AmbigúMartha Elba Torres Martínez

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2020-2021, la debacle; se aferra Amlo en mentir

+ Dejará CV 1 millón desempleados y 100 mil micronegocios en ruina

Por Martha Elba Torres Martínez

SemMéxico. 02 de abril 2020.- En medio de la pandemia mundial que como nunca ha puesto en jake la globalización, el presidente López Obrador insiste en aferrarse a su ya decaída popularidad con más mentiras: promete crecimiento de 2 por ciento, cuando los nuevos pronósticos macros para 2020 y 2021 de la Secretaría de Hacienda, ya estiman una contracción de 3.9 por ciento y si bien nos va, mantener el estancamiento en cero.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) presentó anteayer al Congreso de la Unión, unos pesimistas «Precriterios Generales de Política Económica 2021» y basando sus previsiones en proyecciones de organismos internacionales y de analistas del sector privado, siendo el banco JPMorgan el más negativo, con una contracción esperada de 7%.

Pero López Obrador insiste en negar la realidad, y ayer nuevamente desestimó en la mañanera, las proyecciones de su secretario de Hacienda:

“Ahora tampoco coincido (…) Miren, para empezar, ahora no existe normalidad económica por obvias razones, todo está alterado. Yo sostengo que el precio del petróleo va a aumentar. Si hacemos un pronóstico para lo que va a suceder en el 2021, cuando estamos en el primer trimestre de 2020, no se me hace correcto (…). Vamos a esperarnos, todavía no sabemos lo que va a suceder”.

Peor tantito.

Y es que estamos en la primera semana de confinamiento cuasiobligatorio -si nos atenemos a la drasticidad del llamado al encierro domiciliario por parte de las autoridades de salud- y mucha gente sigue en la calle.

Tendrán sus razones “esenciales”: trabajar porque si no, no cobran; comprar alimento porque si no, no comen y abarrotar los bancos para sacar la quincena o pagar impuestos en el caso de las personas morales que tenían hasta el martes 31 de marzo. En pleno abril de Fase II de la contingencia, las personas físicas tendrán que hacer lo mismo.

Y López Obrador no da prórroga a quienes están al corriente de las contribuciones. Hay que cuidar la informalidad.

Entonces, quédate en tu casa y no salgas para nada. Pero el Presidente sigue puebleando, y anunció que ahora recorrerá hospitales. Así se han contagiado ya tres gobernadores. Se atiene a su “detente” con el que el pinche bicho chino le pela los dientes.

El caso que pone el mal ejemplo. Si sus seguidores lo ven por la calle, saludando a una viejita en un lugar inhóspito de Badiraguato y echar taco feliz de la vida, lógico, las cosas no están tan mal, como dice el alarmista de Hugo López-Gatell.

Son esos mensajes bipolares lo que provoca tanta confusión y abona la saturación de información sobre lo que pasa aquí y en el resto del mundo. De acuerdo a un cálculo personal en el monitorio de las principales páginas, un 90 por ciento de contenidos es sobre Covid.

Concedo toda la razón a la estrategia de confinamiento domiciliario para evitar el mayor número de contagios y por tanto, el riesgo de víctimas fatales. Confirmado esta por las experiencias de China y Europa, que han sido la desobediencia al encierro y la movilidad humana, lo que propagó tan rápidamente la infección.

Tengo la impresión, que la mediación social se está yendo por la cantidad de muertes. Y sí -¡que bueno! son pocos todavía en México, en proporción con otros países del continente. Pero lo que se dispara son los contagios y casos sospechosos.

De acuerdo a Imagen, 60 por ciento de los enfermos son casos importados y 27 por ciento por contacto con éstos, pero 13 por ciento son lo que llaman “autóctonos”, lo que quiere decir que el virus ya circula en el país. Lo que explica que el cuarto de guerra en salud, haya decidido implementar de una vez la Fase II.

Así las cosas, no sé si a Amlo y los desobedientes les caerá el veinte hasta que se cuenten por cientos los fallecidos, Realmente, lo dudo…

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Y focalizar la noticia en los difuntos y no en el contagio que hasta ayer eran mil 400 y casi 4 mil sospechosos, tiene qué ver con la expresión de López Obrador en la mañanera, en el sentido de que la “prensa amarillista”, en temporada de zopilotes, “nada quieren contar los muertos”.

Evidentemente existe la sospecha fundada de que son más los que han perecido por eso de las “neumonías atípicas”, que los que reporta el Consejo de Salud. En todo caso, la información sale de los propios hospitales; médicos y enfermeras han sido amenazados sobre declarar a medios o difundir en redes sociales, aun así, desafían al sistema.

¿Qué interpretó que quiere López Obrador? Que nadie hable, cuestione o critique; que la mediación social solo difunda sus mensajes y párale. Se le olvida que México es más que mascotas a las que hay que dar de comer -fue su expresión-; somos seres pensantes, racionales, con derecho a expresar opiniones sobre el entorno.

Dice: “nos estamos preparando para enfrentar la epidemia en el peor momento; esto es el contar con los hospitales, las camas, los equipos para atender enfermos. Estamos dedicados de tiempo completo, esa es la prioridad”. No lo dudo. Pero tampoco ayuda con sus mensajes confrontativos y excluyentes…

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Ya perdí la cuenta de los planes económicos que ha mencionado -no detallado- y el domingo 5 de abril vendrá el enésimo. Lo que no cambia es su retórica sobre salvar a los pobres y no a los ricos, las empresas.

Pongamos que existen 50 millones de mexicanas y mexicanos en pobreza, porque teóricamente ya debe haber menos con la 4T. El resto, 74 millones que estamos arriba de la línea del bienestar, es decir, tienen un trabajo fijo, un negocito de venta de comida, ropa, el carpintero o el mecánico; otros, empresas más formadas y consolidadas con ocupación.

De acuerdo al portal howmuch.net, México tiene 50 personas cuya riqueza es de 500 millones de dólares o más, y 570 más cuyas fortunas están valuadas en 50 millones de dólares o más.

¿Quiénes son? Carlos Slim, Alberto Baillères González, María Asunción Aramburuzabala y el super cuate de Amlo, Ricardo Salinas Pliego, el que cobra intereses despiadados a los pobres en sus tiendas Elektra. Dejemos de lado a la clase política/burocrática, porque esta amasa sus fortunas del dinero público y los ejemplos emblemáticos son Manuel Bartlett, Napoleón Gómez, Elba Esther Gordillo, etc.

De estas listas de super ricos y ricos, salieron aquellas 150 invitaciones para la tamaliza del 12 de febrero, en Palacio Nacional, para la venta por montones de cachos de la rifa “pirata” del avión.

Entonces, tres neuronas son suficientes para entender que poquitos pueden concentrar mucho, pero son 8 de cada 10 micro, pequeñas y medianas empresas mexicanas (mipymes), las que generan cuartas partes (75 por ciento) del empleo formal y aportan más de la mitad del Producto Interno Bruto del país.

Para mayores datos, una microempresa tiene de 1 a 10 trabajadores; pequeña, de 11 a 50; mediana, de 51 a 200 y gran empresa, más de 200 empleados (Fuente: Secretaría de Economía).

Así el estado de la cuestión, ¿a quién jodidos está perjudicando el Presidente al negar un salvavidas a las mipymes? No se chinga a Slim, ni a Salinas Pliego, ni a Gustavo de Hoyos, dirigente de la Coparmex, tampoco a las grandes empresas, porque a través de sus fundaciones deducen impuestos. Jode a los que realmente generan millones y millones de empleos.

A los restauranteros, hoteleros, al comercio establecido, manufacturero y de servicios. Negocios que hoy están cerrados y tienen que pagar impuestos, los servicios y salarios. Por ley, tienen que pagar el sueldo completo por un mes, es decir, este abril. Pero a partir de mayo, las cosas cambian: cerrar y despedir ante la falta de solvencia por paralización de operaciones.

La Asociación de Emprendedores de México (ASEM) ya vaticinó un cierre masivo de mipymes, con una disminución dramática de los empleos: cerca de 60 por ciento no estará en condiciones de seguir sosteniendo el sueldo a sus empleados y el 25 por ciento considera cerrar si en mayo nada mejora.

Un cálculo moderado estima en el millón los empleos perdidos y 100 mil micronegocios en ruina.

Si tomamos al pie de la letra, los precriterios macroeconómicos de Hacienda, este año de los gemelos ya se perdió. Y a cruzar los dedos para reconstruir en el 2021. Sí. Año de elecciones federales, concurrentes en las 32 entidades para congresos y ayuntamiento y 15 gubernaturas. Quién sabe de qué ánimo estarán los electores: 90 millones, de los cuales una tercera parte votaron en 2018 por López Obrador.

Por eso, López Obrador se aferra a mantener una popularidad que ya se le escurrió entre los dedos. Por necio y no aceptar que el Presidente de México, ya no gobierna solo. Como antaño…

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