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Cuba: Afrofeministas hacen justicia al aporte de sus antecesoras

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Lirians Gordillo

SemMéxico/SEMlac, La Habana, Cuba, 25 de julio del 2022.- Recuperar el legado de las mujeres esclavizadas durante la trata trasatlántica, es un acto de justicia que permite comprender la situación actual de las afrodescendientes, coinciden feministas cubanas.

«Sin la historia y la evolución del pensamiento no pudiéramos estar hablando hoy de deconstruir estereotipos y de decolonialidad. La historia conecta todos los procesos que hemos atravesado las mujeres afrodescendientes», afirmó la investigadora y activista Aracely Rodríguez Malagón en el panel «La mujer afrocaribeña: mirada desde dentro. Diálogo entre historia, cultura y decolonialidad».

Realizado el 22 de julio en la sede del Instituto de Filosofía, el encuentro se sumó a las actividades por el Día Internacional de la Mujer Afrolatina, Afrocaribeña y de la Diáspora, que se celebra el 25 de julio. La iniciativa forma parte de las actividades que organiza la red Feminista Berta Cáceres y la Plataforma «Soy Caribe, soy mujer» y reunió a estudiantes, investigadoras y activistas residentes en la capital cubana.

«Perdura la creencia de que todas fueron esclavizadas, ignorantes e incapaces de romper la condición de esclavitud que se les impuso. Poco se sabe de su versatilidad laboral, de sus múltiples estrategias de sobrevivencia y resistencia, de su capacidad de luchar por sus familias, de su tenacidad para enfrentar el poder colonial y de su acervo cultural fuera de las tradiciones religiosas», dijo Roxana Héctor García, estudiante de quinto año de la Licenciatura en Historia en la Universidad de La Habana.

En su ponencia, Héctor García repasó oficios, modos y medios de vida de mujeres negras y mulatas libres en La Habana colonial. Las horas dedicadas al estudio de archivos históricos constituyó un acto de justicia para ella, pues visibilizar sus luchas «más que un compromiso es una deuda que tenemos que saldar con nuestros antepasados», dijo.

Durante el encuentro, las participantes también compartieron aportes y recursos teóricos para la resistencia construidos por intelectuales, activistas y creadoras afrodescendientes.

Ida María Ayala Rodríguez, profesora de la Facultad de Lenguas Extranjeras de la Universidad de La Habana y especialista en análisis del discurso, valoró el análisis interseccional como un aporte del feminismo negro a las luchas contra el patriarcado y el racismo.

«Como teoría crítica social, el pensamiento feminista negro tiene como objetivo empoderar a las mujeres negras en un contexto de injusticia social sostenida por opresiones interseccionales. Hay tres temas recurrentes en el pensamiento feminista negro: la atención a la naturaleza enlazadora de las opresiones de raza, género y clase; la conciencia del patrimonio cultural que ha permitido resistir esas discriminaciones a generaciones de mujeres negras, y la afirmación de autodefiniciones y autovaloraciones», explicó Ayala Rodríguez.

Por su parte, la historiadora Analoy Lafargue Cau sistematizó claves del feminismo decolonial a partir de la obra de escritoras e intelectuales caribeñas.

El feminismo decolonial, dijo, es una «apuesta epistémica que se nutre no solo de las élites intelectuales asentadas en la academia o de gente que ha tenido acceso al saber reconocido, sino también de saberes populares, comunitarios, indígenas, afros, populares, urbanos, memorias de largo aliento; del feminismo negro y de color en los Estados Unidos».

A partir del estudio de casi una veintena de creadoras del Caribe hispano, francófono y angloparlante, Lafargue Cau pudo identificar puntos de contacto e incluso el adelanto a conceptos e ideas que luego se concretarían en el feminismo decolonial e interseccional estadounidense.

Otro de los espacios de resistencia y construcción de un conocimiento antirracista ha sido la crítica al canon artístico hegemónico. Yaima Benavides Ramos, profesora del Instituto Superior de Arte (ISA), presentó un análisis sobre la visión de la mujer negra en las artes visuales, representación que ha sido la base de un discurso racial donde «el hombre y la mujer negros representan lo subhumano, lo primitivo y lo monstruoso», alertó.

La profesora universitaria analizó obras clásicas del renacimiento que explotan la hipererotización de las mujeres africanas, presentadas como salvajes y provocativas; códigos que en el imaginario de la época justificarían la violencia sufrida por las africanas durante la trata trasatlántica.

«Esta narrativa visual en torno al cuerpo femenino negro como hipersexualizado, salvaje y siempre inferior a la mujer blanca, se va a extender al mundo europeo y sobrevive aún hoy», agregó.

Durante el debate, la filósofa Yohanka Valdés agregó que el conocimiento y reconocimiento de la historia de las mujeres negras y mestizas es un problema de justicia y de reconocimiento de la historia total de la nación cubana; constituye una «acto de justicia histórica», afirmó.

Para Alexander Hall, estudiante de la Licenciatura en Historia de la Universidad de La Habana, en ese acto de justicia no puede quedar fuera la diversidad de mujeres negras. Siguiendo este compromiso, el joven preguntó por las mujeres trans racializadas.

«Se ha hablado de la interseccionalidad, pero si hay un sector específicamente que está bastante precarizado y con referentes teóricos aún menos conocidos son las mujeres trans negras. Creo que la deuda es enorme dentro del propio campo de la academia, en función de que sirvan para impulsar las transformaciones necesarias y que al mismo tiempo se convierta en un activismo militante», reflexionó Hall.

Georgina Alfonso, directora del Instituto de Filosofía, también resaltó el valor del pensamiento, la investigación y la academia en la transformación social y en el acompañamiento de las luchas y movimientos sociales. Al respecto, propuso llevar estos debates a los espacios sociocomunitarios.

Al cierre del encuentro, la joven poeta Ana Laura Abreu Alfonso leyó algunos de sus versos, en los que rememora a sus abuelos.

«aunque no me amontoné en barracones junto a ellos, aunque no sentí el filo del látigo quebrándome la piel, les pertenezco, soy tan suya como del viento y en cada milímetro de mi piel llevo talladas sus memorias» compartió Abreu Alfonso.

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