Mujeres

Despertaron las mujeres de Ocotequila, ahora valoran su ciudadanía: Antonia Ramírez Marcelino

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  • En mayo volvieron a votar por el Comisariado de Bienes Comunales, con cargos en paridad
  • Aprendieron a cuestionar y a participar, no se volverá atrás y se capacitan en toma de decisiones

Josefina Aguilar Pastor

SemMéxico, Chilpancingo, Gro, 21 de junio de 2022.- ¿Eres la incitadora, la incitadora de las mujeres? Le preguntamos. Se queda pensativa unos segundos, reflexiona, suelta una sonrisa y responde: “sí, en crear conciencia sí, que cuestionemos el papel que tenemos, si nos gusta, si no nos gusta hay que cambiarlo”, responde Antonia Ramirez Marcelino, quien impulsó a otras mujeres a denunciar la violencia política de que eran objeto por parte de los hombres, quienes por años le negaron su derecho a votar en la comunidad de Ocotequila.

Antonia, es una mujer nahua, originaria y vecina de la comunidad nahua de Ocotequila, municipio de Copanatoyac, en la región de la montaña alta de Guerrero.

Tras la experiencia electoral de hace cuatro meses, donde participaron por primera vez nueve mujeres, afirma “las cosas han cambiado”. Ahora las mujeres de la comunidad, ya volvieron a participar en las elecciones de mayo para elegir al comisariado de bienes comunales, y lograron que fuera paritaria.

La comunidad de Ocotequila, se ubica a 4.1 kilómetros de la cabecera municipal de Copanatoyac, tiene una población de mil 564 habitantes, de ellos, la mayoría, son mujere -833- el resto hombres -731-.

Como pocas mujeres de su comunidad, Antonia Ramírez Marcelino, tuvo la oportunidad de salir de “su pueblo”, como le llama a su comunidad, estudiar y trabajar, “abrir los ojos”.

Esto le permitió darse cuenta de la desigualdad en que viven las mujeres indígenas y rurales, no solo en lo social y económico, sino también en lo político, ya que para los hombres del pueblo no eran sujetas de toma de decisiones. Hasta ahora que se tomó conciencia.

Las mujeres de la comunidad, siempre pudieron votar en las elecciones constitucionales, pero no en la elección de sus autoridades inmediatas locales, es decir, comisarios municipales. Mucho menos les permitían competir a la par que los hombres para ocupar los cargos.

Antonia Ramírez Marcelino, fue electa consejera electoral de la Junta Local del Instituto Nacional Electoral (INE) en 2020 para dos procesos electorales de comisarías municipales, 2020-2021 y el siguiente 2023-2024.

También se desempeña como reportera del periódico El Sur, es cofundadora de un medio digital local, El Jale Noticia. Estudió la licenciatura en Desarrollo Comunitario Integral en Universidad Pedagógica Nacional con sede en Tlapa, donde vive.

Es la menor de siete en la familia, tiene tres hermanos y tres hermanas. Es la única mujer que estudió una carrera. Su mamá aún vive en el pueblo, en Ocotequila, igual que otro de sus hermanos.

Dos más y una hermana, emigraron y ahora viven en el vecino municipio de Tlapa; otras dos hermanas viven en la Ciudad de México, “yo viví el mayor tiempo en Tlapa, pero seguido voy a mi pueblo a visitar a mi mamá”, comenta.

Inicia la lucha

El pasado 2 de enero, “por usos y costumbres”, habitantes de la comunidad durante la elección del comisariado municipal de Ocotequila impidieron que nueve mujeres que se presentaron a las casillas, emitieran su voto en la elección de comisario municipal.  

Apoyadas por Antonia Ramírez Marcelino, las afectadas interpusieron una denuncia ante el Tribunal Electoral del Estado (TEE) por violencia política contra de las mujeres en razón de género. 

El órgano juridiccional acreditó el delito, y resolvió anular la elección del 4 de enero, e instruyó al presidente municipal, -encargado de organizar esa elección-  repusiera el proceso, emitiera una convocatoria incluyente, además de promover la igualdad de derechos entre hombres y mujeres. 

Finalmente, el domingo 13 de febrero, se llevó a cabo la elección de comisariado municipal -una especie de consejo del ayuntamiento-  y a diferencia del proceso del 2 de enero, ese domingo, además de las planillas del PRD, PRI y Morena, hubo una más, la de Antonia Ramirez. 

Por primera vez, en la historia de Ocotequila, se permitió, por un lado, que las mujeres votaran y por otro, que una mujer contendiera por el cargo. 

Al final de la jornada, la votación ciudadana se inclinó por el candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que resultó electo con 416 votos, le siguió Morena con 339, el PRD, 36, y finalmente Antonia, con 33.  

Ganamos las mujeres 

A pesar de este resultado, para Antonia, fue todo un triunfo, “decirles que ganamos, ganamos las mujeres, porque en esta comunidad no se les permitía votar por ser mujeres y yo creo que hace 69 años que las mujeres mexicanas en el país votan, y no es posible que, en las comunidades indígenas bajo el argumento de los usos y costumbres, las mujeres no podamos votar, no es posible”, expresó. 

Señaló que los usos y costumbres son buenos, siempre y cuando, no lastimen ni denigren a las mujeres. Además, refirió que en Ocotequila, no solo se rigen por los usos y costumbres, sino también por el sistema de partidos, lo que les permite a los partidos participar con sus candidaturas. 

Ramirez Marcelino, compartió, que no estaba segura de competir por el cargo de comisaria, sin embargo, el viernes por la noche, a un día de la elección, sus compañeras y compañeros, le pidieron que se registrara, “porque queremos darle un mensaje a todas las mujeres de la comunidad, que no solamente podemos venir a apoyar, sino que también podemos ser autoridad, comisaria municipal y otros cargos” le dijeron. 

Además, añadió, lograron que las planillas de los partidos que contendieron, fueran conformadas bajo el principio de paridad de género, “y en esa planilla que ganó, el PRI, van mujeres, quiera o no, las mujeres ya ganamos, es un avance muy significativo y ojalá que en otras comunidades de Copanatoyac, de la región de la montaña, también que se animen y rompan ese miedo”, recalcó. 

Denunció que aun en la convocatoria emitida por el ayuntamiento, no fue clara, no se invitó a las mujeres a participar por el cargo, tampoco; puntualizó, sobre en los documentos y requisitos requeridos, al acudir al ayuntamiento lo supieron, y los cumplieron. 

Despertar de la conciencia

A cuatro meses de dicha elección, en la que por primera vez les permitieron a las mujeres elegir a su comisariado municipal, las cosas para ellas, han cambiado afirma Antonia.

¿Qué pasó con las mujeres luego de votar por primera vez?

–Sí cambio mucho, machísimo. Yo ahora, le digo a las mujeres ¡ustedes ya me están dando miedo!

Y es que, dice, “ya están como exigiendo más cosas, varias de ellas han participado en la comunidad, una de ellas, es presidenta de madres de familia, quiere que los recursos que se estén ejecutando ahí se transparenten, en qué se lo van a estar gastando los del comité, ¿cómo va a hacer? Y esa mujer quiere venir a Tlapa a preguntar, – luego- me dice acompáñame y esto y lo otro”

Tofo fue a raíz de lo que pasó. “Las mujeres, vieron que es importante denunciar lo que están viviendo, apenas hace como 15 o 20 días –finales de mayo-  fue la elección para el comisariado de bienes comunales y participaron las mujeres. El titular de la procuraduría agraria de Tlapa, acudió a Ocotequila y les dijo a los hombres, ‘yo quiero que las mujeres participen no quiero que después anden demandando a la Procuraduría Agraria ´ y pues no hubo de otra, los hombres tuvieron que apechugar, participaron las mujeres, votaron las comuneras”.

Y es que en Ocotequila las tierras son bienes comunales, entonces, todas las comuneras votaron y, lo más importante, es que fueron integradas dentro de la planilla, la que fue paritaria. “me parecen fueron ocho cargos, ocho carteras, y cuatro fueron para mujeres” narra Antonia, muy orgullosa.

Se le iluminan los ojos: “Entonces para mí sí han cambiado las cosas. En febrero, fueron nueve las mujeres que decidieron levantar la voz, votaron, eran más, pero les daba pena, siempre ahí en la comunidad, siempre la pena, la vergüenza es algo que les impide hacer muchas cosas y pues ahorita ya quieren hacer más.

 El 25 de junio -continuó- “vamos a arrancar con un proyecto para capacitar a mujeres, es un recurso que nos acaba de dar el Instituto de Pueblos Indígenas, ¿fíjate? a nosotras como mujeres que interpusimos el juicio.

Vienen muchas otras cosas, he estado viendo que voy a invitar a algunos diputados, de ahí, de la región para que conozcan cual es el sentir de las mujeres y sus necesidades se conviertan en políticas públicas.

¿De qué se trata este curso, en que ámbito?

–Es en el ámbito político, es fortalecimiento ciudadano para las mujeres nahuas de Ocotequila, para empoderarlas políticamente para que ellas más adelante sepan que son capaces de ocupar un cargo tanto en la comunidad como comisarias delegadas, presidentas municipales, o diputadas.

¿Crees que esto que pasó, despertó la conciencia de las mujeres?

–Por supuesto que sí, despertó a varias mujeres, hay varias lideresas en la comunidad, solamente que pensaban que el espacio de ellas solo era en la escuela -como madres de familia- o en espacios, ahí donde no les permitían incursionar, sin embargo, ahorita con esto que vieron que, si se quejan, si denuncian, que la ley está a favor de las mujeres, entonces todo ello despertó muchas conciencias.  Ahora ya no somos, el grupo aquel, ya no somos sólo 9 mujeres.

Y explicó “yo me registro como candidata, obtuve 33 votos y votaron hombres y mujeres y desde ahí ya hubo como conciencia. Con el cambio de comisariado de asuntos comunales, las mujeres fueron a votar, las mujeres no tuvieron miedo de decir vas tu ahí y aceptaron el cargo.

¿Cuántas mujeres?

–Cuatro mujeres quedaron en bienes comunales. ¿cuántas fueron a votar? no tuvimos el dato exacto, porque no se contabilizó, yo le calculo como unas 50 mujeres, porque no todas son comuneras. Con derechos comunales son como 240, hombres y mujeres, entonces no es tanto.

En ese proceso identifiqué,  que las mujeres no son titulares de los terrenos, por eso ahora les  estamos diciendo a las compañeras que también hay que  ser dueñas de los terrenos, porque por lo regular piensan que se lo van a heredar a su hijo varón, pero no están pensando que se lo pueden dejar a su hija,  porque las mujeres son las más desprotegidas, porque luego en  matrimonio, sufren violencia y no se pueden ir  de su casa,  porque ahí está el marido, que es el dueño  y si se van, ¿a donde se van a ir a vivir con todos los hijos que tienen?.

¿De estos comuneros cuantas serán mujeres, un porcentaje?

–Yo supongo que un 15 por ciento, es muy poquito todavía, sobre todo porque ellas trabajan la tierra, pero no son las dueñas, no aparecen en papel, en un documento, aunque en los hechos ellas son las que trabajan la tierra.

¿Cuáles son las tareas a las que se dedican las comuneras?

Primero son las que cuidan él o su predio, las que siembran, están todo el día en el surco, su trabajo es el triple en una comunidad. Se van levantando a las cuatro o cinco de la mañana para que cuando ya se van al campo lleven lista la comida. Trabajan todo el día, y después, de regreso, a casa, no van a descansar, se va a moler, a hacer las tortillas, la comida, luego la cena, a servir para que coman todos, después de eso a lavar los trastes y ellas son las últimas en acostarse y las primeras en levantarse.

¿Cómo te sientes tú por haber sido la que le tocó representarlas y la que encausara esta lucha?

–Yo me siento muy afortunada de haber hecho algo en mi comunidad, como lo he dicho, las personas que pudimos ir a la escuela, tenemos ese compromiso de ir a nuestra comunidad e ir para mejorarla. Una de las cosas es hacer que las mujeres participen de manera igualitaria en la comunidad, aunque es bien difícil; en esta causa muchos compañeros profesionistas se van a sumar en este proyecto porque ellos no sufren violencia, a ellos no los discriminan por su sexo; sin embargo, las mujeres desde que nacemos, hemos sido discriminadas, desde que dicen ¡ay ¡es niña, pues ay que no?

Entonces desde que nacemos estamos siendo discriminadas y pues mi compromiso es ese, hacer y aportar algo para mi comunidad.

De los talleres dijo, “son seis talleres que vamos a llevar a la comunidad, desde este mes de junio hasta diciembre. Haremos una actividad cada mes, yo veo muy interesadas a las compañeras. Desde el sábado que pasó, se firmó el convenio, acudió el presidente municipal, el del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas INPI estatal, las mujeres participaron, ya no tienen miedo de ir y sentarse en la delegación, en la comisaria y eso para mí quiere decir que si estoy aportando algo para mi comunidad.

¿Y esto apenas empieza?

–Esto apenas empieza. Les digo, les insisto a las mujeres, ustedes también pueden ser síndicas, presidentas municipales, imagínense en que va a ayudar cuando ustedes sean eso, y bueno las mujeres se emocionan, dicen vamos a hacer esto, aquello; entonces ya se están como visualizando, yo luego les digo cuando llevan a sus hijas pequeñas que ellas van a ser las próximas comisarias, ya no nos va a tocar vivir esa parte a nosotras, pero ellas a lo mejor sí.

¿Eres la incitadora, la incitadora de las mujeres?

–Se queda pensativa unos segundos, reflexiona, suelta una sonrisa y responde. Sí, en crear conciencia si, que cuestionemos el papel que tenemos, si nos gusta, si no nos gusta hay que cambiarlo.

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