Emergencia COVID-19

La partería será estratégica para mexicanas embarazadas

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  • Es mejor no vayan a los hospitales, hay que salvar vidas
  • Partería internacional pide a autoridades actúen de inmediato
  • En México hay parteras listas para actuar en 24 entidades del país: necesitan insumos
  • Durante los primeros 15 días de emergencia ya nacieron más de 86 mil criaturas
  • En maternidad segura sólo trabajan en serio en Guerrero y Michoacán: CPMS

Sara Lovera, en la traducción Gabriela Ramírez

SemMéxico. Cd. de México. 8 de abril de 2020.- La situación sanitaria es excepcional, para salvar embarazadas y sus niños y niñas los servicios de maternidad deben instalarse, extenderse y planificarse fuera de los hospitales, en casas preparadas, en las casas de las parturientas o incluso en escuelas u hoteles, les explicó a las autoridades de salud Lucía Roca investigadora del Centro de Salud Materna e Infantil de la Universidad de Londres.

Lo dijo en una reunión virtual el 2 de abril, donde se enteraron algunas diputadas federales de Morena, y le dijo que, si se actúa bien, salvar a todas es factible. Además, en México hay parteras dispuestas a colaborar en 24 entidades del país, y en algunas entidades críticas las hay hasta por media docena, según La Red de Unidad de Partería (MUNet).

De lo que se trata es de salvar vidas. Además de rescatar el valor de la partería tradicional, de las escuelas de partería, una muy seria en Guerrero y otra privada en Michoacán.  En México sólo los primeros 15 días de la contingencia de la 2ª. fase del COVID19, ya habrán nacido 86 mil 310 niños o niñas.

Muchos nuevos nacimientos suceden en  zonas marginadas, pobres, de indígenas o campesinas, muchos son recibidos por las   manos de las parteras tradicionales, cuyo valor no ha sido tomado en cuenta, ni sus propuestas y sugerencia,  dicen Parteras del Movimiento de Parteras Nich Ixim y organizaciones aliadas como Formación y Capacitación A.C. (FOCA), Alianza Pediátrica Global (APG), Centro de Capacitación en Ecología y Salud para Campesinos A.C. (CCESC), CAMATI Mujeres Construyendo desde Abajo A.C.

Advierten que hoy son quienes pueden salvar a las parturientas de la pandemia del COVID19, y están listas en esos 24 estados -publicamos el directorio-, y señalan que los nacimientos de embarazos normales son mejores en casa. La propuesta es que las mujeres sin complicaciones en el parto, no tienen que ir a los hospitales, pero en estos momentos evitar que sean infectadas por el COVID19, “realmente debería ser prioritario”.

En México nacen 2 millones 100 mil niños o niñas al año, de ellos el 11 por ciento son de madres menores de 19 años. Por ello la doctora Lucía Rocca, en perfecto español le explicó a quienes integran el Comité Promotor de una Maternidad Segura (CPMS) 6 representantes de instituciones como IMSS, ISSSTE, Secretaría de Salud, Instituto Nacional de Perinatología y del es el momento. No obstante, la estrategia no está lista y siguen naciendo esos niños y niñas.

Lucía Rocca que actualmente dirige MUNET, una red de casas de parto en Reino Unido, es asesora a países de la Unión Europea para la apertura de nuevas casas de parto.

Explicó al funcionariado mexicano que los servicios deberían ampliar las oportunidades para las mujeres sanas y que no tienen complicaciones durante el embarazo para tener un parto en una unidad de partería como la opción predeterminada, siempre que no tengan síntomas de Covid-19. Esto asegurará que las mujeres de «bajo riesgo» tengan acceso a una atención óptima; también recomiendo mantener las unidades obstétricas hospitalarias gratuitas para las personas con necesidades obstétricas o necesidad médica debido a la sospecha de Covid-19.

Las de mayor riesgo por falta de insumos y cierre de territorios

Sabe que las mujeres embarazadas y durante el puerperio son uno de los grupos con más riesgo de tener complicaciones en caso de contraer la COVID-19, y una buena estrategia, costosa para el sistema de salud podría evitar problemas.

Tras la demanda del gobierno federal mexicano de mantener el aislamiento, las parteras de la Casa Aramara suspendieron las revisiones ginecológicas en su consultorio y acuden personalmente a dar seguimiento a las mujeres que están a pocos días de dar a luz para no exponerlas. Ellas, las parteras, llevan todo lo necesario.

Además de la alternativa para parir de manera segura fuera de un quirófano, las parteras ofrecen a las mujeres un parto humanizado.

Es decir, avanzan de acuerdo a como el cuerpo de la mamá y el bebé lo marcan, realizan ejercicios para aminorar el dolor, en un espacio en el que ellas se sientan cómodas y confiadas.

Ante la situación que vivimos en México y en todo el mundo por el coronavirus, el Movimiento de Parteras de Chiapas Nich Ixim, que está conformado por más de 500 parteras con unidades en 30 municipios, informa que, hoy más que nunca, “continuaremos activas atendiendo a las mujeres en el embarazo, parto y puerperio pues nuestra tarea, desde hace décadas, ha sido la de ser las cuidadoras de la salud de las mujeres, las familias y las comunidades.

Ellas afirman que tienen experiencia de más de 40 años, y aseguran que sólo, en dos años atendieron 7mil partos.

Puede pensarse, advierten que en el proceso en que se agudice la situación por

el Covid-19, menos mujeres indígenas y de localidades rurales irán a los hospitales, no sólo por el temor de contagiarse sino porque éstos estarán saturados.

Afirman que estamos en un momento clave donde la partería tradicional y profesional será estratégica para la atención de los partos de bajo riesgo contribuyendo a la disminución de la mortalidad materna y neonatal en las comunidades.

Para atender un parto sano, sólo se necesitan unas cuantas cosas como insumos básicos: alcohol, cubre bocas, guantes, gel de alcohol, jabón líquido ya que no se pueden conseguir en todas las localidades indígenas, pobres o campesinas. Insumos sobre los que las autoridades no dan respuestas.

También denuncian que algunas clínicas ha negado a proveer de esos insumos, las instituciones de salud no están considerando nuestra experiencia y disposición para la atención durante el parto de bajo riesgo sino que por el contrario han señalado que deberíamos de dejar de atender a las mujeres, sin argumento  alguno. Las parteras dicen que “desconocemos los planes del personal de salud en caso de que las comunidades decidan cerrar su territorio.

De manera urgente piden a las autoridades estatales, municipales, a la SSA e IMSS de manera URGENTE que:


1. Reconozcan la labor de las parteras y se establezcan acciones de coordinación y colaboración entre nosotras y el personal de salud en los diferentes niveles.

2. Que se dote de insumos de prevención (mascarillas, gel de alcohol, jabón, guantes, etc.) a las parteras, así como de material para la atención del parto.

3. Que se respete el derecho de las mujeres de decidir con quién atenderse, y el derecho de las parteras de seguir brindando atención y cuidado.

4. Que el estado garantice el derecho del certificado del recién nacido atendido por parteras.

5. Que, en caso de emergencia obstétrica, las autoridades municipales, así como las autoridades de salud garanticen que, durante el traslado y la atención de la emergencia, las mujeres no se contagiarán de Covid-19 y recibirán un trato digno y respetuoso.

6. Exigimos que, para evitar estos contagios, en los hospitales exista un espacio exclusivo para atender a las embarazadas con complicaciones.

7. Que se respete el derecho de las mujeres con Covid-19 a no ser separadas de su hijo/a recién nacido, ni que se les prohíba la lactancia materna, actuando acorde a las evidencias científicas conocidas hasta ahora.


8. Que haya claridad sobre a quién debemos contactar en caso de tener que hacer una referencia frente a una emergencia obstétrica.

Situación actual: visión internacional de Lucía Rocca

La Red de Unidad de Partería (MUNet) está comprometida a apoyar a los directivos superiores y personal de primera línea colaborando en la búsqueda de soluciones constructivas a los desafíos actuales sin precedentes.

MUNet está preocupado por las opciones de atención disponibles para mujeres con embarazos no complicados o aquellas que prefieren un parto fuera del hospital. Durante la pandemia de COVID-19, los sistemas de salud en todo el mundo están estresados ​​para su capacidad máxima por el aumento de las cargas de trabajo y la falta de personal debido a enfermedades.

Se aconseja a la población no asistir a un hospital a menos que sea estrictamente necesario, sin embargo, este consejo parece aplicarse a todas las mujeres, excepto a las sanas, durante parto. A lo largo de esta crisis, las mujeres continuarán embarazadas y darán a luz, mereciendo el mismo derecho a servicios seguros de maternidad y atención compasiva como siempre lo han hecho.

Las instalaciones hospitalarias tienen un alto riesgo de contaminarse con Covid-19 como un porcentaje significativo pero desconocido de los portadores son asintomáticos.

Las unidades de partería, también conocidas como centros de parto, se están cerrando en todo el Reino Unido o se han rediseñado para mujeres que tienen COVID-19 o como salas de aislamiento para pacientes no embarazadas.

Existe evidencia clara y bien documentada de que, para las mujeres con embarazos no complicados, dar a luz en una unidad de partería (UM) es más seguro debido a menores tasas de intervención innecesaria para la madre. El nacimiento en las UM es tan seguro para los bebés de estas mujeres a diferencia de una unidad obstétrica (UO o suite de parto en el hospital).

Se ha demostrado que los embarazos sin complicaciones en las unidades de partería no solo reducen las intervenciones innecesarias durante parto, pero también para disminuir los costos de los sistemas de salud y mejorar la satisfacción de las mujeres con respecto a su experiencia de parto.

En esta situación excepcional, recomendamos que los servicios de maternidad se basen en la infraestructura existente, que incluya el nacimiento fuera del hospital como parte de la provisión central.

Los servicios deberían ampliar las oportunidades para las mujeres sanas y que no tienen complicaciones durante el embarazo para tener un parto en una unidad de partería como la opción predeterminada, siempre que no tengan síntomas de Covid-19. Esto asegurará que las mujeres de «bajo riesgo» tengan acceso a una atención óptima y mantienen las unidades obstétricas hospitalarias gratuitas para las personas con necesidades obstétricas o necesidad médica debido a la sospecha de Covid-19.

Mantener, expandir o crear nuevos servicios de unidades de partería beneficiaría a mujeres, bebés y servicios de dos maneras clave:

a) Reducción en el número de intervenciones obstétricas que ejercen más presión sobre los recursos y el personal y posible ingreso a unidades de alta dependencia o cuidados intensivos.

b) Reducción en el riesgo de infección de entornos hospitalarios para mujeres y sus bebés.

Durante la crisis de COVID-19 es importante:

  1. Mantenga lo que funciona y está basado en evidencia: recomendamos que los servicios de maternidad se reabran estratégicamente e incrementar la actividad en las unidades de partería existentes al mantener los niveles de personal y recomendar y alentando a las mujeres elegibles a dar a luz allí. En una línea similar, alentamos a que, dentro de los grandes hospitales para continuar abriendo admisiones a mujeres con embarazos no complicados, para operar como ‘por separado espacio de parto «y cercar al personal capacitado que trabaja allí para minimizar el riesgo de infección cruzada por coronavirus.

2. Crear unidades de partería emergentes donde sea necesario.

3. Utilizar y movilizar las habilidades de partería de manera adecuada: apoyar un parto fisiológico dirigido por una partera fuera de un entorno obstétrico es una habilidad con una filosofía definida. El parto en el hogar y las parteras de casos tienen una abundancia de habilidades.

Del mismo modo, se propone que las parteras mayores regresen a la práctica para ayudar a los servicios de maternidad sobrecargados para brindar apoyo adicional en entornos de atención primaria, al igual que las estudiantes de partería, doulas, con experiencia trabajadores de apoyo a la maternidad y otros voluntarios.

4. Establecer procedimientos operativos COVID-19 cuando hay un parto en el hogar.

En primer lugar, la mayoría de las transferencias que no son de emergencia pueden facilitarse mediante transporte privado o taxi.

En segundo lugar, en casos de transferencia de emergencia, debe haber un procedimiento de escalada que involucre ambulancia, el ejército u otras soluciones alternativas. Los servicios deberían pensar seriamente en esas soluciones alternativas.

5. Crear redes y compartir conocimientos: esta epidemia nos está enseñando que todos estamos interconectados. Debemos aprender de otros servicios y otros países, compartir conocimientos para maximizar la difusión de soluciones.

Entendemos la difícil situación y las consideraciones éticas que enfrentan nuestros servicios de maternidad en este momento actual.

Los servicios de maternidad deben considerarse un servicio esencial que debe mantenerse por completo para evitar daños a salud materno infantil a corto y largo plazo. Necesitamos unir fuerzas, encontrando estratégicamente lo mejor soluciones para enfrentar la crisis actual. Es esencial que durante estos tiempos difíciles nos enfoquemos en nuestro deber de atención a las mujeres y sus familias. Necesitamos liderazgo transformador de partería y pensamiento lateral.

#QuédateEnCasa#PartoEnCasa?

Posted by Dunia Verona on Friday, April 3, 2020

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