COLUMNASFlorencio Salazar Adame

Elecciones 2021

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La aspiración de trascender consiste en contestar, con una visión estratégica, para qué se quiere el poder.

Eduardo Robledo Rincón

Florencio Salazar

SemMéxico. Chilpancingo, Guerrero. 13 de abril 2021.- Por considerar de interés público, traslado a los atentos lectores las partes sustantivas del Reporte Electoral, Elecciones 2021, de Integralia.

Será la elección intermedia más importante de la historia moderna de México: no sólo por su tamaño (la más grande por número de cargos en disputa), sino también por sus implicaciones, ya que definirá la consolidación del proyecto político de López Obrador o su contención por parte del Congreso.

Morena será el partido más votado, pero no se repetirá el tsunami electoral de 2018 cuando existió un voto masivo por ese partido. En el caso de la Cámara de Diputados, Integralia estima que Morena y sus aliados perderán la mayoría calificada (⅔), pero lograrán la mayoría absoluta (50%+1). Como resultado, el presidente perderá la capacidad para enmendar la Constitución.

Los principales factores que definirán los resultados electorales son: 1) la popularidad del presidente (aunque será un factor menor respecto a 2018); 2) el prestigio y los atributos de los candidatos, sobre todo a gobernador y alcaldes; 3) el desempeño de los gobiernos locales (el mal desempeño de alcaldes y gobernadores de Morena será un factor adverso a ese partido); 4) la coalición opositora PAN-PRI-PRD en 219 distritos y en 11 de las 15 entidades que eligen gobernador; 5) las estructuras de movilización disponibles (se pondrá a prueba la eficacia de los servidores de la Nación).

La participación ciudadana es una variable central que afectará quién gana y quién pierde: entre más alta, mayor la probabilidad de que haya voto de castigo al gobierno. Y elección de 15 gobernadores y de alcaldes en 30 entidades, aunada al clima de polarización que existe, podría estimular mayor participación que en elecciones previas. Las condiciones de competencia en el ámbito local se han nivelado. Mientras a fines de 2020 Integralia vislumbraba que Morena podría ganar hasta 14 de las 15 gubernaturas en disputa, hoy nuestra proyección es que ganaría entre siete u ocho. Bajo ese esquema, este partido llegaría a ser la fuerza regional más relevante con 13 o 14 gubernaturas (hoy el PRI es la fuerza dominante con 12).

Proceso electoral conflictivo. Los ataques del presidente y de Morena al INE presagian campañas conflictivas y conflictos poselectorales. Es previsible que los candidatos perdedores de ese partido aleguen fraude y ocurran movilizaciones de protesta (como las de Salgado Macedonio en días recientes). El Tribunal Electoral tendrá la última palabra y en aquellas entidades donde Morena pierda por estrecho margen habrá presiones para anular elecciones.

Tras las elecciones de 2021, aumenta el riesgo político en México. Si los resultados favorecen al presidente, podría impulsar cambios más drásticos de los que se han visto en el primer trienio. Si no le favorecen, es previsible que redoble los ataques contra la oposición, además de usar consultas populares para presionar al Congreso a aprobar las reformas que necesita para dejar su “huella” y pasar a la historia, entre ellas una energética, otra político-electoral e incluso convocar a un Constituyente para reescribir la Constitución.

Las empresas e inversionistas deben prepararse para un entorno de mayores riesgos y ataques reputacionales y navegar la segunda mitad del sexenio.

Participación ciudadana. Las últimas elecciones intermedias (2003, 2009 y 2015) han oscilado en 44.6%, aunado a la pandemia podría reducir el número de votantes. Sin embargo, la polarización y las elecciones locales estimularían la participación. El Padrón Electoral es de 93.9 millones de ciudadanos.

Las recientes elecciones intermedias han mostrado que el grupo de edad que más emite su voto es el mayor de 50 años.

Si triunfa Morena. López Obrador impulsaría cambios drásticos de los que se han visto en el primer trienio, como la ley energética.

El factor vacuna. Recientemente se ha observado un aumento en la popularidad del Presidente, debido a la estrategia de inmunización. Si observamos que el principal bloque votante en las intermedias ha sido el grupo de edad de 50 años en adelante (principal sector inmunizado), López Obrador tendría un colchón electoral.

El factor economía. La recuperación económica avanza a marchas forzadas. El sector industrial se ha visto afectado por la falta de inversión y dificultades de las empresas para contratar.

A pesar de la pandemia, es necesario señalar que la estabilidad macroeconómica y las transferencias monetarias a la población  han evitado un descontento social y no se observa un voto de castigo hacia el partido del poder.

El discurso opositor sobre el tratamiento de la economía ha sido insuficiente. Los liderazgos se han limitado a criticar fuertemente, sin ser lo bastante propositivos para imponer una Agenda atractiva a la clase media.

El factor corrupción. La estrategia de comunicación del Presidente sitúa el discurso anticorrupción. Al obligar a López Obrador a limitar la promoción de sus logros en el gobierno, el discurso se orientará totalmente al combate a la corrupción.

* Reporte Electoral, Elecciones federales y locales 2021. Integralia de Luis Carlos Ugalde del 12 de Abril de 2021.

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