Internacional

“Hermana jornalera: nosotras sí te creemos”

253 Vistas
  • Una temporera migrante denuncia abusos sexuales y después “cambia su relato”. Un nuevo ejemplo que evidencia la invalidez de los procedimientos existentes para estos casos y refuerza la revictimización y la estigmatización que enfrentan las jornaleras

Por Gloria López

SemMéxico/AmecoPress. Madrid, 12 mayo. 2020. No es la primera vez que sucede. Una jornalera migrante denuncia abusos sexuales por parte de los encargados o dueños de las fincas en las que trabajan y después “cambian su relato”. En esta ocasión, la noticia surgió el pasado jueves, 7 de mayo, cuando se hacía pública la denuncia de una presunta agresión sexual sucedida en la empresa Frutas Los Vuelos SL, propiedad del agricultor Cristóbal Picón, un conocido empresario local, presidente de la Cooperativa ‘Costa de Huelva’ (Coophuelva) y vicepresidente del lobby patronal Interfresa. La víctima de la agresión, una jornalera con contrato de origen marroquí que estaba en su tercer año de campaña de recolección de la fresa en Huelva, decidió finalmente modificar su testimonio, por algo que tal vez solo ella sabe y que hay que respetar. Pero este nuevo caso evidencia la invalidez de ciertos procedimientos, como han denunciado reiteradamente diversas organizaciones.

“Hace unos 3 meses, en las jornadas sobre las temporeras que se celebraron en Sevilla, le preguntamos directamente al responsable del PRELSI -Plan de Responsabilidad Ética, Laboral y Social de la Interprofesional de la Fresa y los Frutos Rojos de Andalucía (Interfresa)- por su protocolo de actuación. Resulta cuanto menos sospechoso que el procedimiento después de que una mujer denuncie una agresión sea trasladar esta denuncia a Interfresa, el órgano más fuerte de la patronal, para después informar al empresario de la finca donde ocurren los hechos y ya luego, si eso, se denuncia ante las autoridades lo ocurrido”. Así resume Ana Pinto, de Jornaleras de Huelva en Lucha, un proceso cargado de impedimentos y sin protección para las mujeres, trabajadoras que ya de por sí se encuentran en una situación de vulnerabilidad.

Tras la denuncia y los cambios posteriores que se sucedieron el pasado jueves, desde la Plataforma #RegularizacionYa, se ha hecho público un comunicado en apoyo a las compañeras jornaleras del campo en Andalucía, donde se enfatiza en un mensaje principal: “Hermana jornalera: Nosotras sí te creemos.” El texto denuncia que España, estado que enaltece su pacto por la “igualdad” y contra la violencia de género, demuestra nuevamente cómo, “desde su racismo estructural, unas vidas valen más que otras; las mujeres, migrantes, empobrecidas y dedicadas a un sector productivo infravalorado como el primario, quedan relegadas al último plano”. Y puntualiza que la mayor dificultad en la lucha contra el racismo, la violencia sexual y los tratos inhumanos hacia las compañeras trabajadoras jornaleras marroquíes de los frutos rojos del sur de España, es demostrar que están sujetas de forma constante a estos patrones de violencia.

¿Si tocan a una, nos tocan realmente a todas?

“Esto favorece un clima para la revictimización y la estigmatización permanente de las mujeres que los sufren, derivando en intimidación, silenciamiento e impunidad, desacreditando constantemente sus voces”, advierte el texto. “Esto nos hace preguntarnos por el lema popular del feminismo blanco hegemónico: ¿si tocan a una, nos tocan realmente a todas?”

El comunicado insiste en los “muchos casos de denuncias que no se llevan a término, porque los pasos para interponerlas son muy difíciles de concretar”. Denunciar ante las violencias múltiples implica, por lo tanto, “barreras burocráticas interminables, pensadas para que tanto ellas como cualquiera de nosotras, desistamos a lo largo de estos procesos. Se trata de laberintos procedimentales que nos condenan, paradójicamente, a la indefensión”. Y enfatizan: “Estos casos y prácticas llevan denunciando al menos desde 2006 sin haberse erradicado ni perseguido activamente”.

El intento de dividir y de enfrentar

“¿Para qué sirve realmente este plan ético socio laboral que lleva a cabo el órgano principal de la patronal del fruto rojo? ¿Para defender los derechos y la integridad de estas mujeres o para detectar los posibles casos de agresiones, intentar callar bocas y salvaguardar la imagen del sector?”, explican desde Jornaleras de Huelva en Lucha. Ana Pinto recuerda que la jornalera que denunció una agresión el pasado jueves, trabaja en la finca del expresidente de Freshuelva y de Interfresa, y actual presidente de Coop Huelva, quién asegura que la mujer se ha autolesionado. Este señor ha hecho declaraciones como esta: «Sin los inmigrantes, no podríamos generar riqueza. Los necesitamos. Con el paro agrícola, los de aquí no quieren trabajar: prefieren cobrar las ayudas que venir a recolectar al campo».

Son, dice Ana Pinto, “las típicas declaraciones que lanzan una y otra vez poniéndonos de flojos y haciendo ver que vivimos del cuento, con las que generan discursos de odio de la población autóctona hacia la población migrante. El divide y vencerás del que hablamos en tantas ocasiones, y que incluso se propaga produciendo enfrentamientos entre comunidades de migrantes, africanos que acusan a las mujeres marroquíes de ser responsables de las malas condiciones de trabajo por todo lo que aceptan…”. Sin embargo, Pinto también destaca que la labor que están realizando sindicatos y organizaciones, visibilizando injusticias, tratando de ayudar a los trabajadores y las trabajadoras, “están dando frutos”. “Las jornaleras y los jornaleros se atreven cada vez más a hacernos llegar sus denuncias y agradecimientos; en algunas cosas, vamos consiguiendo pequeños logros que demuestran que si nos unimos y desde las bases luchamos y denunciamos, podemos conseguir beneficios”.

Comment here

Accesibilidad