Mujeres

Autoridades encubren a maestros de teatro con “poder”, denuncian estudiantes de la Colectiva Morras Enat en paro hace un mes

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  • 90 denuncias: 30 de  violencia física,  11 de violencia sexual, 30 de  violencia psicológica, 11 de hostigamiento, 18 de acoso
  • Este domingo  cumple un mes el paro de actividades, en la Escuela Nacional de Arte Teatral, sin diálogo; autoridades del INBAL se deslindan, que vayan al el Ministerio Público
  • Estudiantes sin respuesta hace 4 años: “Estamos en el límite”

 Sara Lovera

SemMéxico, Cd. de México, 17 de abril, 2021.- “Vivimos una pedagogía del terror”, golpes, cachetadas, tocamientos y presión psicológica, son cotidianas en la clase de puesta en escena. “Estamos  cotidianamente,  acosadas, hostigadas y abusadas sexualmente”,  mientras las autoridades son omisas, simuladoras y encubridoras de los a hombres con poder.

Tras 4 años de denuncias públicas, administrativas y ante autoridades judiciales, aseguran que están  “en el límite”, así lo dicen las estudiantes organizadas en la colectiva Morras Enat, de la Escuela Nacional de Arte Teatral quienes este domingo  cumplen un mes en paro indefinido  y ante una respuesta institucional a los medios, este día presentarán un pliego petitorio, para iniciar un diálogo.

La protesta viene de lejos. Pero es sistemática desde el 8 de marzo de 2019. Los profesores señalados tienen nombre y apellido, Harit Ovalle, Carlos Corona y  Alejandro Vel, – no  los únicos-, pero sí los “peores” y recurrentes. Bien conocidos, pero inamovibles e impunes.  No pasa nada, todo es “darnos largas”. Es mentira que ofrezcan diálogo, y la amenaza es que las “van a reprobar” y cuando terminen sus estudios, pasarán a listas “negras”, para no ser contratadas.

Así, en entrevista con semméxico, voceras de la colectiva explican punto por punto. Han documentado  más de 90 denuncias, 18 por acoso, 30 por violencia psicológica, una por agresión sexual, 11 por abuso sexual, 11 por hostigamiento, 7 por encubrimiento, más de diez por acoso escolar y 30 por violencia física. ¿Qué es eso?, pues  una práctica asumida: en clase de puesta en escena, se permite a los directores, lanzar cachetadas, nalgadas, empujones, mal trato,  “como pedagogía”, que Lucía, una de ellas, llamó del terror.

Los ojos en pantalla denotan indignación, frustración, enojo de las entrevistadas, a distancia, por la plataforma zoom y por eso hay 10 denuncias de  ataques físicos, pero  la respuesta es siempre la misma. “Porque no lo piensan bien”, “exageran”, “no es cierto”, “ustedes se exponen”, “tienen la culpa” de modo que, sostienten, siempre derivan en banalizar los hechos.

A partir del 8 de marzo de 2019, fortalecidas por  la ola del Me Too, las marchas y las manifestaciones  de miles de jóvenes en México, las Morras de la ENAT, decidieron actuar  con seriedad; han recopilado decenas de  testimonios –anónimos y no anónimos- colaborado en los expedientes administrativos, armado estadísticas, señalado las faltas de ética y profesionalismo; tienen dos muros de denuncia pública   Morras Enat y Ojos de Medusa y han intentado todo, primero con un tendedero físico en las instalaciones, luego con testimonios, lista de agresores, “haciéndolo sin miedo”, pero aseguran las respuestas son  “inadecuadas”.

Interrogadas una y otra vez, aseguran que la única amenaza hasta hoy, directa y precisa es que si no vuelven a clases “estarán reprobadas”. Las autoridades pusieron como fecha límite para regresar a clases el 12 de abril. Y advierten el paro es indefinido. Y este sábado –nota aparte- entregarán públicamente –a distancia- su pliego petitorio, fundado en la necesidad de que  cesen estas prácticas y reciban castigo, mediante investigación- los culpables.

Entre otras cosas, plantean y advierten que no es admisible  seguir conviviendo con los agresores, no sólo maestros y directores, sino estudiantes, a quienes las autoridades con su omisión,  mandan el mensaje sistemático de que, estos profesores, directores y estudiantes,  tienen permiso de intimidar o presionar a las jóvenes que simplemente quieren ser actrices y desarrollarse en el teatro, fuente de cultura y comunicación.

Se vale de todo. Afirman que  la defensora de esos “hombres con poder” es la directora de la escuela Gabriela Pérez Negrete, quien ahora se deslinda, dicen, y les ha pedido acudir al ministerio público, cuando las conductas de los agresores pueden constituir “delitos graves”.

En las escuelas del sistema del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura INBAL, como la Academia de Danza o la del Folclor, la situación no es distinta, pararon  actividades, por denuncias semejantes y desoídas. La plática da distancia de varias horas, suma a su sentir, la decisión de no callar, de no volver a  clases hasta que no haya un verdadero diálogo.

Denuncian, además, que no obstante  pruebas y testimonios, las autoridades, descalifican y desestiman a las víctimas. Reconocen, sin embargo, que hay en proceso procedimientos administrativos y algunas denuncias penales.  

Movilizadas

Durante 4  años se han movilizado, con  tendederos de denuncia pública en las instalaciones de la escuela  y en redes sociales, no se han negado a  gestiones y entregaron documentos, por lo que caminan varias (2) denuncias administrativas y otras que se investigan de  señalamientos precisos. En la práctica a los perpetradores nada los toca. Los perpetradores  están identificado.  Están denunciados públicamente  y administrativamente. Las autoridades cierran los ojos y ellos, los peores tienen nombre y perfil: Harit Ovalle, Carlos Corona y  Alejandro Vel, pero no son los únicos.

El problema, plantean, no es nuevo. Las autoridades están conscientes, identificados, siguen ahí, contra  varias generaciones de decenas de mujeres estudiantes de teatro. Pero las autoridades simulan. Mienten con sus declaraciones de cero tolerancia a la violencia de género contra las estudiantes. Y es verdad que no participaron –como sostienen las autoridades- a una jornada donde, esas autoridades, buscaban fomentar la política de la denuncia,

Refieren que en estos años, además, la solidaridad ha estado limitada. Hace dos años que la Liga Mexicana de Mujeres de Teatro, envió una carta a la ENAT señalando que no mentían.  Que ellas, mayoría egresadas de esa escuela, dieron aviso a las  autoridades de la #ENAT, “hicimos recomendaciones, propusimos soluciones y acompañamiento hace DOS años. El problema creció y el cambio ya nada lo detiene. Exigimos soluciones a las alumnas, una vez más. No están solas.”

A raíz del paro, iniciado el 18 de marzo de 2021, las autoridades han emitido dos respuestas en boletines de prensa. En el último -del 14 de abril, la Secretaria de Cultura e INBAL aseguran que  trabajarán para erradicar la violencia y retiran  su disposición al diálogo respetuoso y constructivo, ya que comparten el rechazo a toda acción que atente contra la dignidad y los derechos de las mujeres.

También señala este comunicado que  “desde el inicio del paro de estudiantes de la ENAT, el pasado 18 de marzo, derivado de situaciones de violencia escolar y de género señaladas en dicha escuela, causan indignación a las autoridades del plantel y a la Subdirección General de Educación e Investigación Artísticas SGEIA; que  se han diseñado espacios de diálogo para, en conjunto, avanzar en la resolución de las problemáticas de violencia”. Los boletines están firmados por la  Secretaría de Cultura.

Afirman que rechazan toda acción que atente contra la dignidad y los derechos de las mujeres y aseguran que  durante 2019 y 2020 se promovió la cultura de la denuncia y se fortalecieron los protocolos. Protocolos que las estudiantes afirman que no existen. 

El comunicado afirma que se han tendido los puentes institucionales para que la escuela y las instancias del INBAL, que apoyan a la SGEIA, y  que acompañaran  el proceso de quienes acudan directamente a los representantes de procuración de justicia correspondientes, así como para aquellas que realicen alguna denuncia ante las instancias del Instituto, donde se atienden las sanciones de carácter laboral y a nivel administrativo. Y que cuentan con la colaboración institucional de la Fiscalía General de la Ciudad de México, para acortar los caminos en la búsqueda de judicialización y procuración de justicia. Y consideran que es importante visibilizar la denuncia, como un derecho manifestarlo en los espacios que cada persona elija, es de todas maneras  importante formalizar las denuncias.

Declara, igualmente que la violencia sexual contra las mujeres en los ámbitos escolares es un fenómeno que se ha generado, como en muchos otros espacios, ante el silencio, el miedo y la impunidad. “Es por ello que en esta administración se estableció la política de Cero Tolerancia a la violencia y al acoso sexual, por lo cual celebramos que las comunidades de mujeres se expresen y manifiesten. La participación de las comunidades y el activismo con perspectiva de género hoy son fundamentales”.  

Para resolver el problema consideran  primordial reconocer que existe, nombrarlo y hablar de ello. Dice que  la SGEIA, desde 2019, ha fomentado la cultura de la denuncia y en todo momento ha manifestado el compromiso institucional para eliminar todo tipo de violencia contra las mujeres, por ello promueve el  Protocolo de Atención de Casos de Violencia Sexual en Escuelas, que busca  la transformación de sus centros escolares, en colaboración con personal docente y autoridades, quienes en este caso comparten el interés de erradicar esas prácticas que lesionan la dignidad de las mujeres y con las que no estamos de acuerdo (https://inba.gob.mx/noviolencia#aquies). 

También se asegura que en cuanto  la comunidad de mujeres de la ENAT en paro emitió un comunicado, se dio inmediata respuesta invitando a dialogar al respecto y con una propuesta específica de trabajo de manera respetuosa, plural y constructiva. Las estudiantes dicen que no es cierto.

Las autoridades afirman que el emitió un comunicado, tanto para las estudiantes como para toda la comunidad de la Escuela Nacional de Arte Teatral, en el que se dieron a conocer las acciones de acompañamiento y difusión de la cultura de la denuncia entre sus comunidades estudiantiles, lo cual ha permitido el aumento en el número de denuncias ante el Comité de Ética y de Prevención de Conflictos de Interés (CEPCI), atendiendo los principios de credibilidad y confidencialidad con perspectiva de género y de derechos humanos. 

Resultados oficiales 

Afirma que se separaron de actividades frente a grupo a dos docentes; el Comité de Ética y de Prevención de Conflictos de Interés del INBAL dio cauce a siete denuncias que ya están en curso, además de brindar asesoría personalizada a estudiantes a través de su Secretaría Técnica. 

Afirmar que en reuniones virtuales se atendió  a más de 14 estudiantes, quienes presentaron denuncias de violencia sexual; asegura se brindó asesoría sobre las instancias donde pueden denunciar y los procedimientos a seguir; también se  les ofreció la misma atención personalizada en un ambiente de credibilidad, empatía y respeto. 

Se abrieron, también, dice el boletín, dos procedimientos administrativos-laborales para determinar las sanciones correspondientes en contra de docentes y dos procedimientos normativos en contra de estudiantes, además de implementarse diversas medidas preventivas para la protección de las víctimas.  ¿Cuáles? replican las estudiantes.

Reconoce finalmente, que las 90 denuncias señaladas por las  estudiantes de la ENAT, calificadas como delitos graves, la posición es  acompañarlas afirmativa y afectivamente para que las víctimas denuncian ante las instancias correspondientes, como es el Ministerio Público, al tratarse de conductas delictivas. 

Informa que el  25 de marzo  se firmó el convenio de colaboración entre el INBAL y la Secretaría de las Mujeres de la Ciudad de México, con el “propósito es brindar apoyo socioemocional, así como otras acciones en beneficio de las comunidades estudiantiles”.

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