COLUMNASJorge Herrera Valenzuela

Alfa Omega| Una jurista, primera presidenta de la Suprema Corte. Carrera judicial de treinta años, 7 de ministra; normalista, feminista e imparcial juzgadora. 9 de 13 juristas, en 51 años, le antecedieron

220 Vistas

Con especial afecto a Don Agustín Téllez Cruces, expresidente de la suprema de corte justicia (1977-1982), a sus 104 años de edad, cumplidos en noviembre pasado

Jorge Herrera Valenzuela

SemMéxico, Ciudad de México, 9 de enero del 2023.-La defeña Norma Lucía Piña Hernández, egresada de la Facultad de Derecho, UNAM, jurista con experiencia y práctica en el medio judicial, es la primera presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y del Consejo de la Judicatura Federal. Seis de sus once compañeros/as, votaron por ella, en tercera ronda.

Difíciles los dos años iniciales de su mandato, por no pertenecer al equipo en el poder. La ministra Piña Hernández, de 63 años de edad, solo en tres ocasiones votó a favor de dictámenes derivados de promociones presidenciales, 18 en total. Hemos oído que no habrá “guerra” desde Palacio Nacional, porque se respetará la autonomía del órgano líder del Poder Judicial de la Federación.

Propuesta, en 2015, por el presidente Enrique Peña Nieto y aprobada por el pleno de senadores/as, la jurista Norma Lucía ingresó a la Suprema Corte de Justicia para ocupar el despacho que durante 20 años fue de la ministra Olga María Sánchez Cordero Dávalos, quien tuvo a la hoy presidenta de la SCJN como secretaria de Estudio y Cuenta, es decir la proyectista de las sentencias que se someten a discusión en el pleno.

La abogada Piña Hernández inició su vida profesional como profesora titulada en la Escuela Manuel M. Acosta anexa a la Benemérita Escuela Nacional de Maestros, en 1978, recibiendo Mención Honorífica. Pertenece a la Generación 1979-1984 de la Facultad de Derecho de la UNAM, concluyendo sus estudios con promedio de 9.6 puntos.

En 1988 presentó su tesis para alcanzar el grado de Doctora en Derecho. En el medio judicial fue Jueza de Distrito, en 2004 y posteriormente por oposición fue elevada al rango de magistrada de Circuito.

El resultado de la elección de Norma Lucía, recibió el beneplácito en las instituciones jurídicas como entre las y los abogados postulantes, los despachos de litigantes en diferentes materias jurídicas, así como en el sector oficial. En Palacio Nacional se insistió en que la presidenta Piña Hernández ha “votado en contra de nuestras iniciativas”, reiterando, la voz presidencial, que la corrupción reina en el Poder Judicial.

En el Instituto de Psicología Social y Comunicación, en Madrid, España, la hoy ministra presidenta realizó estudios de 1972 a 1978.

4 ministras y 7 ministros  

Además de la ministra presidenta, están en ese Alto Tribunal, las tres ministras propuestas por el actual Presidente de la República: Loretta Ortiz Ahlf, Ana Margarita Ríos Farjat y Yasmín Esquivel Mossa. Las tres recibieron el  beneplácito senatorial.

Cinco de los ministros, en funciones, fueron propuestos por el presidente Felipe de Jesús Calderón Hinojosa: Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, quien obtuvo cinco votos en esta ocasión. Arturo Zaldívar Lelo de Larrea  terminó su cuatrenio y el Presidente de México no logró prolongarlo dos años más. El decano de los ministros, Luis María Aguilar Morales, expresidente. Dos más, Jorge Mario Pardo Rebolledo y Alberto Pérez Dayán, candidato esta vez.

Javier Laynez Potisek, nominado por Peña Nieto, también buscaba la presidencia. El séptimo ministro, Juan Luis González Alcántara Carrancá, aprobado por el Senado a propuesta del actual Presidente de la República.

Como dato para las y los analistas, les comento que las ministras Loretta Ortiz y Margarita Ríos dieron su voto al “ministro más rico”, Gutiérrez Ortiz Mena. La ministra Esquivel Mossa y el ministro González Alcántara lo hicieron por la triunfadora Norma Lucía.

Trece hicieron historia

En 1961 para las juristas se abrieron las puertas del gris y frío edificio de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. El expresidente Adolfo López Mateos propuso la candidatura de la abogada oaxaqueña María Cristina Salmorán de Tamayo para ocupar un sitial en el más Alto Tribunal.

Con impresionante carrera judicial y académica, la primera presidenta de un Tribunal Superior de Justicia, asumió el cargo, tras rendir la protesta de ley, el 16 de mayo de 1961 y permaneció en funciones hasta 1986.

Doña María Cristina llegó a la vacante que dejó el jurista sonorense Gilberto Valenzuela Galindo, heredándole ella a su paisano, Juan Díaz Romero, originario del municipio costeño de Putla. Ambos brillantes juristas, académicos y escritores.

La maestra Salmorán de Tamayo ha recibido muchos honores póstumos y su nombre figura en diferentes instituciones y escuelas. Así como le impuesto a Biblioteca de la SCJN y hay una presea que lleva su nombre. Los dos ministros, ya fallecidos, también han sido objeto de reconocimientos oficiales y privados.

Formaron parte del pleno de la Suprema Corte dos ilustres universitarias. Mi maestra de Derecho Agrario, la tamaulipeca Martha Chávez Padrón, funcionaria y legisladora. Mi compañera desde la Escuela Nacional Preparatoria y en la Facultad de Derecho, la nacida en Tuxpan, Veracruz, Victoria Adato Green, primera procuradora general de Justicia en el Distrito Federal. Jueza y magistrada del Tribunal Superior de Justicia en esta Ciudad de México. Ambas doctoras en Derecho. Vicky recibió un reconocimiento por su trayectoria en la Suprema Corte de Justicia.

En  el ambiente político es ampliamente conocida, la ministra en retiro, Olga Sánchez Cordero. Primera titular de la Secretaria de Gobernación, en este sexenio, y actual legisladora que ya presidió la Cámara de Senadores. En su curriculum aparece como la Primera Notaria pública del Distrito Federal. La jurista es reconocida incluso fuera del país.

Las seis restantes ministras, unas en retiro y otras ya fallecieron, anoten a: la veracruzana Irma Cué Sarquis, cuya carrera comenzó como agente investigadora del Ministerio Público, en la Quinta Delegación, ubicada en las calles de Zarco y Violeta, Colonia Guerrero, D.F. En su natal Veracruz es ampliamente reconocida y su nombre figura en escuelas y calles.

Dos chiapanecas que tienen antecedentes brillantes, acreedoras a reconocimientos. La hoy finada Gloria León Orantes, de Tuxtla Gutiérrez y de San Cristóbal de las Casas, Margarita Beatriz Luna Ramos, recientemente concluyó su labor judicial.

Estaba por concluir el sexenio del presidente Miguel de la Madrid, impulsor de las mujeres juristas, cuando la doctor Clementina Gil Guillén asumió el puesto de Ministra de la SCJN. Había hecho una carrera muy completa en el medio judicial hasta llegar a presidenta del Tribunal Superior de Justicia en el D.F.

En la Suprema Corte estuvo del 29 de noviembre de 1988 al 31 de diciembre de 1994. Cumplió con creces. Fue una de las veintiséis “víctimas del golpe de Estado” que dio el presidente Ernesto Zedillo al Alto Tribunal.

Otra no menos brillante, como sus antecesoras, lo fue, la catedrática y extraodinaria jurista Fausta Moreno Flores, también propuesta por De la Madrid Hurtado. Tanto en vida como postmortem, la distinguida ministra fue objeto de homenajes y reconocimientos.

Caso muy singular fue el de la jurista Livier Ayala Manzo. Iba a ser la segunda mujer en la Suprema Corte. El Senado la designó, a iniciativa del presidente José López Portillo, en 1976. Al día siguiente, de su nombramiento, falleció. El presidente propuso a doña Gloria León Orantes.

La SCJN dio 9 presidentes

En el Siglo XIX ocho mexicanos que llegaron directamente a la Presidencia de la República, sin ser electos. Por Ministerio de Ley, de la presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, pasaron a Palacio Nacional.

Esta parte de nuestra Historia Patria, es poco conocida y está impregnada de situaciones muy especiales, así como de los nombres originales de algunos. Destaca la brevedad del tiempo que duró su mandato. Los dos primeros que salieron de la Suprema Corte a gobernar, los refiero a continuación.

Después de la renuncia del presidente Vicente Guerrero, sucesor no electo del presidente Guadalupe Victoria, México tuvo, del 17 al 31 de diciembre de 1829, dos presidentes interinos, uno de ellos compartió la responsabilidad con dos políticos de la época.

José María Bocanegra, originario del hoy Estado de Aguascalientes, reconocido jurista asumió la Presidencia de la República por ¡sólo siete días!, pues hubo un movimiento que llevó a la presidencia al zacatecano Pedro Vélez, acompañado de Luis Quintanar, un queretano que después fue el primer gobernador de Jalisco, y al guanajuatense Lucas Alamán. El triunvirato operó del 23 al 31 de diciembre de 1829.

He aquí los nombres que aparecieron en las correspondientes actas de nacimiento de esos personajes:

José María Bocanegra, José María de los Dolores Francisco Germán del Espíritu Santo Bocanegra y Villalpando.

Pedro Vélez, José Pedro Antonio Vélez de Zúñiga.

Lucas Alamán, Lucas Ignacio José Joaquín Pedro de Alcántara Juan Bautista Francisco de Paula Alamán y Escalada.

Luis Quintanar, José Luis de Quintanar y Soto Ruiz.

Otro pasaje que no tiene mucha difusión es el registrado en 1876 e intervienen dos ministros presidentes y un oaxaqueño que iniciaba su estancia en el Poder Ejecutivo. Resulta que cuando Sebastián Lerdo de Tejada pretendió mantenerse en el poder, Porfirio Díaz proclamó su Plan de Tuxtepec, cuya bandera era la NO REELECCIÓN y se dijo Presidente de México. José María Iglesias Unzáurraga presidía la Suprema Corte, se declaró Presidente de la República, lo llamaron “el presidente legalista”. Tres presidentes al mismo tiempo.

Los dos restantes son el veracruzano José Ignacio Pavón y Benito Pablo Juárez García. Ambos fueron presidentes del Alto Tribunal.

Pavón (José Ignacio María del Corazón de Jesús de Santa Clara Francisco Javier de la Santísima Trinidad Juan Nepomuceno Antonio de Pavón) solamente estuvo los días 13, 14 y 15 de agosto de 1860, “cuidando la silla presidencial” del general Miguel Miramón (Miguel Gregorio de la Luz Atenógenes Miramón y Tarelo) en los días del imperio de Maximiliano.

Todos sabemos que don Benito Juárez era ministro presidente en la SCJN cuando el presidente Ignacio Comonfort de los Ríos dio “autogolpe” de Estado y abandonó el cargo, rindiendo protesta el oaxaqueño el 21 de enero de 1858.

En el Siglo XIX también fueron ministros presidentes de la XCJN y después despacharon como titulares del Ejecutivo Federal: el capitalino Manuel de la Peña y Peña (Manuel José María) t el duranguense Juan B. Ceballos (Juan Bautista Loreto Mucio Francisco Javier de Asís de la Santísima Trinidad Ceballos Gómez Sañudo. El nacido en Tacubaya fue dos veces Presidente de México, interino, primero sustituyó al general Pedro María Anaya y en la segunda, al presidente ¡por décima ocasión!, en 1847, Antonio López de Santa Anna.

El primer presidente de la SCJN

Por último, les comento que el primer presidente de la SCJN fue quien es más conocido como El Corregidor de Querétaro, el jurista defeño Miguel Domínguez (Miguel Ramón Sebastián Domínguez Alemán), esposo de la histórica moreliana Doña Josefa Ortiz de Domínguez (Crescencia Ortiz Téllez Girón). Miguel Domínguez fue presidente de 1825 a 1827, entregando el poder al citado Pedro Vélez. Domínguez sería reelecto en cuatro ocasiones más, no consecutivas.

Uno en el siglo XX

Como se acostumbra escribir y decir: consta en los anales históricos, que el último ministro presidente de la Suprema Corte que llegó a ocupar la Presidencia de la República, fue el jurista campechano Francisco Sebastián Carvajal y Gual. El nombramiento se expidió tras la caída del usurpador Victoriano Huerta.

Solo 28 días despachó en Palacio Nacional. El 14 de agosto de 1914, un día después de la firma de los Tratados de Teoloyucan, evento al que envío una comisión, se marchó a Estados Unidos, sin decir “agua va”, porque no pudo cumplir su misión… Regresó en 1922 para dedicarse a la abogacía.

Entre noviembre de 1914 y octubre de 1915, los Estados Unidos Mexicanos tuvieron, en ese lapso, ¡cuatro presidentes!

De agosto de 1914 a abril del 17, Venustiano Carranza se proclamó Encargado del Poder Ejecutivo Federal y jefe del Primer Ejército Constitucionalista, apoyado por el Plan de Guadalupe, promovido por él en su hacienda de Cuatro Ciénegas, en marzo de 1914. Después sería electo y el 21 de mayo de 1920 fue acribillado en Tlaxcalaltongo, Puebla.

Villistas y zapatistas reunidos en la Convención Revolucionaria de Aguascalientes decidieron, por acuerdo de ellos mismos, nombrar como Presidentes de México a Eulalio Gutiérrez Ortiz, Roque Victoriano González Garza y Francisco Lagos Cházaro. El trío cubrió, separadamente, períodos breves entre noviembre de 1914 y octubre de 1915. Ninguno opacó al coahuilense, paisano de los saltillenses Eulalio y Roque. Lagos Cházaro era veracruzano.

jherrerav@live.com.mx  

Comment here

Accesibilidad