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¿Qué está ocurriendo hoy en el mundo y cuál es el significado profundo de los acontecimientos?  Yuval Noah Harari.

Por: Florencio Salazar Adame

SemMéxico. 14 de mayo 2020.- Antes que de que apareciera el coronavirus la protesta social se estaba intensificando en diferentes puntos del orbe. Los ciudadanos estaban saliendo masivamente a la calle para reivindicar derechos, atención a demandas económicas y solución de problemas globales.

El aislamiento provocado por la pandemia ha dejado en suspenso esa agenda. Ahora el malestar es por reservarse en casa sin recursos económicos, la pérdida de puestos de trabajo, la incertidumbre sobre la durabilidad del riesgo de contagio y la neurosis causada por el encierro.

Este 10 de mayo, habitantes de Hong Kong salieron a protestar porque suponen que el confinamiento decretado es para evitar reclamos contra el régimen de Beijing, bajo el argumento de que últimamente no ha habido contagios que justifiquen el aislamiento. Protestan porque ya no salían a protestar por cuestiones políticas, ignorando el riesgo de un segundo embate del virus.

El problema es que las malas noticias sobre el Covid-19 se siguen acumulando. Su apetito voraz no tiene límite. Un estudio avalado por la Academia Española de Dermatología y Venereología “reveló una clasificación de manifestaciones cutáneas” vinculadas al contagio, que se manifiestan por erupciones en cara, cuello y torso, urticaria y necrosis en los casos más graves; y erupciones similares a sabañones en las plantas de los pies y “en menor grado a las palmas de las manos, los dedos, los genitales y la boca” (Diario Británico de Dermatología, 20-04-20).

Por su parte, las autoridades británicas detectaron una nueva enfermedad: afecta a niños de todas las edades, inflama los vasos sanguíneos, produce dolor abdominal, molestias gastrointestinales e inflamación cardiaca (Servicio Nacional de Salud del Reino Unido, 28-04-20).

Para transitar el Covid-19 no tiene vía indeseable. Milenio publicó el 5 de mayo que biólogos de la Universidad de Stirling (Reino Unido), hallaron que el virus se puede propagar a través de aguas negras, heces humanas y, según la Revista Médica JAMA Network Open (7-05-20), permanecer en el semen.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) advierte que en el segundo trimestre del año se perderán 305 millones de empleos en el mundo y prevé que mil 600 millones de trabajadores informales estarán desocupados. En América Latina el desempleo alcanzará a 48 millones de personas y en nuestro país serán “gravemente afectados” 27.5 millones de mexicanos (Observatorio de la OIT: el Covid-19 y el mundo del trabajo. OIT. 10-05-20).

En México se perdieron 707 mil 055 empleos de marzo a abril, ha informado el IMSS, y en Estados Unidos solo en abril 20.5 millones, de acuerdo con el Departamento de Trabajo.

El seguimiento minuto a minuto de la Universidad John Hopkins revela cómo se va tiñendo de rojo el planeta, desmintiendo a los optimistas que han creído en zonas libres de contagio. El proceso invasor es sostenido e imparable: de China pasó a Europa, de Europa a América; en América a las grandes urbes, después a las ciudades medias para arribar a las pequeñas ciudades y rancherías. A mayores distancias e incomunicación el riesgo es menor, pero en términos poblacionales el contagio podrá alcanzar alrededor del 70 por ciento del total de habitantes del planeta.

La gente se está desesperando y quiere salir a la calle. Es difícil entender que esta pandemia es superior a cualquier otra del pasado, empezando porque es la primera verdaderamente global.

Diferentes especialistas han señalado que la pandemia puede ser detenida manteniendo las medidas de prevención, como el uso de cubre bocas, la sana distancia, lavado frecuente de manos, evitando aglomeraciones y viajes. Pero solo será desterrada cuando se descubra la vacuna, que posiblemente estará disponible aproximadamente en 18 meses.

Es necesario tener claridad sobre lo que significa el aplanamiento de la curva de contagio, las medidas de retorno a actividades económicas y, eventualmente escolares.

Aplanar la curva es una estrategia para evitar el colapso del sistema hospitalario. Impedir que se enfermen muchos al mismo tiempo, procurando que se contagien menos en más tiempo; de ahí la importancia del aislamiento social y las medidas preventivas. Aplanar la curva no quiere decir que haya desaparecido el coronavirus.

Las actividades económicas tendrán que reemprenderse aunque en escenarios lamentablemente catastróficos: negocios quebrados, ruptura en cadenas de producción, pérdida de mercados y empobrecimiento de la población. El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), señala que la emergencia sanitaria dejaría entre 6.1 y 10.7 millones de mexicanos en pobreza extrema (El Economista, 11-05-20).

No imagino cómo se podría volver a clases el 1 de junio. Madres y padres de familia y sus niños aglomerados en las puertas de las escuelas custodiadas de maestros; el frecuente hacinamiento en aulas de bachillerato y universidades; la inevitable posibilidad de los roces físicos, de las conversaciones sin cubre bocas, los atrevidos besos y abrazos entre adolescentes y jóvenes. De alguna manera, la vuelta al pasado.

La pandemia también está transformando las relaciones políticas. En su reciente colaboración dominical en Reforma, Luis Rubio advierte de lo que puede venir: mejor democracia o autoritarismo.

Todavía faltan cosas por ver.

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