Natalia Vidales

Fin a la prohibición de la marihuana en México

587 Vistas

Hay que cambiar el problema.

Del próximo 7 de agosto y hasta el 24 de octubre se realizarán  18 foros nacionales que arrancarán en Ciudad Juárez

Natalia Vidales

SemMéxico. Sonora. 23 de julio de 2018.- El prohibicionismo a las drogas en México empezó a principios de los años 40´s como parte de la política externa de los Estados Unidos para que en sus alrededores se combatiera la siembra y, sobre todo, la exportación de mariguana y goma de opio (los principales estupefacientes de la época a los que después se sumaron la cocaína y más recientemente las económicas drogas sintéticas) a su territorio.

Antes de eso, en el sexenio de Cárdenas (1934-1940) existía  incluso un reglamento que preveía el uso legal particularmente de la marihuana, pero que el gobierno siguiente derogó en atención al pedido estadunidense.

Pero ese prohibicionismo, continuado por todos los gobiernos posteriores en México, llegará a su fin  en el próximo gobierno de AMLO, incluso en contra de los deseos continuados de los E.U. a ese respecto obedeciendo a la misma razón original de que no se exporte mariguana mexicana para allá, pero ahora solo para evitar la competencia con la yerba mexicana (la ley gringa de la legalización prohíbe la importación de mariguana a su territorio), luego de la despenalización allá en nueve Estados (incluido Whashington, D.C). 

Acá la decisión ya está tomada: del próximo 7 de agosto y hasta el 24 de octubre se realizarán  18 foros nacionales que arrancarán en Ciudad Juárez y terminarán en la CDMX  para  como lo señala AMLO en la convocatoria a  esos foros que “las propuestas serán insumos para formular políticas públicas que permitan concretar un Pacto de Reconciliación Nacional”, etcétera. Es decir para razonar lo concerniente a la legalización, para tomar las justificaciones de esa decisión, pero no para discutir la despenalización per sé. 

Como en cualquier decisión anticipada,  se utilizarán los argumentos a favor de ella y  –para dorar la píldora–  se escucharán las ponencias en contra, solo para finalmente concluir que las mejores ideas y propuestas fueron aquellas.

No se trata de un plebiscito a tamaña decisión –que en todo caso y por su envergadura debería de realizarse en una consulta popular en las urnas– sino de una ya tomada y que se avalará con esos foros exprofeso que, sesudamente, concluirán que es la mejor opción. Y Usted puede leer entre líneas que el próximo gobierno no contempla dejar un asunto así  en manos de los ciudadanos, sino de los expertos (aunque después sea la gente la que pague los daños). 

Pero hay algo imposible de ocultar: que el problema de la prohibición de las drogas se está “resolviendo” no con una solución, sino generando otro problema, el de la permisibilidad de algo dañino,  guiándose por el aforismo de  que si las soluciones  no resuelven el problema….hay que cambiar el problema.

Y lo “pior”: que mucho indica que también otros asuntos, como la despenalización del aborto, el matrimonio y la adopción igualitaria, por ejemplos, se resolverán en foros “a modo”, sin  preguntarle  a la población su parecer o no. 

Se reformó la Constitución para que en los temas torales se realizaran referéndums y plebiscitos. Pero como en esos casos ya se conoce el recelo del pueblo entonces se recurre a las consultas arregladas. 

El voto a favor de AMLO no fue un cheque en blanco para que lo llene a su gusto, sino un pagaré con vencimiento a la vista sobre las necesidades verdaderas de la población entre las cuales no se encuentran las aquí señaladas.   No hay que olvidarlo.

Comment here

Accesibilidad