Claudia Almaguer

Dos niñas menos (la historia de muchas)

239 Vistas

Por: Claudia Almaguer

SemMéxico. 09 de agosto 2020.- Imagine esta escena, un joven está siendo entrevistado luego de haber estado en conflicto con la ley y salir indemne, su caso atrajo hace unos años la atención mediática de todo el país, su fisonomía en la grabación está protegida, en lugar de su cara lo que se ve es un dibujo con muy pocos rasgos.

Cuando se le pregunta si de todo lo sucedido aprendió algo él responde: “Que las chicas son muy chismosas, estos a los chicos no nos importa tanto”. Podría creerse que lo aprendido equivale a una falta menor, tal vez una multa por hacer una pinta en la pared, suele pasar con los adolescentes en esa etapa de High school en los Estados Unidos, lugar en donde se ubica el asunto.

Pero el documental “Audrie y Daisy” no va de vandalismo sino de violencia sexual contra mujeres adolescentes. En septiembre de 2012 en Saratoga, California, este joven del que hablamos se encontraba en una fiesta junto con sus amigos, aprovechándose de la vulnerabilidad en que se hallaba una de sus compañeras la subieron a una habitación le quitaron la ropa, le rayaron el cuerpo con obscenidades la penetraron con un marcador y con los dedos le sacaron fotografías y las difundieron a través de los teléfonos.

La víctima de todo esto se llamaba Audrie Pott y tenía 15 años de edad cuando se colgó en el baño de su casa días después de haber sido culpada por su entorno de ser violada y exhibida.

Cabe decir, la frase equivalente en ese país al “el hombre llega hasta donde la mujer quiere” es “Boys Will be boys”, suele usarse para enfatizar que la gente no debería sorprenderse cuando los hombres actúan de manera violenta porque eso es parte natural del carácter masculino. Recientemente la cantante Dua Lipa lanzó un sencillo titulado así que dice en una de sus estrofas:

“Caminar a casa antes de que se ponga el sol es una segunda naturaleza.
y poner tus llaves entre los nudillos cuando hay chicos alrededor
¿No es gracioso cómo nos reímos para ocultar nuestro miedo?

Cuando no hay nada de gracioso aquí”

Al igual que otras jóvenes en el mundo, las adolescentes norteamericanas padecen una violencia sexual que no es debidamente reconocida por la ley ni siquiera cuando en los datos de las investigaciones hay claridad respecto a la ausencia del consentimiento para tener sexo como se devela en este documental en donde era innecesario para los agresores imponer fuerza física ni violencia dado que ambas niñas estaban inconscientes. 

La otra víctima se llama Daisy Coleman y el lugar es Maryville, Missouri.  En 2012 acudió a una reunión junto a su mejor amiga por invitación del jugador más popular de la preparatoria, al llegar él y sus amigos las hicieron beber alcohol, después las violaron. A la mañana siguiente la familia de Daisy la encontró tirada en la entrada de la casa inconsciente y con hipotermia. Una revisión médica daría con un grado de alcohol en sangre cercano al coma etílico, pero el fiscal concluyó que no hubo delito ni datos y el asunto se volvió mediático como siempre sin el menor cuidado para la víctima.

Debido a ello las secuelas fueron para Daisy y su familia, ella fue acosada en redes sociales por sus compañeros, rompieron las ventanas de su casa y la incendiaron, su madre fue despedida y tuvieron que mudarse de ciudad. En este contexto hay una afectación perniciosa para las mujeres que se produce en distintos países cuando denuncian violencia sexual, sumado al daño directo que causa el delincuente, está el causado por las instituciones responsables de investigar los crímenes o de impartir justicia y también el que genera la comunidad. Cuando se atraviesa por estos niveles de victimización las posibilidades para salir adelante del impacto se reducen considerablemente.

Pero también cambiaron otras cosas. La Organización Mundial de la Salud indica que la violencia sexual conlleva a graves consecuencias para sus víctimas en el ámbito de su salud física, mental, sexual y reproductiva a corto y largo plazo. Pueden ser causa de depresión, trastorno de estrés postraumático y otros trastornos de ansiedad, insomnio, trastornos alimentarios e intento de suicidio. Particularmente cuando se vive en la infancia y la adolescencia puede incrementar el consumo de tabaco, alcohol y drogas, así como las prácticas sexuales de riesgo en fases posteriores de la vida.

En el documental se observa la transformación que tuvo Daisy luego de ser víctima de la agresión sexual, de las instituciones y la comunidad en la que vivía en donde hasta el alcalde salió a quejarse por una atención que juzgó inmerecida y que afectaba la buena imagen del pueblo; están allí sus dibujos, su cambio de cabello y de apariencia, una lucha constante contra una depresión que la llevo a intentar suicidarse en varias ocasiones.

Sin embargo, el alguacil del condado de Nodaway, Darren White, responsable de las primeras indagaciones se dijo muy orgulloso de la labor realizada con el caso, ya en una parte de la entrevista refiere: “Todo el mundo dice que fue violación y no lo fue, la ley señala que a esa edad se puede consentir a tener sexo, si eso está mal que lo cambien”  

Claro, la norma penal es relevante, pone de manifiesto el discurso político criminal de un lugar y un tiempo determinados, distingue de entre todas las conductas aquellas indeseables a tal grado como para la imposición de una pena de cárcel, por ejemplo, algo que nunca sucedió con ninguno de los acusados de estos crímenes que fueron incluso defendidos por el funcionario quien enalteció su voluntad para el olvido diciendo: “Fueron los chicos quienes decidieron dejar esto atrás y seguir adelante con sus vidas, a todos les va bien, esta es una de las grandes fallas de la sociedad, siempre son los chicos y no siempre son los chicos, las chicas tienen tanta culpa en este mundo como los chicos, todos deben asumir su responsabilidad” A lo que la entrevistadora comenta que fueron ellos quienes cometieron el delito, ¿lo hicieron? Replica el alguacil.

Finalmente, este martes por la tarde Daisy se ha suicidado.

De tal modo, haciendo lo que aconseja White de asumir la responsabilidad, ¿queda esa comunidad tranquila con una muerte en las espaldas? A más ver.

Twitter: @Almagzur

Comment here

Accesibilidad