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¿Qué realidad viven las mujeres migradas en el Estado español ante esta pandemia?

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  • 10 mujeres migrantes y diversas conversarán con Pamela Palenciano sobre su realidad en la crisis del COVID-19

Por Redacción AmecoPress

SemMéxico/AmecoPress. Madrid, 05 mayo. 2020.- 10 mujeres migrantes conversarán con Pamela Palenciano, activista feminista y monologuista de “No solo duelen los golpes”, sobre la grave situación que sufren especialmente las mujeres migrantes y racializadas en situación irregular en el Estado español ante el actual estado de excepcionalidad y restricción de movilidad provocado por la pandemia el jueves 7 de mayo a las 18:00 (UTC) en un evento online con inscripción previa.

El encuentro online de activistas feministas migrantes y gitanas organizado por Calala Fondo de Mujeres busca dar a conocer y movilizar a la ciudadanía para ayudar a cubrir las necesidades más básicas de las personas o grupos más vulnerables en esta crisis global.

La crisis social y económica provocada por la pandemia del COVID-19 ha dejado a muchas personas sin empleo y sin ningún tipo de prestación para cubrir las necesidades básicas. Las migrantes sin papeles, quienes están aún más invisibilizadas en esta crisis sanitaria, se han visto especialmente perjudicadas. Las limitaciones impuestas por el Estado español para la gestión del Estado de alarma, y la Ley de Extranjería -que no permite trabajar, pero tampoco contempla regularizar tu situación sin acreditar que llevas tres años en el país- impiden enfrentar esta pandemia cumpliendo la premisa de “no dejar a nadie atrás”.

Colectivos de mujeres feministas migrantes y gitanas crean fondos de emergencia para asegurar los mínimos recursos de subsistencia para personas en situación de vulnerabilidad: sin ingresos, sin papeles, sin poder acogerse a las ayudas institucionales, discriminadas y con miedo a ser recluidas en un CIE

Las mujeres en situación irregular en el Estado español, que trabajan en su mayoría como trabajadoras del hogar y los cuidados o como temporeras, se han encontrado ante una pandemia que las ha dejado sin ingresos; con su proceso de regularización paralizado ante el colapso de las administraciones; sin poder acogerse a las ayudas oficiales; sin indemnización ni paro por despido por trabajar sin contrato; o trabajando sin materiales de protección; e incluso en algunos casos se han visto sin casa por perder el trabajo como internas.

Las mujeres gitanas sufren también situaciones de discriminación económica y social que condicionan las oportunidades de cubrir las necesidades más básicas.

Por eso, distintos grupos de mujeres feministas migradas y racializadas se han organizado para crear fondos de emergencia que ayuden a las personas más vulnerables a resistir en este contexto. Lo recaudado se destina a cubrir necesidades fundamentales como alimentación, medicamentos, alojamiento (alquiler y facturas) y compra de materiales de protección.

Además, las organizaciones que autogestionan estos fondos refuerzan sus servicios habituales de asesoría jurídica ante el aumento exponencial de consultas sobre irregularidades, multas y agresiones. “Para muchas de esas mujeres somos su red y resolvemos todo tipo de consultas que surgen en esta época de incertidumbre, ya que no tienen a nadie más a quien consultar”, señalan desde Mujeres con Voz, parte del fondo de trabajadoras de hogar en Euskadi #ErresistentziaKutxa.

Además de distribuir productos básicos y ofrecer asesoría jurídica, el Comité de Emergencia Antirracista trabaja para el reconocimiento de los derechos de todas las personas sin importar su origen o condición. A mediados de abril, el movimiento migrante lanzaba la campaña #RegularizaciónYa para la regularización inmediata de todas las personas migrantes “sin papeles” ante la emergencia sanitaria, pero también socioeconómica.

Calala Fondo de Mujeres organiza este encuentro online junto con los grupos de mujeres migrantes que apoya y la activista Pamela Palenciano para destacar la solidaridad migrante y feminista que surge ante esta pandemia, y movilizar a la ciudadanía para que se una, pues las necesidades son todavía muchas. “Los privilegios que disfrutamos a costa de otras personas son también la causa de la crisis que vivimos. Arropémonos y trabajemos juntas para exigir derechos y construir la nueva sociedad que queremos”, como refiere su directora María Palomares Arenas.

Participan en el proyecto Comité de Emergencia Antirracista, Red de Cuidados Antirracista Barcelona, ErresistentziaKutxa – Trabajadoras del hogar en Euskadi, Fondo de emergencia para trabajadoras sexuales, Caja de resistencia Puma Solidario, Centroamérica feminista, Caja de resistencia de trabajadoras de hogar y cuidados de Zaragoza, Mujeres Migrantes Diversas, Sindirebels y Nosotras Granada.

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