Congreso

Aprueba el Senado reformas para prohibir que adultos castiguen a la niñez y adolescencia en el país

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  • En México hay una población de casi 40 millones de niñas, niños y adolescentes
  • Si la violencia no se atiende en la niñez y adolescencia, ésta se normalizará en la adultez

Atenea Mejía

SemMéxico. Cd. de México, 25 de septiembre, 2020.- Ante los altos índices de violencia en contra de la niñez y adolescencia en México, el Senado de la República aprobó diversos artículos al Código Civil Federal y a Ley General de los Derechos de niñas, niños y adolescentes, con la finalidad de prohibir el castigo corporal y humillante como método correctivo o disciplinario a niños, niñas o adolescentes (NNA) en México.

La reforma al Artículo 323 de dicha Ley, ahora menciona que “los integrantes de la familia, en particular niñas, niños y adolescentes tienen derecho a que los demás miembros les respeten su integridad física, psíquica y emocional, con objeto de contribuir a su sano desarrollo para su plena incorporación y participación en el núcleo social. Al efecto, contará con la asistencia y protección de las instituciones públicas de acuerdo con las leyes”.

El mismo artículo enfatiza “que queda prohibido que la madre, padre o cualquier persona en la familia, utilice el castigo corporal o cualquier tipo de trato humillante como forma de corrección o disciplina de niñas, niños o adolescentes”.

También se explica que “por violencia familiar se considera el uso intencional de la fuerza física, moral o de cualquier acto que tenga como objetivo provocar dolor, molestia o humillación, incluyendo el castigo corporal y humillante contra niñas, niños y adolescentes”.

Con las reformas aprobadas también se deja claro que la niñez y adolescencia “tienen derecho a recibir orientación, educación, cuidado y crianza de su madre, su padre o de quienes ejerzan la patria potestad, tutela o guarda y custodia, así como de los encargados y el personal de instituciones educativas, deportivas, religiosas, de salud, de asistencia social, de cuidado, penales o de cualquier otra índole”.

En las consideraciones del dictamen que fue presentado por el senador de Morena Martí Batres Guadarrama, se menciona que para las Comisiones Unidas codictaminadoras se tiene presente “que la infancia es la época en la que los niños y las niñas deben estar en la escuela, en lugares de recreo, crecer fuertes, seguros de sí mismos, recibir el amor y estímulo de sus familiares y de la comunidad de adultos”.

En ese mismo sentido mencionan que “los padres y las instituciones del estado son responsables de que el ambiente en el cual se desarrollan los niños se torne más sano, libre de violencia, para vivir y desarrollarse plenamente en la sociedad”.

Las Comisiones Unidas de los Derechos de la Niñez y de la Adolescencia y de Estudios Legislativos, Segunda, consideraron “relevante retomar y destacar que el problema principal que se plantea se centra en las reiteradas manifestaciones de violencia que se presentan todos los días en contra niñas, niños y adolescentes en todo el país; particularmente actos de violencia física y castigos humillantes. 

“Hechos que desencadenan diversos daños y alteraciones en el desarrollo de los infantes, en diferentes dimensiones, tales como: Dimensión física. Daños físicos directos e indirectos, como dolores de cabeza y estómago, principios de colitis, incontinencia urinaria, somatización, pesadillas y otros problemas de sueño”.

En cuanto a la dimensión cognitiva, cuando existe todo tipo de violencia entre la niñez y adolescencia presentan diversos problemas de atención y retención, así como alteraciones de la memoria, y afectaciones en su normal desarrollo y desempeño escolar, familiar y social, entre otras.

Respecto a la dimensión emocional, la violencia se refleja en la hiperactividad, miedo, hostilidad, agresividad, ansiedad, angustia, retraimiento, trastornos depresivos y otros síntomas de estrés postraumático.

En cuanto a la conducta existe un aumento de la aceptación del uso de la violencia en las relaciones con sus pares, baja autoestima, agresividad, impacto negativo sobre sus objetivos educativos como ausentismo, falta de interés, incapacidad para relacionarse, propensión a decir mentiras y hacer trampa, alcoholismo, consumo de drogas, sexualización, daño auto infligido, tendencias suicidas y dificultades para internalizar normas.

En el proyecto de dictamen explican las cifras de violencia en contra de la niñez y la adolescencia en México, y de acuerdo a los datos de la Encuesta Nacional de Niñas, Niños y Mujeres; el 63 de este sector de la población de 1 a 14 años han sido sujetos de agresión psicológica y/o castigo corporal en su hogar.

Mientras que el 38 por ciento de los NNA han sido objeto de castigo corporal por ciento fueron objeto de castigos corporal severos, sólo el 31 por ciento experimentaron formas de disciplina no violenta.

Además del nocivo y amplio impacto en el desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes, el castigo corporal y humillante tiene un costo alto para las personas, las comunidades y la economía, “se estima que el impacto global y costos resultantes de la violencia física y psicológica pueden alcanzar los 7 trillones de dólares (8% del PBI global)”.

También se corre el riesgo social, que implica no erradicar esta forma de violencia, de generar una naturalización o normalización de la violencia y el incremento del riesgo de provocar conductas violentas, antisociales y criminales en la adultez.

En este mismo documento se señala que la UNICEF en 2016 dio a conocer cifras sobre la violencia infantil en México entre las que sobresalen: que 6 de cada 10 niñas, niños y adolescentes entre 1 y 14 años han sufrido algún tipo de violencia en sus hogares; 1 de cada 2 ha padecido por parte de un familiar una agresión psicológica; 1 de cada 15 ha recibido un castigo físico severo como método de disciplina. 

Otro dato alarmante sigue siendo la violencia sexual infantil, donde se tiene conocimiento de que cada año más de 4 millones y medio de niñas y niños son víctimas de abuso sexual en el país, cifra que resultaría poco realista ya que, de acuerdo con el Colectivo contra el Maltrato y Abuso Sexual Infantil, solo es denunciado uno de cada 100 casos. Esto evidencia nuevamente la gravedad del problema. 

Por su parte la senadora panista Josefina Vásquez Mota, dijo que de acuerdo con la última encuesta realizada en agosto de este año por la Fundación Guardianes, “el 40 por ciento de las niñas, niños y adolescentes sufrieron violencia psicológica y física en sus hogares durante la cuarentena; mientras Save The Children afirma que se trata de una práctica que comienza desde las edades más tempranas y es el inicio a la existencia de violencias”.

En cuanto a la reforma a la Ley General de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, mencionó que tiene como objetivo el reconocimiento urgente a la primera infancia, entendiéndola como el periodo comprendido de los 0 a los 6 años, pues es en ésta cuando el cerebro humano se desarrolla en un 90%.

Refirió que en México hay una población de casi 40 millones de niñas, niños y adolescentes de los cuales cerca de 15 millones tienen entre 0 y 6 años de edad; y que de acuerdo al INEGI, solo en 2018 y 2019 nacieron más de 2 millones de niñas y niños en el país.

“Su aprendizaje emocional, cognitivo y habilidades motoras, pueden retrasarse significativamente cuando las niñas y los niños experimentan cuidados inadecuados, precarización en su derecho al acceso a la salud y a su derecho a la educación, así como otros factores de riesgo negativos”, añadió.

Por su parte la Senadora del Partido del Trabajo, Cora Cecilia Pinedo Alonso, afirmó que la NNA “tienen derecho a la satisfacción de sus necesidades de alimentación, salud, educación y sano esparcimiento para su desarrollo integral”. 

Dijo que para el Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo este es un principio toral, que debe ser el faro que guíe la política pública que sea aplicada a este sector de la población. 

Por otro lado, tenemos el deber convencional y constitucional de respetar, promover, garantizar y proteger los derechos humanos de todas las personas, pero, sobre todo, de los grupos en situación de vulnerabilidad o de atención prioritaria.

Destacó que es muy importante que en la reforma se maneje el concepto de Primera Infancia, pues desde su partido “ha sido una labor que hemos realizado desde hace muchísimos años”. 

Agregó que la ciencia ha resaltado la importancia de un buen cuidado durante el embarazo y la primera infancia.

Mientras que los senadores en sesión urgieron a los gobiernos federal y de las 32 entidades que pongan en marcha campañas para prevenir y erradicar la violencia contra niñas, niños y adolescentes. 

Los senadores destacaron en el dictamen, que seis de cada 10 menores de entre uno y 14 años en nuestro país han sufrido algún tipo de violencia en sus hogares; uno de cada dos ha padecido alguna agresión psicológica por parte de un familiar; y uno de cada 15 recibió un castigo físico severo como método de disciplina. 

El Balance 2019, presentado por la Red por los Derechos de la Infancia en México, equiparó el nivel de riesgo para este sector de la población en nuestro país con el que existe en naciones como Irak, lo que consideraron como “un panorama alarmante”.

La senadora Lilia Margarita Valdez Martínez, del grupo parlamentario de Morena, hizo un llamado para proteger a la NNA. “Todas las especies cuidan sus cachorros y cachorritas. Y nosotros nos hemos dado a la tarea perversa, como especie, de maltratar a nuestros niños y niñas”, expresó. 

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