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El DNSP 2019 deja fuera el análisis de violencia, abuso y tortura que viven las mujeres encarceladas en México

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  • Insuficientes y sesgados los datos sobre las mujeres privadas de su libertad en centros penitenciarios: ASILEGAL
  • Señala que las mujeres privadas de libertad es un tema de extrema urgencia y un sector sumamente vulnerable.

Elda Montiel

SemMéxico. Ciudad de México. 10 de diciembre 2019.- ASILEGAL considera que la introducción del apartado sobre las mujeres privadas de su libertad en el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria (DNSP) 2019 es estigmatizante e insuficiente, ya que la única referencia de género es la de la maternidad invisibilizando otras situaciones de las mujeres.

Celebra por una parte, que se haya incluido un apartado específico respecto a las mujeres privadas de su libertad, pero lamenta que la información sea únicamente correspondiente al estado de los centros a los que pertenecen, y no agota, ni de cerca, la información necesaria para atacar los problemas que les acontecen dentro, ni los que las llevan a tener conflicto con la ley penal.

Cuando la información recabada por el Centro ProDH (2015) ha registrado que en nuestro país gran parte de los casos de tortura a mujeres se dan cuando se encuentran privadas de la libertad.

De acuerdo a los indicadores más importantes notados en el diagnóstico de Centro ProDH, como son: los altos niveles de vulnerabilidad al momento de la detención, la violencia sexual ejercida con el fin de conseguir bienes básicos de cualquier índole o protección y, entre otras cosas, la prostitución, hostigamiento y humillación dentro de los centros del país, por lo que es imprescindible que se brinde información detallada y profunda con las capacidades que tiene la CNDH para generar estos diagnósticos.

Así Legal destaca la importancia que tiene la publicación del DNSP que se publica cada año y que para las organizaciones de la sociedad civil preocupadas con el estado del respeto a los derechos humanos de las personas privadas de libertad les permite generar más información, análisis y conversación con respecto al futuro y presente del sistema penitenciario mexicano.

Señala que las mujeres privadas de libertad es un tema de extrema urgencia y un sector sumamente vulnerable que, social e institucionalmente, ha sido negligido durante años, y si bien en el Diagnóstico se presenta como un rasgo positivo la creación de cinco nuevos centros femeniles, también puede señalar que se están usando más medidas privativas de libertad para las mujeres en conflicto con la ley penal.

En su análisis, ASILEGAL, destaca que se pueden ver datos como: el número de personas en relación con la capacidad del centro, la calificación general de los centros, cuántos menores de edad viven con sus madres privadas de libertad y, finalmente, cuántas mujeres se encuentran privadas de libertad en el país.

Dentro de éstos, el único dato que refiere a situaciones únicamente posibles a razón de género, es la relación de mujeres que viven con sus hijos dentro de los centros del país, por lo que, si el único análisis hecho por razones de género es referente a la maternidad, esto quiere decir que el estigma de solamente comprender a las mujeres como madres sigue vivo. Resultando en que las muchas otras situaciones estamentales que viven las mujeres, sean invisibilizadas, ignoradas y desatendidas.

La organización no gubernamental que asesora a mujeres en reclusión en defensa de sus derechos humanos, demanda a la CNDH no bajar el dedo del renglón de analizar los patrones de criminalización, así como el déficit bilateral que se ha generado con respecto a la información sobre grupos vulnerables privados de libertad.

Reclaman que, sin la Encuesta Nacional de la Población Privada de Libertad, cancelada “temporalmente” a inicios del año, pero sin ser llevada a cabo desde 2017, no hay una recopilación sistemática y profunda sobre cómo las personas privadas de libertad experimentan, en su propia voz, el estado del sistema penitenciario.

Finalmente, ASILEGAL, destaca que la deuda histórica que se tiene con las mujeres mexicanas con respecto a garantizar sus derechos humanos básicos no se saldará si no somos conscientes de dónde, precisamente, se generan la mayor cantidad de abusos a su integridad.

Saber cuántas mujeres se encuentran privadas de libertad es un paso, pero el compromiso detallado en la introducción del apartado del DNSP no será verdadero hasta que se haga un análisis completo y sistemático del universo de violencia, abuso y tortura en el que, por razones también importantes de detallar, se encuentran: el sistema penitenciario mexicano.

SEM/em/IL

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