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Jueza impone pena de 25 años de prisión, a mujer tzotzil que se defendió de ataque feminicida

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  • Marisela López Bautista, tuvo una Defensoría pública negligente, no presentó ninguna prueba en las primeras audiencias, además que no tuvo un intérprete tzotzil: Colectiva Cereza.

Gabriela Coutiño

SemMéxico, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 15 de agosto del 2022.- Colectivas feministas de San Cristóbal de las Casas, protestarán este lunes en el Palacio de Justicia de los Altos de Chiapas, para exigir justicia y la liberación de Marisela López Bautista, una mujer campesina tzotzil, monolingüe, sin instrucción escolar de 28 años que por legítima defensa mató con un leño a su esposo Juan que la atacó con machete en noviembre de 2019.

Marisela pasa sus días en una fría celda del penal número 5 de la localidad junto con su bebé, luego que la jueza Dora Luz López Méndez, la condenó el pasado mes de abril a 25 años de prisión por el delito de homicidio, “una sentencia ilegal y sin perspectiva de género”, señaló la Colectiva Cereza que ha asumido su defensa.

El 20 de noviembre de 2019, la pareja de Marisela intentó asesinarla con un machete, como desenlace de un continuum de violencia feminicida que vivió cotidianamente en su relación.

“Marisela defendió su vida, la del niño que llevaba en el vientre, pues se encontraba embarazada de seis meses, y la de sus otros dos pequeños, usando un leño”, explicó la Colectiva feminista.

Fue detenida por policías en la casa de su madre, a donde acudió a refugiarse como siempre lo hacía, cada vez que Juan llegaba borracho y la golpeaba. Ese día, cuando Juan le lanzó el machetazo, Marisela paró el golpe con un leño, pero él la siguió por todo el patio, y ella le dio un golpe en la cabeza.

Marisela, corrió con sus hijos a casa de su familia,  sin saber que Juan ya no se levantaría.

Patricia Araceli Santos y Marcela Fernández Camacho, abogadas de la Colectiva apelaron la sentencia, porque documentaron que Marisela no tuvo un proceso justo, a pesar de que durante el juicio oral lograron que les admitiera dos pruebas: un peritaje, uno en psicología clínica y otro más de antropología social.

Las pruebas, señalan las defensoras, demuestran que Marisela vivía con una continua violencia física, emocional y psicológica por parte de su esposo, y la jueza no tomó en cuenta la violencia doméstica.

Todo ello, prueba que “el Poder Judicial de Chiapas, desprotege a las mujeres indígenas a quienes no les garantiza el acceso a una vida libre de violencia, dejando en orfandad a tres menores por su sentencia misógina”, manifestó la Colectiva.

El que una jueza niegue este tipo de violencia, y que no se considere que Marisela se defendió y protegió a sus hijos, es sumamente grave en estos tiempos feminicidas, señaló  la abogada Patricia Araceli Santos.

Y es que destacó que al inicio del juicio, a Marisela se le otorgó una Defensoría pública que actuó con negligencia, al no presentar ninguna prueba en las primeras audiencias, además que la acusada  no tuvo un intérprete tzotzil.

Por lo que todo lo anterior, constituyen violaciones al debido proceso. Hoy lunes 15 de agosto, será la apelación de la sentencia, y representa una oportunidad para revertir el proceso y hacer que este sea apegado a derecho.

SEM/MG

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