Bellas y AirosasCOLUMNASElvira Hernández Carballido

Aniversario del nacimiento de Margarita Michelena

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BELLAS Y AIROSAS

CUANDO FUNDÓ CUESTIÓN UN DIARIO HECHO SÓLO POR MUJERES

Elvira Hernández Carballido

SemMéxico, Pachuca, Hidalgo, 21 de julio, 2021.- Bella y Airosa, Margarita Michelena nació en Pachuca Hidalgo el 21 de julio de 1917, fecha que ha provocado que la festejemos y nada mejor que evocar una de las etapas representativas que vivió cuando decidió ser periodista y fundar un periódico de mujeres.

Su primer momento en la prensa mexicana surgió a partir de 1978, cuando empezó a publicar en Excélsior la columna ¿Qué pasa ahí?, lo hizo hasta el último día de su vida, en 1998. El prestigio que obtuvo en ese diario fue determinante para reconocerla como una columnista influyente, la fuerza de su argumentación, su perspectiva crítica, así como su dominio de una excelente redacción provocaron que algunos lectores la consideraran una consulta obligada en esa época:

“Durante muchos años, compré el periódico sólo los miércoles y sábados y nada más para leer los artículos los periodísticos de una escritora cuyo nombre y apellido cifra ocho sílabas, las mismas espontáneas del metro castellano. Las prosas de Margarita Michelena me inspiraban simpatía por su verba y brío, por su vigorosa castiza dicción, por su corrosivo sentido del humor. También por su furia valiente. Su coraje. Valor, Margarita Michelena había elegido el papel ingrato de una Lady Macbeth y se divertía representando, con prosodia impecable, sensata cordura, cascarrabias.

Adiviné en sus batallas una excéntrica variedad caritativa que me llevó, lejos de la arena civil, a buscarla cripta de su lírica vertiente. Comprobé y compruebo que, en la armadura aérea de su prosa se resuelve un enciclopédico conocimiento sensitivo de formas, jardín de pautas, entonaciones, cesuras, sílabas y estrofas. Un raro oído para la música de las esferas verbales, acústico martillo que sabe asimilar los pulsos de la canción métrica hasta trocarlos en la libertad de formas que es imagen de libertad interior. No me disgusta de la caridad cívica de la Reina de espadas y el aterciopelado, solitario coloquio de la voz entre las sombras.”

Posiblemente este reconocimiento fue determinante para que en 1980 Michelena fundara “Cuestión”, un periódico redactado solamente por mujeres.

“Amigos lectores; tienen ustedes en sus manos el número inicial del diario CUESTIÓN, un periódico que, por primera vez en el mundo; está realizado totalmente por mujeres. En ello radica su absoluta novedad y en ello su estilo diferente, valeroso, sencillo y claro, sin amarguras ni solemnidades y con una seriedad que no excluye la amable ligereza ni el bendito buen humor”.

Por supuesto, desde ese primer número, confirmó su estilo y su perspectiva, ya que en el editorial se presentó la siguiente advertencia, tajante y directa:

“Vaya por delante una indispensable precisión: en CUESTIÖN no somos activistas del feminismo, aunque de ninguna manera deje de interesarnos vivamente la promoción social, económica, política y cultural de la mujer. De hecho –y prescindiendo de todos los “ismos”- podemos decir que nada de lo humano nos es ajeno y que tratamos de ver esa suprema realidad de lo humano con nuestra propia visión: total y objetivamente, con valentía y trascendencia.”

Al desligarse del feminismo, posiblemente ella consideró que garantizaba un trabajo periodístico más comprometido con el oficio tal cual y con la promesa de informar y opinar con una perspectiva que les garantizaba el simple hecho de ser mujeres:

“CUESTIÓN tiene una noble ambición: la de contribuir a renovar e innovar el periodismo nacional aportándole el recio sentido moral de la mujer que ha sabido concurrir a la lucha por el cambio de lo que debe cambiar, y al mismo tiempo, ha preservado aquellos valores sociales y humanos que escudan de la indignidad y se oponen a la corrupción que, por desgracia, se extiende a todas las esferas de la vida y la actividad y que empieza en las palabras para contaminar en seguida la conducta.

CUESTIÓN es pues un diario que sale a la luz con una fe muy sólida y justificada en la integridad moral, en la conciencia social y en la capacidad intelectual de las mujeres. Para dar prueba de esa realidad tan alentadora que queremos hacer aquí un periodismo noble, independiente y claridoso, que nos permita cumplir con el fin supremo de nuestra profesión: promover con la verdad de la información y su análisis, esa salud social que tan en peligro ponen el sentimiento de la opinión y la manipulación de la noticia.”

Margarita Michelena aseguraba que su equipo estaba formado por un grupo de mujeres “altamente calificadas en lo profesional y lo moral por un periodismo sano, socialmente necesario y útil, que contribuya a la superación de la colectividad”. Fue de esa forma como el lunes 21 de enero de 1980, el presidente José López Portillo apareció en la primera plana inaugurando el edificio de “Cuestión”, junto con la directora de RTC (Radio, Televisión y Cinematografía) Margarita López Portillo, que durante su discurso dijo:

“La iniciativa de este diario se traduce en una nueva primacía de México, es de Margarita Michelena, poeta y escritora. Inteligente luminosa, gloria de las letras mexicanas. Margarita Michelena como directora del nuevo diario, es garantía de su espíritu de combate femenino y universal… Vivimos esta mañana un momento estelar en la historia del periodismo en México, nace un diario, tal vez el primero de esta característica en el mundo, realizado por mujeres. No quiere decir esto, que tenemos un diario feminista, la verdadera femineidad se ha manifestado siempre en ayuda y apoyo al hombre y es evidente que el nuevo periódico, lejos de obsoletas tendencias matriarcales, refleja un nobilísimo esfuerzo femenino. Presenta las noticias de México y el mundo con el más estricto apego a la verdad, pues sólo la verdad salva.”

Estos comentarios tan insistentes en demarcar al periódico del feminismo seguramente estaban basados en una certeza muy personal, pero al mismo tiempo delataban la incomprensión y rechazo que se tenía del movimiento feminista en México durante el inicio de esa década. Posiblemente por ello, la revista FEM publicó un texto donde hizo fuertes cuestionamientos al recién nacido periódico:

“Después de leer atentamente el editorial –inferior a muchos fragmentos de buena prosa de Margarita Michelena- es lógico preguntarse para qué un periódico de mujeres. No tienen por qué escribir mejor las mujeres que los hombres, ni son, por definición, más valientes, libres, veraces e independientes (calificativos que atribuye Cuestión a la expresión de la mujer); ni constituyen una república aparte en el mundo de las letras, las artes o la ciencia. Lo que sabemos es que las mujeres padecen más que los hombres la injusticia de las leyes y las costumbres (sin excluir que otros sectores sufran injusticias), y por lo tanto tiene razón se der la lucha: esa lucha se llama feminismo y que no es simplemente la promoción de la mujer, como lo piden las revistas femeninas.”

FEM cuestionaba severamente a la publicación porque sus noticias se comprometían a vislumbrar “que vivimos en el mejor de los mundos” y que en su primer número no presentaran a ninguna mujer que haya destacado en el ámbito político o social. De igual manera, la revista advertía que, si bien no presentaban desnudos femeninos como todos los periódicos vespertinos, se abusaba de los espacios de la sección “femenina”, que iban de la moda al cuidado del hogar. Con bastante crudeza y de forma muy directa FEM expresa su crítica:

“Aunque niegan ser feministas, las mujeres de Cuestión incursionan en el feminismo, pero para dar su versión más ramplona, superficial y reaccionaria. Si ser “la expresión de la mujer en la noticia” parte de la absurda generalización de una mujer, sin conflictos de clase, es obvio que el feminismo para Cuestión será el tratamiento contra el hombre, igual de abstracto. Curiosa contradicción se da en este diario: por un lado, hay una búsqueda de apoyo y solidaridad masculina, y por otro, se plantean ciertos enfrentamientos con los hombres ya que, al no cuestionar el sistema, tienen una visión individualista del problema… Las feministas no creemos que todo lo que hacen las mujeres está bien hecho y todo lo que hacen los hombres está mal hecho…”

Pese a esta fuerte y clara división entre las mujeres periodistas, intelectuales y feministas de la época, el espacio que abrió Cuestión resultó ser una oportunidad para que algunas mujeres mexicanas interesadas en el ejercicio periodístico lograran cubrir todas las fuentes informativas. Aspecto que en esa década todavía resultaba difícil para ellas desarrollar en otros periódicos como Excélsior y El Universal. Pese al gran apoyo que ya habían recibido algunas reporteras de El Día, con Enrique Ramírez y Ramírez, y que en el Uno más Uno, ya destacaban por su labor periodística Sara Lovera, Blanche Petrich y Carmen Lira.

“Cuestión” informaba cotidianamente de los sucesos noticiosos desde el ámbito político hasta el cultural. Se entrevistaba a los políticos del momento, se buscaba la exclusiva y se cumplía profesionalmente con responder a las preguntas básicas del periodismo para ganar la exclusiva de la noticia del día.  

Respecto a informar sobre cuestiones relacionadas a la condición femenina, el periódico mostró una visión conservadora en general, aunque con algunos destellos feministas. Su postura fue muy clara al opinar sobre el aborto. A lo largo de 1980 se insertaron diversos artículos donde las argumentaciones intentaban persuadir que abortar era sinónimo de asesinar. Eva Velázquez aseguraba que los grupos “pro aborto” deliberadamente pasaban por alto los derechos del neonato.

 Por su parte, Ada Irma Cruz en su artículo en contra del aborto, citaba textualmente al presidente López Portillo, quien aseguró que el aborto no sería legalizado en México. A su juicio, un Estado verdaderamente democrático es el que considera al aborto como un delito.

Aunque también se mostraron levemente otro tipo de posturas, más cercanas a la esencia feminista, entre las cuales destacó Susana Vidales. Ella advirtió en uno de sus textos que con posiciones a favor y en contra, se había dejado fuera del debate la postura feminista y que, si la propuesta se presentaba fuera de contexto, ello provoca confusiones. Por lo que propuso retomar el análisis feminista y examinar con precisión lo que las feministas presentaron a la Cámara de diputados. Es así como la periodista enumeró ocho claros y bien explicados argumentos. El primero puntualizaba que la maternidad no era una obligación sino una opción. La importancia de la educación sexual. La importancia de distribuir de manera libre y gratuita anticonceptivos. La posibilidad de apoyar investigaciones sobre métodos anticonceptivos seguros y eficaces tanto para la población femenina, como masculina, porque el control natal “no es solamente cosa de las mujeres”. Se denunciaba que los anticonceptivos todavía no resultaban ser cien por ciento seguros y eficaces, por eso todavía en México se practicaban 700 mil abortos y la gran mayoría en condiciones de total insalubridad. Por ello:

“Para evitar esos millares de muertes y garantizar el derecho de las mujeres a la maternidad voluntaria, se levanta la demanda del aborto libre y gratuito. Porque no se debe obligar a ninguna mujer a llevar a término un embarazo no deseado. Los aspectos morales deben quedar a juicio de quien se enfrenta a un embarazo no deseado, y a esa persona toca valorar, según sus condiciones concretas, y después decidir. La único que se ha conseguido con la penalización del aborto son hogares infelices, enriquecimiento de médicos y miles de muerte”.

Susana Vidales también señalaba que las mujeres de clases pobres son las que más morían por culpa de los abortos clandestinos, realizados en pésimas condiciones. Finalmente, advirtió que resultaba necesaria una protección real para quien decidiera tener a su hijo pues había muchos casos de mujeres embarazadas despedidas por su situación o que al tener al bebé tampoco recibían una verdadera oportunidad de trabajar.

Este perfil de “Cuestión” se mantuvo durante los cuatro años que Michelena fue la directora y aunque ella presentó la carta de su renuncia, no especificó con detalle por qué dejaba la publicación. Fue así como “la expresión de mujer” se mantuvo hasta 1984.

La trayectoria periodística de Margarita Michelena la convirtió en una columnista reconocida durante la década de los ochenta y la experiencia de haber fundado el periódico “Cuestión” representó su interés de abrir un espacio periodístico a las mujeres de la época. Una manera de celebrar con ella esta fecha de su nacimiento, 21 de julio, es recuperar su perfil de periodista.

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