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Ellas desnudan una compleja realidad

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Entrevista con Yenny Pérez y Karelis Herrera, realizadoras al frente del equipo de Kasasus Producciones y directoras del documental cubano Ella al desnudo.

 Erian Peña Pupo

SemMéxico/IPS, La Hana, Cuba 26 de febrero, 2022- Las Marías es un barrio de 112 personas que se encuentra a solo 24 kilómetros de la ciudad de Holguín, en la localidad de Bocas, en Gibara. De las 63 mujeres que viven allí, solo cuatro se casaron con más de 16 años. Desde este sitio, y en primera persona, nacen los testimonios de algunas mujeres de las familias Ramírez y Rodríguez, protagonistas de una situación que es realidad constante, sobre todo en las zonas rurales de Cuba.

A partir de este hecho, que conocen de primera mano, las holguineras Yenny Pérez y Karelis Herrera trabajan en los últimos detalles del documental Ella al desnudo, proyecto beneficiado en la 8va edición del Fondo Noruego para el Cine Cubano (2021), que auspicia la embajada de ese país europeo en Cuba.

“Es una manera de identificar y abordar las creencias y prácticas nocivas que promueven el matrimonio infantil y las uniones tempranas”, aseguran las jóvenes realizadoras. “Parte de la necesidad de concientizar a las familias y a una comunidad víctima de un hecho enmascarado de tradición”.

El documental, que aborda también la cotidianidad de la mujer rural cubana, recibe auspicio del Centro Félix Varela y se piensa que el pre-estreno sea en abril. La música es de Pedro Pablo Cruz y Ethiel Failde junto a su Orquesta y cuenta, además, con la presencia de Omara Portuondo y su equipo en la hermosa nana que cierra la película.

Conversamos para Altercine con ambas realizadoras, quienes están al frente de Kasasus Producciones, “una pequeña productora audiovisual en proceso de convertirnos en un grupo de creación audiovisual adscritos al Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (Icaic)”.

Cotidianidad en la que nadie repara

EPP: ¿Cómo surge la idea de realizar Ella al desnudo? Sé que parten de una realidad familiar y social que conocían. ¿Qué hace peculiar a Las Marías respecto a otros barrios cubanos?

YP: La idea estuvo rondando en mi cabeza desde siempre, incluso antes de dedicarme al audiovisual. Ahí crecí y vive toda mi familia y me parece horroroso ver que las mujeres se casaban con menos de 15 años y a los 16 ya tenían un hijo como mínimo, muchas hasta dos. Este es mi barrio y, de cierta forma, esta también es mi historia.

KH: Las primeras veces que fui, me llamó la atención cómo las niñas se casaban con hombres que les doblaban la edad y la gran mayoría apenas llegaba a la secundaria. Todas son amas de casa; es raro ver mujeres profesionales en un lugar a menos de 30 kilómetros de Holguín. Desde el punto de vista social son aplastantes las estadísticas de un barrio como Las Marías.

EPP: El documental da voz a muchas de estas mujeres, las hace reconocerse frente a cámara…

YP: Aunque yo conocía la historia de cada una desde el minuto cero, nunca había hablado con ellas sobre la manera de sentir este asunto. Me sorprendió mucho ver a mis tías contar una historia tan desgarradora, con una sonrisa ingenua que, en más de una ocasión, me sacó las lágrimas.

Lo peor de todo es que algunas quieren cambiar esa realidad, pero no saben cómo hacerlo y permiten que sus hijas repitan el mismo patrón, convirtiéndose en una cotidianidad en la que nadie repara.

KH: Para mí, que venía de otra realidad, fue muy difícil entender cómo los padres no le

permiten a una hija estudiar y, sin embargo, las autorizan a casarse con un hombre que les prohíbe casi todo, incluso que un médico las atienda, y nadie hace nada al respecto.

Una experiencia liberadora 

EPP: ¿Cuáles creen que son las principales causas de que en barrios así predomine el matrimonio infantil y las uniones tempranas?

YP: Creo que no hay suficiente orientación, ni legal ni desde el punto de vista de salud. La maestra, la doctora, la de la Federación de Mujeres Cubanas, etc… son mujeres del barrio que igualmente se han casado en edades tempranas, y sus hijas lo han hecho también; o sea, las personas que debían orientar necesitan ser orientadas.

KH: Se necesita el trabajo sistemático de las organizaciones destinadas a esa función, para que las nuevas generaciones sepan que lo que para ellos es cotidiano, es penado por la ley. No tienen la menor idea sobre los derechos de los padres a impedir estos matrimonios infantiles. Este documental se hace también para que, al verse, ellas se reconozcan como parte del problema y ese sea punto de partida para el cambio.

EPP: La cámara inhibe y mucho más cuando se abordan problemáticas sociales en la que los entrevistados son protagonistas…

YP: Desde que comencé en el cine, estoy en mi barrio grabando y con cámaras, así que mi familia está habituada. Y como conozco la historia de cada una, incluso he vivido las de muchas, no me podían ocultar información ni pintarme la historia más bonita. Además, ellas confían en que jamás las pondría en una situación embarazosa.

KH: A cada entrevistada la aislamos del entorno familiar y grabamos a la primera, para que no hubiera arrepentimientos después. No obstante, tuvimos que prescindir de algunas porque los esposos les prohibieron ser parte del documental. Contarnos sus historias fue una experiencia liberadora, además de sentirse, por primera vez, protagonistas.

EPP: El Decreto Ley No. 373 del Creador audiovisual y cinematográfico independiente, de 2019, abre varias puertas. ¿Cómo creen que las productoras independientes y los fondos de apoyo podrían ayudar a revitalizar el cine cubano?

YP: En un momento donde la economía de Cuba está deprimida para alcanzar suministros básicos, hacer cine es un lujo que hay que agradecer. El Icaic ha abierto una variedad de fondos que, si bien no son suficientes, están permitiendo que buenos proyectos no duerman el sueño eterno.

Otra vía son los financiamientos foráneos, como el Fondo Noruego y organizaciones no gubernamentales que destinan presupuesto a proyectos de corte social, como el Centro Félix Varela. No es fácil realizar en un momento tan incierto, pero sí es posible porque sean propiciado múltiples caminos para transitar con nuestra obra hasta lograr el producto final.

Hasta el momento, nuestro trabajo en Kasasus Producciones se había encaminado a la publicidad; pero a raíz de la creación del Registro Audiovisual y la apertura de diferentes fondos, nos hemos reestructurado para realizar obras con un vuelo más artístico, por así decirlo.

Una legislación en sí no cambia el pensamiento de la sociedad 

EPP: ¿En qué etapa de realización se encuentra Ella al desnudo?

KH: Estamos en la postproducción, básicamente en corrección de color y etalonaje, y dando los toques finales a la ambientación sonora. Nos queda la música y ya estaría listo para iniciar otra etapa, la de comenzar a moverlo por los festivales y los cines.

EPP: El Código de las Familias subraya el tema del matrimonio infantil y las uniones tempranas. ¿Creen que Ella al desnudo podría ayudar a visibilizar esta situación en Cuba?

YP: Cuando iniciamos la investigación ni se soñaba con el Código, la verdad es que ha sido oportuna la coincidencia. Si al final se aprueba, vendría a legalizar una de las denuncias de Ella al desnudo, pero recordemos que la legislación en sí no cambia el pensamiento de la sociedad.

El nuevo Código podría ser el momento para que los actores sociales inicien un trabajo en las comunidades rurales, sobre todo del oriente de Cuba, porque estas mujeres que protagonizan el documental no se cuentan en las estadísticas del país.

Los datos recogen a las mujeres que llegaron a casarse siendo menores aprobadas por sus padres, pero casi ninguna de las estudiadas llegó a casarse de modo legal. Otras se recogen si llegan embarazadas a un centro hospitalario, el resto queda fuera de los datos. Por esta razón, me atrevo a afirmar que las estadísticas reales sobre eso son desconocidas actualmente en Cuba (2022). 

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