Emergencia COVID-19

Juanita Zárate, la partera de Ranchu Gubiña

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  • Durante el confinamiento sanitario ha atendido 15 alumbramientos
  • Mujeres descartan ser atendidas en clínicas y hospitales por COVID 19

Patricia Briseño

SemMéxico, Oaxaca, 10 de mayo, 2020.- Durante este periodo de resguardo por la contingencia sanitaria, cuando predomina la recomendación de que las embarazadas permanezcan en casa, por tratarse de población vulnerable ante la pandemia, Juanita Zárate Solorza, partera tradicional, lleva atendidos 15 partos en su domicilio en el municipio de Unión Hidalgo, en la región del Istmo de Tehuantepec.

En entrevista telefónica, comentó que ha socorrido los trabajos de parto porque las embarazadas tienen miedo de acudir a cualquier hospital del sector salud (IMSS, ISSSTE y Secretaría de Salud) por temor a ser contagiadas de COVID-19.

“Apenas está semana atendí el parto de una profesora, afiliada al ISSSTE, pero por temor al virus maligno llegó a atenderse conmigo”, comentó.

Contó que desde marzo pasado recibe un inusual número de visitas de embarazadas, quienes le expresan sus temores por atenderse en una sala de parto, de alguno de los hospitales de la jurisdicción sanitaria.

Afortunadamente, los alumbramientos atendidos en este periodo de emergencia sanitaria –desde el 23 de marzo a la primera semana de mayo—han transcurrido sin complicaciones, en la calidez de la habitación acondicionada por Juanita Zárate en su casa de Ranchu Gubiña (como se le nombra cariñosamente a la municipalidad zapoteca).

 “Las embarazadas, previendo lo que se acercaba (el incremento de contagios por coronavirus y la eventual saturación de los servicios hospitalarios) me pidieron atender su alumbramiento, algunos previstos en abril, mayo y meses sucesivos”.

Juanita Zárate lleva dedicados 45 de sus 60 años de vida a la práctica de este milenario oficio, dice, que en este tiempo “ha ayudado a nacer a más de dos mil bebes”.

La también médica tradicional inició a los 14 años de edad, como auxiliar del único médico de la comunidad, entonces, “fue cuando empecé a traer niños y niñas al mundo”, posteriormente, la partera obtuvo la certificación por la Secretaría de Salud por su experiencia.

Reveló que previo al alumbramiento pide a la paciente beber algunas tizanas o tés para depurar el aparato digestivo y lavar la vejiga, además de aplicarse baños en la zona de la cadera y vientre.

Asimismo, antes del trabajo de parto, da a la futura madre un chocolate caliente, como lo recomendaban las abuelas, por su aportación energética, estabilizador de la presión arterial y relajante de los vasos sanguíneos.

“El chocolate proporciona energía, evita que la mujer se canse, y apura los dolores del parto”, subrayó.

Juanita atiende los trabajos de parto en su domicilio, auxiliada por su nuera, porque es ahí donde está todo lo que requiere al momento del alumbramiento, incluso, previendo cualquier eventualidad.

“Tengo una cinta métrica, un termómetro, tijeras, ungüentos y un botiquín de primeros auxilios, incluso, suero, este último, por si acaso llegara a ser necesario”.

Tras el alumbramiento, la nueva mamá debe de reposar un par de horas, mientras tanto Juanita se encarga de darle un baño al bebé.

El dato:

El Registro Civil del Estado Oaxaca contabilizó 882 nacimientos del 23 de marzo al 30 de abril, siendo la región Costa (258) con el mayor número de nacimientos, continúa Sierra Sur 140, y Mixteca con 98.

SEM/pb/sj

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