COLUMNASCoordenadaLupita Ramos Ponce

PIN parental

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Guadalupe Ramos Ponce 

SemMéxico. Jalisco. 16 de octubre de 2020.- La iniciativa conocida como “PIN Parental” y presentada en el Congreso del Estado de Jalisco, México, por el diputado del Partido Acción Nacional, Gustavo Macías, tiene la finalidad de restringir el derecho a la educación sexual a la niñez jalisciense, dando poder de veto a las familias. 

La iniciativa propone otorgar a las familias control total sobre cómo y cuándo las y los hijos comenzarían a recibir información de la materia; decidiendo padres y madres de familia, a título personal, lo que consideran temas éticamente y moralmente controvertidos.

Sin lugar a dudas, es una iniciativa retrógrada y que atenta contra el derecho a la educación laica; entre otros problemas, algunos que se presentarían en caso de aprobarse esta iniciativa, sería en relación con la detección oportuna del abuso sexual infantil. La educación sexual básica es una herramienta crítica para prevenir y detectar el abuso sexual infantil, México ocupa el primer lugar en abuso sexual infantil de acuerdo con la OCDE y esto tiene que ver con la falta de educación sexual y la escasez de programas de  educación sexual clara y oportuna.

La educación sexual es la primera línea de defensa para combatir la realidad de un país donde el 30% de las agresiones sexuales son cometidas por un familiar directo y un 13 %  adicional, son familiares indirectos . Otro de los temas sustanciales es la salud sexual y reproductiva y el incremento de embarazo infantil y adolescente. La educación sexual no sólo protege a las niñas y jóvenes de la posibilidad de violencia y abuso sexual, sino también de embarazos infantiles y juveniles. Otra problemática que podría presentarse ante el PIN Parental, es el incremento del acoso y violencia escolar en contra de la niñez no heteronormada. El acoso escolar por lesbo y homofobia, es un serio problema a nivel mundial. En México, 61 % del estudiantado ha manifestado haber sufrido acoso escolar homofóbico en sus escuelas. El 92 % de los estudiantes de la población general han sido agredidos verbalmente debido a su orientación sexual, apariencia física o atuendo.

Si se restringe el acceso a la información sobre la educación sexual más básica, que sería la heteronormada, y se supedita únicamente a las consideraciones de lo que acostumbran en casa las familias, se cerraría la puerta por completo a la enseñanza sobre las relaciones afectivas y manifestaciones de la sexualidad o del género que no entren dentro del espectro heteronormativo.

El golpe para la niñez y las adolescencias que no son heteronormados sería devastador, porque se les negarían los contenidos educativos y la formación tanto ética como emocional, que les ayudaría a comprender si pertenecen a un espectro afectivo, de manifestación de la sexualidad o de género distinto.

Se les negaría, además, el derecho de existir socialmente y definirse fuera de las estructuras de la heteronormatividad. De la misma forma se les negaría a otros niños y niñas el conocimiento necesario para desarrollar empatía, aceptación y la convivencia con sus compañeros de clase no heteronormados.

La educación sexual integral es una responsabilidad compartida entre familias e instituciones educativas, pero sobre todo, es un derecho humano reconocido y garantizado por el Estado mexicano, por lo que no está a discusión el tema; por que los Derechos humanos no se ponen a discusión ni a elección personal; los derechos humanos solo se reconocen y se GARANTIZAN. 

medium.com/dra-lupitaramos

@dralupitaramosp

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