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El grito de ‘Solo sí es sí’ se hizo ley

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  • La ley de Libertad Sexual aborda la violencia sexual de forma integral y pone en el centro el consentimiento.

Redacción

SemMéxico/AmecoPress, Madrid, España, 2 de septiembre del 2022.- El pasado jueves, 25 de agosto de 2022, el pleno del Congreso aprobó definitivamente la llamada Ley del Solo Sí es Sí. Su tramitación ha sido larga y no ha estado exenta de polémica. La norma cambia el paradigma de violencia sexual y responde a un clamor feminista que se fue conformando a partir de la sentencia de la violación cometida por “la manada” en los Sanfermines de 2016, en la que se consideraba abuso sexual y no agresión, y que disparó una ola de manifestaciones en todo el Estado español. El texto salió adelante con 205 votos a favor, 141 en contra y 3 abstenciones.

Con la Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual aprobada, el consentimiento, libre y expresado claramente, se convierte en el eje del tratamiento de la violencia sexual. En reiteradas ocasiones, la ministra de Igualdad, Irene Montero ha destacado que se trata de cambiar la cultura para comprender de otro modo las violencias sexuales. Acabar con la cultura de la violación, con la cultura del terror y enfatizar la libertad sexual de las mujeres. El mensaje que se quiere lanzar a la ciudadanía, sin olvidar el Código Penal, pone de manifiesto el mutuo consenso por ambas partes a la hora de mantener relaciones sexuales, como ya exigen tratados internacionales con los que España está comprometida.

A pesar de que la aprobación de la norma conlleva la modificación del Código Penal y que este ha sido uno de los puntos más difundidos, la Ley de Libertad Sexual luce como bandera su carácter integral, porque se centra en la prevención, la sensibilización, el acompañamiento y en la reparación a la víctima por los daños y perjuicios padecidos. Algo similar a lo pretendido con la Ley Integral de Violencia de Género de 2004, pero para las víctimas de violencias sexuales.

En el Código Penal desaparece el abuso y cualquier atentado contra las libertades sexuales, es decir, sin consentimiento, será considerado agresión sexual. Denunciar no será indispensable para poder acceder a los derechos y ayudas que contempla la ley, ni para ser acreditada como víctima. Servirá con un informe de Servicios Sociales, sanitarios o centros especializados.

Uno de los puntos fundamentales de la ley, es el compromiso con la creación de una red de centros de atención abiertos 24 horas todos los días del año. El objetivo es que haya al menos uno por provincia en 2023. Se trata de una de las recomendaciones del Convenio de Estambul. Bárbara Tardón, asesora del Ministerio de Igualdad y experta en violencias sexuales, explica que un Centro de Crisis es un espacio especializado en mujeres víctimas de cualquier tipo de violencia sexual en los que se atiende a sus demandas y necesidades. “Se fundamentan en tres principios básicos: creer en la víctima, desmontar los mitos que sostiene el ejercicio de las violencias sexuales y por último prevenir esas violencias”.

Estos lugares, que tienen su origen en los años setenta con los movimientos feministas, contarán con una coordinadora del centro y un equipo de diferentes profesionales especializadas en violencias sexuales contra la mujer: como juezas, educadoras sociales, psicólogas, trabajadoras sociales, y estarán abiertos 24 horas los 365 días al año.

El objetivo final es que cualquier mujer que haya sufrido o esté sufriendo violencia sexual pueda dirigirse a estos lugares donde le proporcionarán un acompañamiento adecuado en las diferentes etapas de reparación. Personas cercanas a la afectada podrán también informarse de cómo actuar y acompañar a su ser querido.

En España se denuncia una violación cada cinco horas, la inmensa mayoría de las víctimas son mujeres y niñas.

SEM/MG

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