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Jornada electoral: las ilusiones del juego

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En nuestra democracia sin relato, urge remontar el escepticismo y el cinismo apocalípticos para recuperar el compromiso de la “lucidez”.

Desobediencia

Olimpia Flores Ortiz
SemMéxico, Oaxaca, Oax., 7 de junio, 2021.- “[…] sólo hacen masa los que están liberados de sus obligaciones simbólicas […] Se les da sentido, quieren espectáculo. Ningún esfuerzo pudo convertirlas a la seriedad de los contenidos, ni siquiera a la seriedad del código. Se les dan mensajes, no quieren más que signos […] idolatran todos los contenidos mientras se resuelvan en una secuencia espectacular.” Baudrillard, J. (1978). A la sombra de las mayorías silenciosas, Barcelona. Kairós.

Haigas votado como haigas votado, la pregunta es la misma: ¿Qué de ti hubo en tu acto? “¿Has actuado conforme al deseo que te habita?” pregunta de Lacan para la clínica psicoanalítica. En este caso el acto de votar: ¿Has votado conforme al deseo que te habita?
Para Rosario Herrera Guido de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, hay una dialéctica, “No hay pues una frontera infranqueable ente lo privado y lo público, entre la ética y la política, sino quiasmo. Porque el individuo es producto de la masa que surge de la relación con el semejante.”

La correlación psíquica, antropológica y sociológica, entre el sujeto, la masa y el individuo entiendo es ese quiasmo que produce el vínculo entre el inconsciente y el sujeto que incide y a su vez se deja intervenir por la colectividad y su cultura, que viene siendo la masa; esta relación dialéctica constituye al individuo por medio del lenguaje que representa siempre inexactamente al inconsciente y su posible desciframiento; al mismo tiempo que media su inmersión en la masa. Toda interpretación de lo entendido como lo real, adquiere forma con el lenguaje que está atravesado por el inconsciente del sujeto. “Yo solo se que no se nada.”

De esta dialéctica el/la sujeto configura su identidad siempre escindida/e/o en su relación con el Otro (el enigma de sí mismo, el lenguaje y la cultura): el sujeto del enunciado y el sujeto de la enunciación, en un mismo acto. El sujeto así escindido, busca suturar su herida (su falta) en su relación con la horda contenida por el influjo del líder (real o inventado por la masa) de la unidad que lo reconcilie consigo: el cuerpo sometido y obediente: en términos de Butler, la resignificación de la performatividad del cuerpo y sus implicaciones, esto es, la biopolítica o la/el sujeto en la masa, la masa en sí, alienada.
Nada hay más opuesto al Poder que el Deseo.

El líder goza de su influjo en la masa, tan amado porque mitiga la herida y tan odiado porque prohíbe el goce, creyendo que encarna la ley, él es el Estado y el pueblo, de él emana el mandato, psicosis del tirano.
“Hay que considerar que la masa es un renacimiento de la horda primordial, donde el líder es la reencarnación del urvater. (fundador)”, nos dice la psicoanalista Carmen Franco.

Y dice más: “Es así que el sujeto del inconsciente y este objeto causa del deseo, se relacionan con todas las historias y fantasías que se manifiestan en el discurso del analizante {…}” en nuestro caso la ciudadana, ciudadano, ciudadane, con la ilusión (proyecto si se prefiere) por la que se vota.
La noticia de la jornada electoral, es que en la soledad de la caseta con las boletas por cruzar, vota cada elector/electora, con la concurrencia del inconsciente, el propio cuerpo y la incidencia de la masa de la que se forma parte o a la que se adscribe, reunidas en el individuo que se es: la biopolítica en acción y la ilusión de identidad.

Esa masa que no puede prescindir del líder que asegure el lazo social, en la era de la red, dice el psicoanalista Jorge Santos, “al ocupar el lugar del Ideal del Yo. …aunque el algoritmo de la red podría generar una cierta sugestión hipnótica al presentar su contenido, es importante la presencia de un sujeto para dar continuidad a la masa, he ahí la importancia de la figura del influencer como hipnotizador-sugestionador.”
Sigue diciendo “Así la persona adormilada en los artilugios de la red queda reducida a una masa virtual, embelesada en su imagen (ideal del yo y yo ideal), como refiere Freud, piensa por imágenes que se evocan asociativamente unas con otras, ninguna instancia racional mide su acuerdo con la realidad. Por lo tanto, en este momento quien quiera influirla no necesita presentar argumentos lógicos; tiene que pintarle imágenes más vivas, exagerar y repetir siempre lo mismo.”
Hoy 6 de junio, Chumel Torres que va de influencer, participó como comentarista en la mesa de análisis de la jornada electoral de Grupo Imagen. Liderazgos para los tiempos de hoy…
Para terminar, encontré este texto del filósofo chileno Sergio Rojas: “Confrontados con lo tremendo de nuestro tiempo, pensar no es algo que hacemos, sino algo que nos pasa. Embestida por la totalidad de un mundo en crisis, una persona se dice a sí misma: “uno ya no sabe qué pensar”, es entonces que viene lo que se llama pensar, cuando las categorías y representaciones heredadas ya no nos sirven para dar con nuestro lugar en el mundo.”
En nuestra democracia sin relato, como la describe Rojas, urge remontar el escepticismo y el cinismo apocalípticos para recuperar el compromiso de la “lucidez”.

 

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Twitter: @euphrasina (amor por la elocuencia)

 

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