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Habló de los diez años de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia

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Josefina Aguilar Pastor,

SemMéxico, Chilpancingo, Gro., 13 de octubre de 2017.- La feminista y defensora de los derechos humanos de las mujeres, Marcela Lagarde y de los Ríos, impulsora de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, del mecanismo de Alerta de Violencia de Género y autora de conceptos como la Violencia Feminicida, presentó en el Congreso Local del Estado de Guerrero la conferencia “Balance a 10 años de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida libre de Violencia y su impacto en la legislación del Estado de Guerrero”.

En el contexto de la primera década de la Ley citada, por gestiones del grupo de seguimiento de la Alerta de Violencia de Género en Guerrero, en coordinación con la Comisión de Igualdad y la Unidad de Género del poder Legislativo Local, Marcela Lagarde conversó, literalmente, con representantes del poder Ejecutivo, Legislativo y de la sociedad civil.

Refirió que desde el Primer Congreso Feminista de Yucatán, en 1916, donde se habló con valentía sobre la maternidad, que debía ser protegida por el Estado, no ha habido logros; en ese sentido, llamó a cambiar los modelos de cuidado tradicional por uno de solidaridad social, y un sistema a cargo de las instituciones .

Desde la reflexión del concepto de feminismo hasta los alcances de la AVG, Marcela Lagarde pidió a las asistentes, eliminar el androcentrismo de las propuestas de acciones o proyectos públicos; lo que queremos, dijo, es que el desarrollo no sea solo para los hombres y que las mujeres sean apoyo permanente a los otros; queremos a las mujeres con proyecto personal de vida, con individualidad, con respeto a su autonomía, y sus libertades democráticas.

Destacó que en este momento hay en el país una movilización extraordinaria por construir el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia, “eso es lo que estamos haciendo a nivel nacional, estatal, y municipal”.

Para que la AVG sirva para más de lo que ya ha servido, enfatizó, necesitamos enfocarnos a trabajar la ciudadanía de las mujeres, sus derechos humanos, “como derechos sentidos, conocidos, ejercidos día a día y respetados”.

Citó que un feminicidio se produce “por la enorme tolerancia social y del Estado, a la violencia contra las mujeres y las niñas, o sea que si no toleraramos la violencia, la hipótesis es que no habría feminicidio”.

Los feminicidios, sostuvo, los fomenta el Estado cuando no actúa, “lo fomenta por omisión”. Invitó a las y los legisladores a tomar en serio su papel como parlamentarias y parlamentarios, para hacer debate deliberativo sobre todo lo que se presente al Congreso, con los aportes que ya existen en el mundo.

Sugirió que la AVG debe ser un diálogo entre el gobierno con la sociedad “o no funciona”, de ahí que se deban pedir informes de cómo va la AVG periódicamente, ya que la Alerta no llega para quedarse eternamente.

Al grupo de seguimiento de la AVG recomendó realizar una autoevaluación, y medir su incidencia; aunque “no hemos podido entrar a la estructura del fenómeno, sí hemos logrado que el Congreso y algunas legisladoras y legisladores asuman la causa, y eso es producto de la alerta”.

Pidió a las asistentes ser ejemplares en el seguimiento a la Alerta de Violencia de Género, y de ser necesario, crear instrumentos, protocolos e instructivos para facilitar que las instituciones garanticen el acceso a la justicia.

La feminista reconoció que ha sido una década muy compleja en cuanto a la violencia de género, por lo que destacó que la AVG es solo parte de la Ley y para que funcione como un mecanismo de emergencia, tiene que aplicarse rápido, “tiene que ver el factor tiempo, el factor sorpresa y el factor formación”.

Advirtió que la a la AVG se le puede asfixiar por falta de recursos, pero ante ello la Ley dice que corresponde al gobierno federal en particular, y al Congreso Federal, incluir anualmente un presupuesto suficiente para lograr aplicar las AVG, “ no se vale decir que no hay dinero”.

A las mujeres corresponde exigir presupuesto suficiente para las acciones de la AVG, para la operación de las casas de Justicia, y de toda la estructura que atiende a las mujeres violentadas, luego reconoció que pocos estados tienen tantas instancias como Guerrero para ese fin, “y eso deberá ser valorado”.

SEM/ja/lr

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