Mujeres

La reforma de igualdad salarial: el reto de llevar la ley a los hechos

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  • El impacto económico de la pandemia desastroso para las mujeres.

Elda Montiel 

SemMéxico. Cd. de México. 17 de marzo 2021.- La reforma legislativa para disminuir la brecha salarial de las mujeres se da en un entorno en donde las desigualdades se agudizaron por la pandemia, con una disminución de la participación económica de las mujeres que se traduce en un retroceso de 15 años para México, mientras que para América Latina fue de diez años, de acuerdo con la CEPAL.  

La Secretaria Ejecutiva de CEPAL, Alicia Bárcena, ha dicho que las mujeres están en primera línea en el sector salud, representan el 7,3 por ciento de los trabajadores de salud, pero ganan 21,7 por ciento menos. Además, se ha exacerbado la carga de cuidados no remunerados para las mujeres y enfrentan carencias de ingreso y de acceso al internet. 

En México, la pandemia ha impactado de manera desproporcionada a las mujeres, de acuerdo con los datos recabados por las investigaciones del Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO). 

El 41 por ciento de las mujeres que trabajan sufrió disminución en sus ingresos y el 21 por ciento perdió su empleo por asumir otras responsabilidades, mientras que, en el caso de los hombres, se debió a recortes de personal. 

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) en abril del 2020, se perdieron poco más de 12 millones de empleos, con una recuperación de la economía lenta y una crisis de salud que todavía no termina, lo que ha impactado directamente en los hogares y sus ingresos.   

Antes de la pandemia la brecha salarial se venía cerrando desde el 2005, aunque las mujeres obtenían ingresos menores a los hombres. Por ejemplo, si Juan ganaba 100 pesos por un trabajo, María ganaba sólo 86 pesos. 

De acuerdo con una encuesta del IMCO con Reforma, el 48% de los hombres con menos ingresos reportó un recorte de entre el 20% y 50%, mientras que el 32% de las mujeres con menor salario reportaron una disminución de más de la mitad. Si se considera que la mayor proporción de las mujeres gana entre $2 mil 600 y $6 mil pesos, esto significa que el impacto en su economía fue mayor.

Transitar de la ley a los hechos 

Las y los legisladores han coincidido en que se está dando un paso adelante para proteger los derechos humanos de las mujeres al dotar de un marco legal la Igualdad de Género en el trabajo para disminuir la brecha salarial.

En esta tardea, tanto los empleadores del sector público como del sector privado, tendrán un mandato claro para que esta brecha laboral, cargada de discriminación, sea erradicada. Sin embargo, el reto es llevar el texto a la realidad, transitar de la igualdad en la ley a la igualdad en los hechos. 

Hay que reflexionar en los años que han tenido que pasar para ir elaborando estos instrumentos. 

Por ejemplo, el principal cambio sustantivo de esta reforma es la transición por el principio de igualdad de remuneración “por trabajo igual”, hacia el principio de igualdad de remuneración por trabajo “de igual valor”, conforme al Convenio número 100 de la Organización Internacional del Trabajo OIT (OIT). Sólo que esta especificación de la OIT data de 1951, tuvieron que pasar 70 años para armonizar la legislación mexicana.  

Algo parecido ocurrió con el Convenio 98 de la OIT, que se creó en 1949 relativo a la aplicación de los principios del derecho de sindicación y entró en vigor en 1951, pero en México hubo una demora de más de 60 años para su aprobación, ya que fue hasta septiembre del 2018 cuando el Senado lo aprobó y México se obliga a implementarlo en 2019, cuando estaba en proceso la firma del TMEC. 

También en 2019 las empleadas del hogar lograron la seguridad social, reformas a la ley laboral para garantizar sus derechos y la ratificación del Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que data del 2011. Aquí el Estado tardó en ratificarlo sólo ocho años. 

Ahora las trabajadoras domésticas seguirán luchando porque todo eso no quede en papel, se logró un paquete con el IMSS para un programa piloto de afiliación por parte de los empleadores, pero igual quedó suspendido por la pandemia, pero en opinión de la sindicalista Rosario Ortiz, con experiencia en las reformas a la Ley Federal del Trabajo, esto sólo fue un escalón más de la simulación.

Respecto al marco jurídico para la igualdad de género en el trabajo, otro de los retos es que existen estados como Coahuila, Campeche, Chihuahua, Aguascalientes y Durango con mayor disparidad y bajos salarios para las mujeres.   

También se busca que las mujeres no sean discriminadas y tengan igualdad de condiciones que los hombres por lo que el Estado deberá impulsar políticas públicas que fortalezcan el acceso de las mujeres al empleo, en el sector público, privado y social. 

Hay que destacar que entre las iniciativas que se consideraron, Patricia Mercado propuso una ruta para que se igualen los salarios en la administración pública, aquí el reto es ver si los recortes de personal, como el recientemente anunciado por la Secretaria de Educación, Delfina Gómez, dentro de la política de austeridad de la Cuarta Transformación afecta el cumplimiento de la igualdad salarial.  

Además, la brecha salarial va desde el 18 por ciento hasta el 35 por ciento como lo señaló la legisladora Verónica Delgadillo cuando precisó que si un hombre gana 6 mil pesos al mes, una mujer, en ese mismo puesto, que hace y tiene las mismas responsabilidades gana 3,900 pesos; recibe 2,200 pesos menos.

 “¿En qué se traduce esa brecha salarial? Se encarna en miles y millones de mujeres que viven una vida más precaria y con más problemas. Es más difícil acceder a la salud, a la educación para sacar adelante a sus familias solo por ser mujeres”, acotó 

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