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Urge Tagle a rediseñar el Anexo 13 y pide 5 % del PIB para la igualdad

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  • Que salgan de ese apartado todos los programas de Bienestar
  • Indispensable dice la legisladora un presupuesto público con enfoque de Género

Sara Lovera

SemMéxico, Cd. de México, 15 de octubre, 2020.- La diputada Martha Tagle Martínez de Movimiento Ciudadano llamó a las diputadas de la Legislatura de la Paridad a defender el presupuesto para la igualdad, propuso que se rediseñe el anexo 13 y que salgan de ahí los programas de becas del presidente Andrés Manuel López Obrador, tras afirmar que hoy se ha confundido la igualdad con el asistencialismo.

Les dijo, desde la tribuna durante la sesión solemne por la conmemoración el 67 aniversario del voto de las mujeres, que falta algo, que “nos demos cuenta que tenemos poder, que juntas podemos dejar huella y realmente ir a una verdadera transformación. Hay que reconocer, dijo, que estamos frente a un artificio de simulación.  

El presupuesto sube aparentemente, pero la mayor parte de los recursos son para hombres y mujeres de la tercera edad. Son recursos asistencialistas, reiteró. Exigió que en 2021 el presupuesto para la igualdad sea del cinco por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), en el cuál las mujeres, en trabajo de cuidados, contribuye con más de 15 por ciento.

En un discurso no escrito, improvisando, reconoció a nuestras ancestras que pusieron la base del desarrollo político de las mujeres y convencieron, en su tiempo, sobre las causas que las movieron.

Luego argumentó, cómo y por qué, ahora, juntas, “debemos defender el presupuesto”. Explicó cómo en éste régimen, vía el presupuesto y muchas políticas públicas, se han vuelto demagógicas todas sus palabras y ofrecimientos. Graves son las reducciones presupuestarias cuando el artículo 58 de la ley hacendaria, estos recursos no pueden ser reducidos ni reorientados. Viola la ley y viola los derechos humanos de las mujeres.

Con claridad explicó que los presupuestos de género son una inversión, no un gasto. Son la expresión de la voluntad política de un gobierno que decide invertir sus recursos públicos en favorecer el desarrollo y bienestar de las personas, priorizando la igualdad entre los sexos en todos sus ámbitos: la economía, la salud, la educación, la seguridad, la atención y prevención de la violencia, entre otros.  “Como siempre hemos insistido las feministas: políticas sin recursos son pura demagogia”, enfatizó.

La diputada Martha Tagle dijo que es necesario responder a los compromisos de la Plataforma de Beijing, contó cómo decenas de países en todo el mundo han realizado ejercicios presupuestarios con enfoque de género. México es uno de ellos. Los presupuestos de género son una herramienta para la igualdad sustantiva. Para superar las brechas de la desigualdad y contribuir a un nuevo diseño de políticas públicas.

Al defender ese concepto, en la ceremonia solemne, demandó la respuesta de las legisladoras. Se trata, dijo, de orientar los recursos públicos a políticas de Estado que fortalezcan la autonomía física, económica y política de las mujeres.

Argumentos:

Es preocupante que el Anexo 13 Erogaciones para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, es un instrumento como una acción afirmativa para dar cumplimiento a la Ley General de Igualdad entre Mujeres y Hombres y a la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, pero en la actualidad, se ha convertido en un artificio para simular la asignación, etiquetación e incremento de recursos. 

Del 2008 a la fecha, el Anexo 13 tuvo un incremento de 119 mil 300 millones de pesos, lo que en términos reales significó pasar de un 0.27 (2008) al 1.7 (2021) de participación porcentual del PIB. Sin embargo, este aumento de presupuesto no se ha reflejado en mejorar las condiciones de vida de las mujeres.   

El actual gobierno, aumentó considerablemente el Ramo 20 Bienestar. Un solo programa, el Programa Bienestar de Personas Adultas Mayores cuenta con 59 mil 199 millones de pesos, lo que representa en el PEF 2021 el 46.2 por ciento del monto total del Anexo 13, que asciende a 128 mil 092millones de pesos.

Los Programas para el Bienestar no están diseñados con perspectiva de género y reproducen los estereotipos y los roles de género, porque una parte de su operación para las mujeres, realmente incrementa sus cargas de trabajo.

Lo mismo sucede con el Programa de Estancias Infantiles. Y en este 2021 con la pretensión de desaparecer el Programa de Escuelas de Tiempo Completo.

Así afirmó que el actual Anexo 13 se ha traducido en un instrumento de una política asistencial; ha dejado de lado el trabajo de transversalización e Institucionalización de la perspectiva de género en las políticas públicas y tampoco ha fortalecido la autonomía física, económica y política de las mujeres.   

Violencia

Los programas y las acciones para prevenir, atender y sancionar la violencia contra las mujeres, no solo no se han incrementado, éstos han desaparecido o, han visto mermado su presupuesto. Ejemplo es considerar que de los rubros que mayor reducción ha tenido, es el de salud: los recursos para el Ramo 12 Salud, pasaron del 22.7 por ciento del monto total del Anexo 13 en el 2008 al 3.9 por ciento en el 2021.  

La reducción sistemática de presupuestos sensibles al género en México, implican una grave afectación a la vida de las mujeres y una violación de sus derechos humanos, principalmente: al derecho de las mujeres a una vida libre de violencia; el derecho a la vida; el derecho a la igualdad ante la ley y; el derecho al desarrollo progresivo de los derechos económicos, sociales y culturales. 

Muy grave es que cuando esta reducción de presupuestos se da en el marco de la Emergencia Sanitaria COVID-19, una pandemia con un escenario muy complejo para las mujeres, quiénes se han tenido que hacer cargo de más tareas de cuidados: más tareas domésticas, mayor cuidado de hijos e hijas sin el espacio escolar y, de personas enfermas. Ello, además, significa mayores riesgos de violencias que se han incremento.

Hay que hacerse cargo que ahora las mujeres viven en medio de una disminución de sus ingresos, sin que existan políticas gubernamentales que atiendan sus necesidades.  

Programas prioritarios sin dinero

Peor es que existan programas prioritarios que no recibirán la totalidad de los recursos públicos asignados en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2020. Entre ellos los destinados a realizar acciones para la igualdad con población indígena, particularmente los recursos dirigidos a las Casas de la Mujer Indígena y Afro mexicanas (CAMI) que para este 2020 solo recibirán el 30 por ciento del monto presupuestado.  Es indignante que la población de mujeres más desfavorecida del país no cuente con los recursos asignados. Más aún, cuando éstos, de acuerdo al artículo 58 de la ley hacendaria, éstos no pueden ser reducidos ni reorientados.   

Luego propuso una agenda mínima en materia de Presupuestos Públicos con Enfoque de Género: Empezando por el PEF 2020: se pide, que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público: Asigne de manera inmediata todos los recursos etiquetados en el Anexo 13, respetando su carácter irreductible garantizados por ley; dar prioridad a la ejecución de los recursos del Anexo 13 frente a la Emergencia Sanitaria, para atender las necesidades de las mujeres.

Que destine de manera inmediata la totalidad de los recursos aprobados por la Cámara de Diputados para las mujeres indígenas y afro mexicanas, particularmente para las CAMI,

Que informe a la Cámara de Diputados, a través de su Mesa Directiva y de la Comisión de Igualdad, sobre las reducciones que realizó de facto, a los programas presupuestarios que integran el Anexo 13 y, que se reflejan en los montos autorizados, mismos que difieren de los montos que fueron aprobados por la Cámara de Diputados. 

Para el PEF 2021: 

La diputada Tagle pidió además instalar Mesas de Diálogo e Interinstitucionales que cuenten con la participación de la SHCP, la Comisión de Igualdad, el Grupo Plural de Igualdad Sustantiva, INMUJERES, CONAVIM y Organizaciones de la Sociedad Civil para un rediseño del presupuesto público con enfoque de género, particularmente del Anexo 13 y estimar en éste al menos el 5 por ciento del PIB nacional para el empoderamiento de las mujeres y la igualdad entre mujeres y hombres. 

Los recursos de los Programas Bienestar no deberán incluirse en el Anexo 13, pues no son recursos destinados a atender las desigualdades entre mujeres y hombres; garantizar el carácter irreductible de los recursos para la igualdad de género; presupuestar recursos suficientes para: abatir la mortalidad materna, detener el aumento de cáncer cérvido-uterino y de mama, disminuir los rezagos en salud reproductiva, aumentar la seguridad social y la educación de las mujeres, incrementar el recurso para la atención a la violencia contra las mujeres; para las casas de las mujeres indígenas y afro mexicanas; para incrementar las capacidades de las mujeres y lograr su autonomía económica. 

Destinar recursos para la participación de las mujeres en los procesos de planeación y toma de decisiones que determinan el desarrollo de sus comunidades y regiones. 

SEM/sl/sj

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