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¿Política exterior feminista?

Por: Claudia Almaguer

El pasado 18 de abril tuvo lugar un evento musical de proporciones internacionales denominado “One World: Together at home” que aspirando a una versión del siglo XXI de aquel Live Aid de los años ochenta reunió a cantantes de convocatoria masiva y género variopinto desde Paul McCartney a Rolling Stones, Stevie Wonder, Eddie Vedder, Jennifer López, Celine Dion, Andrea Bocelli entre otros.  

Semejante labor fue organizada por la cantante Lady Gaga y el movimiento Global Citizen en colaboración con la ONU a fin de reunir fondos para la Organización Mundial de la Salud en su lucha contra la pandemia. Así, el concierto fue visto en 175 países y obtuvo 128 millones de dólares.

Aunque no sólo participó la comunidad artística internacional sino algunos líderes de medios, actores, comediantes, investigadores, doctoras, enfermeros y voluntarios que desde diversos países se encuentran en la primera línea de atención sanitaria con personas enfermas de covid19 toda vez que finalmente esa era la intención fundamental: visibilizar al personal de salud y promover el respeto para ellos dentro de sus países.

Siendo ello urgente en el contexto de México a raíz de las agresiones y crímenes contra el gremio, fue totalmente incoherente la decisión que puso a participar en el concierto a la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, y la subsecretaria para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Martha Delgado Peralta quienes  difundieron un mensaje sobre el compromiso del gobierno actual con la igualdad de género y la erradicación de la violencia.

El fragmento ya no está disponible en la página de Youtube de Global Citizen no obstante el Boletín conjunto N°118/2020 en la página de la Secretaría de Gobernación puede verse aquí https://www.gob.mx/segob/prensa/participa-gobierno-de-mexico-en-one-world-together-at-home 

Esos mensajes que fueron vistos por millones de personas en el mundo son dos: En uno salió Olga Sánchez diciendo que la Secretaría de Gobernación a su cargo estaba manteniendo reuniones permanentes con todas las instituciones y los actores encargados de prestar los servicios esenciales para las mujeres, las niñas, las adolescentes, las adultas mayores que sufren violencia.

Luego Martha Delgado Peralta recalcó que, en concordancia con la política exterior feminista, el Gobierno de México estaba desarrollando herramientas tecnológicas y presenciales para ayudar a las mujeres a mantenerse seguras durante la pandemia, que se iba a profundizar en la iniciativa Spotlight y a trabajar en los foros multilaterales para un acceso en condiciones de igualdad a tratamientos, vacunas y equipo médico.

Este gesto de aparente voluntad política inclusive les fue agradecido por Globlal Citizen Impact desde su cuenta de Twitter como puede leerse en esta publicación https://twitter.com/GlblCtznImpact/status/1251648913498615809 

Y sin embargo hace apenas unos días que Olga Sánchez reveló que los recursos que en el presupuesto para este año se habían etiquetado para la prevención y atención a la violencia de género se están usando para la crisis sanitaria del coronavirus, justo con estas palabras:

«La crisis de salud es una crisis también económica, una crisis de recursos; muchos de esos recursos se están derivando al sector salud indiscutiblemente, no estamos ocultando nada, están destinándose al sector salud por esta pandemia y esta situación de salubridad general que el mundo no esperaba»

Es incomprensible porque se sigue concibiendo a estas funcionarias como aliadas de los feminismos o de los derechos de las mujeres, como políticas siquiera. Porque sí, efectivamente se ha reunido con instituciones y organizaciones que atienden la violencia, pero apenas para vocear que espacios tan indispensables como las Casas de las Mujeres Indígenas (Cami) se van a quedar sin recursos a raíz de este vicio del Ejecutivo de mover el dinero a donde y cómo le place.

Estamos comenzando a transformarnos en ese país al que nadie ayuda, del que ninguno reconoce que está a punto de perder las formas y los derechos y el mensaje que se dio ante millones de personas hacía afuera no tiene ningún sentido

En México no hay ninguna política feminista

En México al gobierno no le importan las mujeres

Y es sumamente peligroso que ante el mundo se dé una cara de sosiego y equilibrio mental cuando aquí dentro sucede todo lo contrario.

Twitter: @Almagzur

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