han experimentado violencia en sus hogares

Elda Montiel

SemMéxico, Washington, 26 de marzo 2020.- El Comité de Expertas del Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará (MESECVI), advirtió que muchas de las medidas que se están tomando para mitigar las consecuencias del COVID-19 pueden tener un efecto desproporcionado para mujeres y niñas, y que en algunos casos, puede exacerbar la violencia en su contra, por lo que recomendó a los gobiernos se incorpore la perspectiva de género en las medidas que se tomen en la prevención y atención de la violencia contra las mujeres y niñas durante la crisis.

Prevención de la violencia, el trabajo no remunerado y del cuidado y el acceso a la salud son los temas que abarcan las acciones propuestas por el Comité de Expertas.

Ante las cuarentenas que obligan a las mujeres y niñas a convivir por largos periodos con sus victimarios lo que las expone a que se extreme la violencia en su contra, el Comité de Expertas llamó a los Estados para establecer albergues y refugios dignos en los que las mujeres, sus hijas e hijos, las y los adultos mayores y cualquier otra persona en riesgo de vivir violencia puedan acceder durante el confinamiento por el COVID -19.

Que se faciliten y difundan mensajes por internet o en las farmacias, supermercados o cualquier otro establecimiento donde puedan denunciar la violencia sin ponerse en riesgo. Proponen crear células de reacción inmediata para atender eficazmente las denuncias y los casos de violencia de género, así como fortalecer las medidas de protección, y mantener activas las medidas para prevenir, atender, juzgar y sancionar la violencia contra las mujeres y las niñas.

Así como consideran conveniente evitar la venta de alcohol, drogas, armas y cualquier otro detonante de la violencia de género durante los periodos de aislamiento.

En el caso de México, ante las medidas de Sana Distancia para combatir el COVID-19 el INMUJERES en colaboración con ONU Mujeres señala en infografías difundidas en las plataformas digitales, que en México el 43 por ciento de las mujeres ha experimentado violencia por parte de su actual o última pareja.

Consideraron también que la necesidad de estar en sus hogares en las horas hábiles cuando estaban en su espacio laboral, puede disparar los niveles de violencia dentro del hogar por la carga emocional de hombres y mujeres, aunado a la disminución de la actividad económica, lo que representa menos ingresos.

Distribuir las actividades de cuidado entre la familia

En otra infografía, se refieren al sistema de cuidados y señalan que este trabajo no remunerado que en las mujeres representa una carga de 39 horas semanales, y en el periodo de aislamiento puede incrementarse, sea distribuido entre los miembros de la familia.

En el cuidado de las personas adultas mayores, de las hijas e hijos, de personas enfermas, y de otras personas vulnerables y las labores domésticas, el Comité de Expertas, demandan a los Estados facilitar al personal femenino de sectores necesarios, como clínicas, hospitales, farmacias, o supermercados, el acceso de manera digna y segura al cuidado de las personas bajo su cargo.

Que se establezcan medidas para el cuidado de las personas que se encuentren a cargo de las personas infectadas por el COVID-19.

Contar con políticas dentro de las empresas, instituciones y organizaciones para que las mujeres y los hombres puedan hacerse cargo de sus hijas e hijos a partir del cierre de escuelas, sin que esto les afecte ninguna de sus prestaciones o derechos laborales

Recomendaron “políticas flexibles” para que las medidas sanitarias no afecten la estabilidad en el empleo de las personas que están a cargo del cuidado de otras personas; y que se asegure el cuidado de las personas que no han podido ser atendidas por quienes están a su cargo por la imposición de restricciones a la movilidad.

Por otra parte, demandan que se tomen medidas para que mujeres y niñas tengan acceso a los servicios de salud sin importar las condiciones laborales, estatus migratorio o cualquier otra categoría. También el acceso a estos servicios a las mujeres que, por su condición de discapacidad, migrantes, refugiadas, adultas mayores o por pertenecer a grupos históricamente discriminados normalmente no tienen acceso.

El Comité también recomendó a los gobiernos generar “esquemas de pagos únicos por causa de fuerza mayor” en las instituciones, organizaciones y empresas, “que no formen parte del salario cotidiano”, para que las familias puedan enfrentar el aislamiento sin que se vean afectados sus derechos mínimos a la alimentación, a la salud y a la vida digna.m

Por otra parte, el INMUJERES, en una campaña de infografías en redes sociales, ha señalado que tenemos que enfrentar dos retos: Protegernos del COVID 19 y aprender a repartir los cuidados. Así como informa que es el 911, el número al cual se debe llamar, en caso de sufrir violencia. “El coronavirus es un problema mundial al igual que la violencia contra las mujeres”.  

De acuerdo con INMUJERES son cerca de 472 millones 781 mil personas las que se dedican a la enfermería con un grado técnico o especializado en todo el país, de las cuales el 79.1 por ciento son mujeres.

Las personas trabajadoras en el cuidado de otros, que incluye a niñas, niños, personas con discapacidad y adultos mayores, suman 359 millones 783 mil, de las cuales 95.7 por ciento son mujeres, lo que las coloca “en un mayor riesgo de exposición al contagio comparadas con los hombres.

Cabe recordar que el Comité de Expertas es el órgano técnico del MECSEVI, responsable del análisis y evaluación del proceso de implementación de la Convención de Belém do Pará, integrada por expertas independientes designadas por los Estados parte, entre sus nacionales, que ejercen sus funciones a título personal.

SEM/em/sj

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