#25N 2022

Historias de violencia de mujeres en el camino de la política de Guerrero

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  • Las mujeres actualmente gobiernan una tercera parte de los municipios de Guerrero y enfrentan muchísimos obstáculos y resistencias para ser nominadas candidatas, para lograr el apoyo de la ciudadanía, para triunfar y ejercer sus cargos a causa de la cultura machista y patriarcal que se niega a desaparecer.

Josefina Aguilar Pastor

SemMéxico, Chilpancingo, Guerrero, 25 de noviembre del 2022.- Violencia política, psicológica, física, verbal y digital, los tipos de violencia que han enfrentado mujeres que decidieron incursionar en la política y que hoy ostentan el cargo de presidentas municipales, casos que fueron expuestos en el conversatorio “Mujeres Gobernando Municipios”, organizado por el colectivo 50+1 capitulo Guerrero.

En su participación la dirigenta nacional de esta organización, María Elena Orantes “las mujeres que gobiernan sus municipios, están poniendo ahínco, fuerza, pasión, devoción, que ante la adversidad, los obstáculos se hacen más fuertes”.

“Es por eso que las cosas más fuertes siempre nos la entonan porque saben que las vamos a resolver”, como el tema de los cuidados y la multiplicidad de funciones que a diario ejercen con una sonrisa, dijo.

“Muchas veces lastiman nuestro corazón, seguimos viviendo violencia en todas sus formas, pero las mujeres hemos entendido que juntas podemos rebasar este gran obstáculo que hemos vivido muchas de nosotras, sobre todo, en el ejercicio de nuestra vida pública, de nuestra acción política donde encontramos y enfrentamos situaciones que no son fáciles”, asentó.

Admitió que aún hay una gran brecha por recorrer, romper paradigmas y techos de cristal que no es fácil, pero se encuentran con la gran oportunidad en este momento, de construir la paridad, dejando de ser quienes estaban en la mesa sin nombre y apellido para ocupar la representación, de tomar las decisiones, adquirir los compromisos y cambiar la historia de México, Guerrero y Chilpancingo.

La representante de la organización 50+1 Capitulo Guerrero, Guadalupe Gómez Maganda, señaló que el objetivo de su organización es el de demandar y exigir el respeto a los derechos humanos de las mujeres,  hizo un recorrido histórico de la participación de las mujeres en la política, como la regidora en el país que ocupó en el ayuntamiento de Mérida en 1923, Rosa Torre González; Chilpancingo tuvo a la primera presidenta municipal de la República Mexicana, Aurora Meza Andraca en 1938, a pesar de no contar las mujeres todavía, con el derecho político de votar y ser votada.

A pesar de que desde el 2015 se estableció la paridad en el estado de Guerrero, las mujeres dijo, siguen siendo una minoría, actualmente gobiernan una tercera parte de los municipios de Guerrero y enfrentan muchísimos obstáculos y resistencias para ser nominadas candidatas, para lograr el apoyo de la ciudadanía, para triunfar y ejercer sus cargos a causa de la cultura machista y patriarcal que se niega a desaparecer.

Históricamente refirió, las mujeres han sido víctimas de violencia al tratar de ejercer su derechos político electorales, y al aumentar su participación política, ha aumentado también la violencia en su contra, recordó los casos de Aidé Nava, candidata a presidenta municipal de Ahuacotzingo, secuestrada y asesinada, en 2015; el secuestro de Silvia Romero Suárez candidata a diputada local por el PRD en ese mismo año, entre muchos otros casos de violencia contra las mujeres.

Las panelistas, Glafira Merza Prudente, Diana Carolina Costilla Villanueva, Selene Sotelo Maldonado, Saraí Pineda Arce, Aceadeth Rocha Ramírez y Sara Salinas Bravos, presidenta de municipal de Benito Juárez (San Jerónimo), Juan R. Escudero, Xalpatláhuac, Tlachoachistlahuaca, y Xochistlahuaca, y Eduardo Neri respectivamente, una a una dieron cuenta de sus historia individuales, de lo que ha representado gobernar y lo que han enfrentado en el camino de la vida pública y política.

Suelo, Sudor y Saliva

Glafira Meraza Prudente, afrodescendiente, presidenta municipal de Benito Juárez, licenciada en contaduría, contendió en el 2018 por la alcaldía de su municipio y perdió, en 2021, volvió a contender, alcanzado dicho cargo.

Narró, que la primera vez que contendió, en 2015, enfrentó una campaña de miedo, ante dos contendientes hombres poderosos económicamente, ella de escasos recursos, mujer, joven y con un embarazo de 5 meses cuando inició con un lema, “suelo, sudor y saliva”.

En 2021, vuelve a intentar, fue más difícil ser candidata que presidenta municipal, debido a que el territorio “ya estaba dado”, luego de una lucha al interior de su partido logró la candidatura y el cargo, para ello tuvo que enfrentarse a los grupos que querían seguir ostentando el poder.

Meraza Prudente, consideró que si una ocupa el cargo de regidora, sindica, presidenta municipal, gobernadora “hay que ser solidaria, porque cada vez que hay una mujer que ocupa un espacio público estamos avanzando todas las mujeres”, apuntó.

No solo por ser mujeres sino por ser chingonas

Diana Carolina Costilla Villanueva, alcaldesa de Juan R. Escudero, es médica laboratorista clínica, licenciada en derecho, criminalística y criminología, maestra en administración pública, se ha desempeñado como directora general de atención ciudadana en la Fiscalía General del Estado (FGE), policía acreditable de la unidad de análisis táctico, fungió como regidora de equidad de género en el ayuntamiento de su municipio, y asesora en el Senado de la República.

Resaltó la importancia de que las mujeres se empoderen cada vez más, no solo a través de los libros, sino también a través de experiencias de grandes mujeres, y que todas tienen una historia de vida, ha padecido un poco complicado al momento de querer aspirar, pero su rebeldía y ganas las hicieron tener el valor de hacer las cosas.

Contó que a los siete años de edad, su papá quiso ser presidente municipal, lo cual no logró, quedó con una gran deuda, tocándole a su mamá sacarlos adelante, vendiendo desde chivos, sábanas, jugos, tortas “de todo” -recordarlo, le provocó llanto-; esto le dejo la experiencia de que antes de aspirar, tenía que prepararse, estudiar, trabajar, tener recursos, habilidad, un equipo que la respaldará, conocer las bases de la política y ser profesional en lo que quería emprender.

Eso la hizo salir de Tierra Colorada, para ir a estudiar a Chilpancingo, Puebla, San Luis Potosí, “y cuando sentí que estaba preparada académicamente me vine a trabajar a Chilpancingo, de policía no fue lo más grande que pude haber hecho”, aunque aseguró que no se arrepiente, trabajo, y ahorró para lograr un sueño que venía arrastrando desde hacía años.

Su papá, que tenía la esperanza de que uno de sus hijos varones alcanzara lo que él no pudo, ser presidente municipal de Juan R. Escudero “él dijo, ojala algún día ustedes logren ser alguien en la vida, de ustedes depende el futuro de Juan R. Escudero, y ahí andábamos mi hermana y yo. Ustedes pónganse a lavar los trastes a ustedes las van a mantener, búsquense un buen marido que les dé lo mismo o más de lo que yo les doy, para ustedes no hay herencia, sus chamacos, a ellos los van a mantener, ustedes no tendrán dinero, herencia ni nada”.

En 2012, luego de estudiar, comenzó a incursionar en la política dentro del Frente Juvenil del PRI, al ver quienes se postulaban como regidores, quiso aspirar, le dijeron que esperara, estaba muy joven solo 23 años; solo logró ser suplente.

En 2015, con el apoyo de colectivos de mujeres, volvió a contender por una regiduría la cual apenas ha alcanzado con 418 votos, “y dije ya chin… Porque cuando sea regidora después voy a ser candidata a presidenta municipal”, con la intención de ser una buena candidata sin ningún tipo de señalamiento, se puso a estudiar materia electoral.

“Porque no se trata de que nos pongan por el solo hecho de ser mujeres, se trata de que nos pongan por mérito, por chingonas y porque sabemos, porque estamos a la altura, porque sabemos resolver, y no nada más por nuestra falda, por nuestra cara chula, sino porque sabemos hacer las cosas “resaltó Diana Carolina.

En 2018, logró la candidatura, pero no la presidencia. En 2021, lo vuelve a intentar y actualmente es presidenta municipal de Juan R. Escudero, para ello se enfrentó a situaciones de machismo, en algunos de los pueblos del municipio, las decisiones las toman en asambleas de hombres, su propia familia le dijo “siéntate hija, estas joven, eres mujer, no estas casada, búscate un marido aunque sea”.

Haciendo caso omiso a esos comentarios, alcanzó la alcaldía en 2021. Ya en el cargo, se ha enfrentado a muchas situaciones adversas, entre ellas machismo, violencia, inseguridad, amenazas, muchas cosas complicadas, compartió.

Erradicar la venta de niñas

Yaret Saraí Pineda Arce, presidenta municipal de Tlachoachistlahuaca, en la región de Costa Chica, licenciada en biología, con especialidad en el manejo de recursos naturales, maestra en ciencias de la educación, técnica en computación electrónica, se ha desempeñado como profesora de química, auxiliar de proyectos productivos, entre otros cargos.

Compartió que igual que sus compañeras de panel, decidió contender por la presidencia municipal en el 2018, y fue una situación muy complicada, recién había dado a luz, además de lo que implicaba eso, se registró una situación muy grave de inseguridad en su municipio, la cerrazón en la forma de pensar en algunos pueblos en los que predominan los usos y costumbres. 

En su municipio refirió, se encuentra muy arraigada la venta de niñas y los matrimonios forzados, “yo tuve muchas complicaciones en esa campañas -2018-, porque nos cerraban la entrada al pueblo, nos amenazaban, tiraban al aire, ponían letreros y nos corrían de los pueblos. Hacia reuniones y decían como una mujer loca va a querer venir a mandar aquí, y decían aquí los hombres mandan”, a pesar de ello, logró colocarse en segundo lugar con una diferencia de 53 votos.

A pesar de ello, sintió que ganó por la diferencia tan mínima de votos, además de la situación grave de inseguridad y amenazas que enfrentó. En el proceso de 2021, volvió a intentarlo, logrando el triunfo con 4 mil 600 votos, una diferencia de 2 mil 500 votos de su más cercano oponente.

Con ello, se colocó como la primera mujer presidenta de su municipio Tlachoachistlahuaca, nunca en la historia desde su creación se había dado, “soy la primera”, celebró.

A partir de ahí se ha dedicado a trabajar, acercarse a grupos de mujeres, a generar mujeres lideresas, levantarles el ánimo para participar en la comunidad, logro crear una red de casi 300 mujeres lideresas y promotoras en el municipio.

Sin embargo compartió algunas situaciones de violencia que enfrentaron tres mujeres de su equipo, a quienes en una comunidad las encerraron, por considerarlas locas por participar en la campaña y andar hablando de otra loca. Sus maridos también fueron encerrados, como castigo por no saberlas mandar.

Además de ella como alcaldesa, ahora cinco mujeres más ostentan el cargo de comisarias, lo cual es un logro porque nunca en la historia de esos pueblos, habían permitido la participación de las mujeres.

De manera personal más que institucional, Pineda Arce dijo que tiene la intención de erradicar la venta de niñas, los matrimonios forzados, para los cuales indicó, hay muchas circunstancias que influyen, no solo los usos y costumbres, también la familia, económicas, políticas incluso, que han orillado a tener ese tipo de mecanismo.

Es todo un proceso desde que la niña nace, los papás estaba festejando los 300 o 400 mil pesos, desde que el niño nace el papá ya se preocupó, de cómo hacerle para juntar esa cantidad “es algo sobre lo que hemos venido tratando de trabajar”. Destacó que se trata de un tema de educación que vienen arrastrando, un modo de vida.

En este momento han logrado que por lo menos los comisarios, ya no participen y avalen este tipo de intercambios “ya ninguna autoridad lo puede hacer porque sabe que está penado, eso es un avance, antes la autoridad participaba, iba y daba legalidad a ese matrimonio aunque fueran menores de edad”.

Con ello, esta práctica ha disminuido sin embargo al alcaldesa admitió que no podrán erradicarla de la noche a la mañana. Hizo un reconocimiento a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, quien se ha interesado y ocupado por terminar con esta práctica.

Corrida a balazos

Selene Sotelo Maldonado, presidenta municipal de Xalpatláhuac, cuyo caso es muy conocido, ya que la violencia que ha enfrentado, generó incluso, la solicitud de declaratoria de alerta de violencia de género. Es licenciada en derecho.

Con la voz quebrada, Sotelo Maldonado dijo que ser presidenta municipal ha sido un gran  logro, pero también ha sido causa para ser víctima de violencia digital, física, y emocional. Compartió que su aspiración de ser presidenta municipal nació desde niña, al ver las necesidades de su municipio; además de que al lograrlo, inspiraría a otras a seguir sus sueños y lograrlos.

En su municipio al igual que en Tlachoachistlahuaca, se da la venta de niñas, la violencia, el maltrato en contra de las mujeres, donde a las mujeres no se les permite opinar, no tienen derecho a ocupar algún cargo mucho menos una presidencia municipal.

Desempeñar su cargo, no ha sido fácil, desde el inicio comentó, inicio una guerra en su contra por parte de otro candidato que le cerró la cabecera y algunos pueblos con la ayuda de policías comunitarios, que le impiden hacer campaña libremente. Un día antes de la votación, a punta de pistola amenazaron a la gente, desencadenaron una balacera a modo de intimidación para que no votaran por ella “porque una mujer no sirve para gobernar, porque una mujer solo está para tener hijos/as, para hacer tortillas y lavar trastes, y nosotras sabemos que no es así”.

A más de un año de haber ganado la presidencia, no ha podido tomar posesión del palacio municipal, del cual recordó, fue expulsada a balazos, a golpes. A través de pláticas por parte del gobierno del Estado, han logrado instalar la oficina de catastro, DIF, registro civil “pero aún tenemos miedo de entrar ahí”.

Pidió a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, a las legisladoras, pongan los ojos en Xalpatláhuac, y la violencia que no es solo en su contra, sino contra todas las mujeres del municipio a quienes han encerrado, encarcelado por no querer regresar con un marido que las violenta, en aras de usos y costumbres, las encarcelan y obligan a realizar trabajos forzados.

Como el gobierno municipal no cuenta con las condiciones para brindar seguridad a la población, no cuentan con patrullas, armamento, si bien el gobierno del Estado ha actuado, ha sido una actuación lenta, pasiva, señaló.

Para ella, ser presidenta municipal ha sido un reto, pero sostuvo que seguirá luchando por las mujeres y el municipio.

Sara Salinas Bravo, alcaldesa de Eduardo Neri, Química bióloga parasitóloga, participó por primera vez en el proceso electoral del 2018. En su experiencia compartió que al haberse casado a los 15 años, todos, incluida ella, pensó que eso sería su vida, sin embargo, un año después, se separó por malos tratos.

Con el apoyo de su familia se dedicó a estudiar y trabajar, y conoció a su actual esposo. Al concluir la licenciatura, se da cuenta que para poder incidir en la vida pública, es necesario estar ahí, por lo que en 1995, decide incursionar en un partido político.

“No fue fácil, he transitado por distintos partidos, el PRD, Morena, y por la coalición de Morena y el PT”, participó por el que contendió en el 2018, se trató de una contienda complicada debido a la presencia del crimen organizado, por ello no tuvo un arranque de campaña y no pudo hacer los recorridos que debía, quedando en tercer lugar.

En 2021, igual que sus compañeras de panel, en 2021, de nueva cuenta participa por el PT, y logra el triunfo con una diferencia de 260 votos, en contra del partido más fuerte Morena; “para mí es un orgullo porque lo hicimos solos, el PT, sin coalición”, resaltó la alcaldesa.

Que ninguna mujer muera por no poder parir 

Aceadeth Rocha Ramírez, presidenta municipal de Tlachoachistlahuaca por el PRI, ya varias ocasiones  alcaldesa, compartió su experiencia, en la que dijo, se ha enfrenado a todo tipo de violencia, sobre todo al inicio porque no se hablaba del tema de género, de la violencia contra las mujeres, sus primeras derrotas no contó con el apoyo de nadie.

Narró la experiencia que vivió a los 17 años cuando se trasladaba de su natal Ciudad Victoria, comunidad de Xochistlahuaca, caminando por la terracería, pues no había carretera pavimentad, en el camino encontró a una mujer embarazada que tenía el brazo del niño a fuera ya morado, pero no podía nacer, la partera no pudo ayudarla y tampoco pudo llegar al centro de salud de la cabecera.

En ese momento, le dijo a su mamá que sería presidenta municipal, pavimentaría los caminos y cada localidad contaría con un centro de salud, para que ninguna mujer muriera por no poder parir.

En 1986 lo intentó, pero le dijeron que no podía porque ya estaba la lista y eran puros hombres, que si quería será de sindica. No aceptó, en 1989 volvió a intentarlo, pierde en una elección interna, sin embargo, asciende al cargo de diputada suplente, desde donde comienza a gestionar recursos para su municipio.

En 1999, contiende, la mayoría de quienes asisten a la asamblea fueron mujeres, y gana la elección. Enfrentó muchos problemas una vez en el cargo, sobre todo con el magisterio, quienes exigieron su destitución, por haber contratado profesores luego de que los institucionales, dejaron las aulas para participar en una movilización estatal. Tuvo que presentar su licencia al cargo.

En 2005 vuelva a competir y gana. Señaló que las comunidades de La Soledad y San Miguel muy difíciles, las mujeres no participan, encierran a los y las funcionarias si algo no les gusta. A diferencia de las comunidades amuzgas, donde viven en matriarcado, son las que toman las decisiones, las que asisten a las asambleas.

2015 de nueva cuenta contendió y volvió a ganar. En 2018, buscó la reelección, “y me fue mal”, debido a la ola del Presidente de la república; sin embargo en este 2021, “dije no, voy otra vez”. Dijo que ha comprendido que solo se necesitar ser humilde y cumplirle a la gente.  

SEM/MG

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