Botella al MarCOLUMNASMartha Canseco

Botella al Mar| El lenguaje femenino

160 Vistas

Martha Canseco González

SemMéxico, Pachuca, Hidalgo, 7 de noviembre del 2022.- “Mujeres juntas ni difuntas” dice un dicho misógino y sexista. Así es, al patriarcado no le convenimos hablando entre nosotras, comunicándonos, reuniéndonos, concentrándonos, uniéndonos.

Históricamente el sistema ha intentado callar a las mujeres en diferentes momentos de la humanidad. Ahora es lo mismo, ahí tiene usted a las fuerzas del orden y al ejército mismo disolviendo marchas feministas, arrestando mujeres, poniéndonos en “listas negras”, comparándonos con el crimen organizado, asesinando a buscadoras.

Aun así, siempre hemos encontrado la manera de comunicarnos, de hablar de lo que nos pasa, de la violencia cotidiana que vivimos, de las y los hijos desaparecidos/as o asesinados/as, del tedio que provoca una vida sin sentido a la que nos arroja el sistema.

Sólo algunos ejemplos: En China, en la provincia de Hunan durante la dinastía Song (960-1270), donde las mujeres tenían prohibido aprender a leer y escribir, se cree que una joven que fue elegida para convertirse en concubina del emperador, creó el código secreto Nüshu, que le permitió comunicar a sus parientas cercanas, las vicisitudes que vivía en la corte.

El código se convirtió en un lenguaje secreto entre mujeres que no sólo se escribía, también se hablaba, se bordaba, se pintaba, se plasmaba en diarios íntimos, las llamadas “cartas del tercer día” y en forma de poemas que se regalaban unas a otras. En 2004 Yang Huanyi una viuda octogenaria murió llevándose consigo la última voz que dominaba esa lengua.

En Estados Unidos hay evidencia de pinturas y manuscritos del 1129 que muestran capas de Patchwork (parches de tela) un estilo de recorte y bordado que trajeron al continente colonas holandesas e inglesas, para crear colchas o quilts que tuvieron diferentes usos. A través de códigos geométricos, combinación de colores y diseños, las mujeres encontraron la manera de comunicar su azarosa vida cotidiana en las colonias.

Un buen acercamiento a este tema es la película de 1995 “Recuerdos de amores pasados” en español, de la directora Jocelyn Moorhouse, interpretada por Winona Ryder, Anne Bancroft, Ellen Burstyn y Alfre Woodard, que muestra los alcances que tiene ahora la elaboración de los quilts.

Pero no nos vayamos tan lejos, los tradicionales bordados que las mexicanas elaboran a lo largo y ancho del país, son igualmente historias que cuentan a través de los intrincados hilos, la vida, no menos dura que las mujeres de este país feminicida y misógino enfrentamos de manera cotidiana.

Apenas hace unos días SemMéxico informaba de la colectiva Malacate de bordadoras de los altos de Chiapas cuyos trabajos tendrán alcance internacional.

El año pasado, mi hermana Irma nos pidió a toda la familia, incluida la extensa un trozo de tela, el que quisiéramos darle. Yo elegí cortar uno de mis blusas preferidas para ir a las marchas feministas, éste quedó en forma de una mariposa sobre un jardín plasmado en una enorme sobre cama.

Pero con toda sinceridad se los digo, lo que más me gusta son los bordados que, sobre todo las mujeres jóvenes feministas, están realizando a modo de protesta pacífica, pero que sin lugar a dudas quedarán en los anales de la historia universal.

“El uso del bordado como un acto político se considera parte del “craftivism”, que es la fusión entre el activismo y la protesta social a través de actividades manuales”, (La Cadera de Eva, Bordadoras feministas. Resignificar el bordado desde la protesta).

Me imagino a los arqueólogos/as y antropólogos/as del futuro, rescatando en México y otras partes, pedazos de tela atesorados, guardados allá donde el patriarcado no llega y viendo bordados y plasmados, el pañuelo verde a favor del aborto, los puños rosas en alto, los círculos de mujeres protestando por los feminicidios, los nombres de las asesinadas, las consignas de las marchas, las caras de las madres buscadoras, al ejército masacrando a las mujeres, etcétera, etcétera.

Así se sabrá en el futuro, que en pleno siglo XXI, ¡México les declaró la guerra a sus mujeres! Y nadie podrá evitarlo.

botellalmar2017@gmail.com  

Comment here

Accesibilidad