Internacional

60,5 % de las víctimas mortales por violencia machista convivía con su agresor

225 Vistas

* El Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género ha publicado datos sobre el perfil del agresor

* El estudio, entre 2003 y 2019, revela la peligrosidad de compartir domicilio 

Raquel Zapata González

SemMéxico/AmecoPress, Madrid, 18 de junio, 2020.- El Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género ha publicado un informe estadístico que analiza los asesinatos machistas que se han producido en España entre enero de 2003, fecha en la que comenzaron a contabilizarse las víctimas, y el 20 de abril de 2019, día en el que fue asesinada la víctima número mil. El estudio arroja que el 60,5% de estas mujeres convivía con su agresor, el 26,1% había presentado denuncia y en el 70% de los casos el escenario del crimen fue el domicilio que compartían. Durante los 16 años y cuatro meses que comprende el análisis, se ha determinado que hubo un crimen machista cada semana y una media de 61,3 víctimas mortales cada año.

Entre otras cosas, el análisis ha proporcionado cuáles son las características más comunes entre los agresores y las características de las víctimas como la edad media y la nacionalidad. En cuanto a la primera, destaca el varón con una edad media de 46,3 años, de nacionalidad española en el 66,4% de las ocasiones. Determinando además que en un 46,4% de los casos el agresor fue detenido, en un 21,2% se entregó o se suicidó y la mayor parte de las detenciones (82%) se produjeron tras la huida del mismo.

En cuanto a la segunda cuestión, el Observatorio recoge en un comunicado que “la edad media de las víctimas mortales de la violencia machista en el periodo sometido a estudio fue de 42,2 años”. Algo más de la mitad de las mil mujeres asesinadas (538) tenían entre 26 y 45 años, pese a que esta franja de edad solo representa un tercio de la población de mujeres mayores de 15 años. Respecto a las otras edades, el 12,8% eran menores de 25 años, el 14,1% tenían entre 46 y 55 años, el 7,4% entre 56 y 65 años y, el 11,9%, eran mayores de 65.

Aunque la mayoría de las mujeres asesinadas contempladas en este periodo eran españolas (655), el análisis por zonas geográficas muestra que la mayor parte de las 345 víctimas extranjeras eran originarias de América Latina (46,1%), seguidas por las procedentes de Europa (35,7 %), África (14,8 %) y Asia (3,5 %). Además, se observa como la edad promedio cambia según la nacionalidad siendo de 45,6 años para las españolas y de 35,9 años para las extranjeras.

El año más trágico fue 2008, con 76 víctimas mortales, y el año con menos crímenes 2016, con 49 casos. La tasa de muertes expone que hubo 3,1 víctimas al año por cada millón de mujeres mayores de 15 años. Esta tasa, cambia su promedio dependiendo de si analizamos el primer o segundo periodo. De esta forma, el promedio aumenta hasta 3,6 entre 2003 y 2010 y, experimenta una bajada a 2,5 entre 2011 y 2018. Por otro lado, este índice también varía dependiendo de la comunidad autónoma, siendo de 4,4 en las zonas costeras y de 2,5 en las zonas del interior.

El informe, que ha sido elaborado a partir de los datos objetivos de los expedientes judiciales, ha proporcionado una visión global de estos mil asesinatos. Indicadores como la edad de la víctima y del agresor, la relación que existía entre ambos, la existencia de hijas e hijos comunes, la nacionalidad, etc. han permitido al Observatorio afirmar que la violencia de género afecta a todos los ámbitos y orígenes sin importar la edad, nivel de estudios, grupo étnico o clase social. Ángeles Carmona, vocal del Consejo General del Poder Judicial y presidenta del Observatorio, ha señalado que este estudio “permite mejorar los protocolos y herramientas dirigidos a la protección de las víctimas”.

765 menores en orfandad

En informe determina que “la maternidad es una de las circunstancias que aumentan el riesgo para las víctimas”, al igual que la convivencia con el agresor. Las mil mujeres asesinadas en el periodo de estudio dejaron en orfandad a 765 menores, siendo 499 hijas o hijos del suso dicho. Los 266 restantes eran menores fruto de relaciones anteriores o posteriores de la víctima. Además, 23 menores fueron asesinados y asesinadas junto a sus madres.

Entre 2003 y 2019, tres de cada cuatro mujeres asesinadas (75,2%) eran madres y en la mitad de los casos los hijos eran menores de edad.

El domicilio como lugar del crimen

El hogar conyugal se convierte con mayor frecuencia en el lugar del crimen, ya que en el 70% de los casos el hecho sucede en la vivienda compartida entre la víctima y el agresor y, un 75%, tiene lugar en el interior de un domicilio, siendo este 5% restante en el de la víctima o el agresor, es decir, no compartido. El resto de los crímenes se cometieron en la vía pública (7 %), en un paraje o lugar abierto (5 %), en un vehículo (4 %), en el trabajo (3 %), en zonas exteriores del domicilio (3 %) o en otros lugares (3 %). El hogar, que a priori debe dar seguridad a sus ocupantes, se convierte de esta forma en un entorno de peligro grave para aquellas mujeres que sufren violencia de género.

Así mismo, el estudio esclarece que el método más empleado para cometer el crimen es el uso de arma blanca, usándose en la mitad de los casos; seguido por los golpes (16%); la asfixia o estrangulamiento (15%); el uso de arma de fuego (13%) y el fuego (2%). Por otro lado, “el 60,6 % de los asesinatos fueron cometidos por la pareja con la que la víctima mantenía una relación cuando ocurrieron los hechos; en un tercio de los crímenes (27,8 %) el autor fue la expareja y en el 11,6 % de los casos el crimen se produjo durante una crisis o cuando la relación se encontraba en una situación transitoria”, determina el comunicado del Observatorio. Mediante estos datos, se llega a la conclusión de que la convivencia con el agresor es otro de los factores que aumentan el riesgo para la vida de estas mujeres.

Denuncia previa

Mediante el informe se puede observar como hay consonancia en 124 de los mil casos analizados en cuanto a la existencia de una medida de alejamiento en vigor en el momento del crimen. Se vislumbra así que, en más de la mitad de esos casos, el agresor vulneró la orden accediendo al domicilio de la víctima para perpetrar el crimen y, el 21,8% fue en un espacio público. También se arroja el alarmante dato de que poco más de la cuarta parte de las mujeres asesinadas en este periodo había denunciado a su agresor previamente. El porcentaje de denuncia oscila entre el 15,8% y el 34,5% dependiendo del año y de la edad de la mujer.

Gracias al análisis se ha podido obtener también una edad media de las denunciantes, siendo esta de 38,9 años, algo inferior a la edad promedio del conjunto de víctimas (42,2 años). “El 32,8 % de las mujeres que presentaron denuncia tenían entre 36 y 45 años; el 28,8 % entre 26 y 35 años; el 27,7 % entre 46 y 55 años y el 2% entre 16 y 25 años. El porcentaje de denunciantes mayores de 55 años desciende hasta el 17,6% en el tramo de edad comprendido entre 56 y 65 años y al 9,2 % en el caso de las mayores de 65”, concluye el documento.

SEM-AmecoPress/rzg

Comment here

Accesibilidad