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Las abolicionistas organizan su propia manifestación el 8 de marzo para defender la “auténtica agenda feminista”

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Con el lema “El feminismo es abolicionista”, convocan a una manifestación diferenciada,

Dicen la auténtica agenda feminista ha sido sustituida por otras agendas que colisionan en muchos aspectos con los objetivos centrales del feminismo

Redacción

SemMéxico/AmecoPress, Madrid, 2 de marzo, 2022.- Las abolicionistas organizan su propia manifestación el 8 de marzo para defender la “auténtica agenda feminista” ya que consideran que ha sido sustituida por otras agendas que colisionan en muchos aspectos con los objetivos centrales del feminismo. Con el lema “El feminismo es abolicionista”, la marcha partirá a las 19.00 horas de la Gran Vía, desde su intersección con la calle de Alcalá, y finalizará en la Plaza de España.

Las reivindicaciones de las organizaciones convocantes se recogen en el Manifiesto que bajo el título “El feminismo es abolicionista”, por los derechos de las mujeres y las niñas, un extenso documento de 10 puntos con una amplia batería de exigencias, muchas de las cuales “venían quedando fuera de la agenda de reivindicaciones en las últimas convocatorias”. Básicamente estos son los diez asuntos que plantean este año las asociaciones y plataformas feministas que forman parte de la convocatoria:

  1. La abolición de la prostitución y la pornografía y su consideración como formas de violencia contra las mujeres y las niñas, por ser incompatibles con el principio de igualdad entre los sexos.
    2. Apostar por empleos dignos, estables y seguros para las mujeres. Acabar con la brecha salarial y de pensiones, la feminización de la pobreza, la precariedad y los abusos en el empleo doméstico.
    3. Reforzar los servicios públicos de calidad para avanzar en la corresponsabilidad social de los cuidados.
    4. Derogación de la instrucción del Registro y el Notariado que facilita la explotación reproductiva de las mujeres y la compraventa de bebés que supone, para avanzar hacia la prohibición efectiva de la práctica del alquiler de vientres.
    5. Implicar, de manera activa, al Estado en la prevención y erradicación de la violencia sexual contra las mujeres y las niñas.
    6. Profundizar en los derechos sexuales y reproductivos, incluyendo el derecho al aborto sin acoso, libre y seguro en los centros públicos.
    7. Retirada en los proyectos de ley presentados por el actual ejecutivo de todo el articulado que establece la autoidentificación registral del sexo de las personas y el borrado jurídico de las mujeres.

8. Recuperar las políticas de coeducación para alcanzar la igualdad real y efectiva entre mujeres y hombres.

9. Acabar con la violencia institucional y con las prácticas de justicia patriarcal entre las que destacan la aplicación del falso SAP y sus derivados jurídicos.
10. El fin de los feminicidios y de toda forma de violencia machista, premisa básica para poder hacer efectivos el ejercicio de nuestros derechos y libertades.

En el marco de la conmemoración de este día, las organizaciones anuncian también una concentración el domingo 6 de marzo, a las 12.00 horas, en la Plaza de los Guardias de Corps, junto al recuerdo de la política republicana, sufragista y abolicionista, Clara Campoamor. Allí se hará la primera lectura pública del Manifiesto. El Día Internacional de las Mujeres es una “fecha de gran valor simbólico” y una ocasión para “construir genealogía política de sexo femenino”, de ahí la elección de la figura de la diputada madrileña, en una ciudad que –como todas– tiene muy pocos reconocimientos públicos a la labor civilizadora del feminismo y al papel histórico de las mujeres.

Espacio de encuentro

Según explican las convocantes en un comunicado, la manifestación se ha coordinado desde un espacio de trabajo organizado de forma autónoma, que engloba asociaciones con una trayectoria de varias décadas. Este espacio “lleva años organizando y participando en actos unitarios, entre ellos, convocar junto al Foro de Madrid contra la Violencia a las Mujeres la marcha anual en torno al 25 de noviembre”; son organizaciones que “se han integrado en el bloque abolicionista en el 8 de marzo y convocado acciones de concienciación pública” y en los últimos años “a este impulso abolicionista se han incorporado asambleas y colectivos de jóvenes militantes feministas en todo el territorio nacional”.

Son varios los motivos que han llevado a las asociaciones, colectivos y plataformas feministas madrileñas y de otros puntos de España, a dar el paso de no acudir a otras convocatorias. Según exponen, y a modo de síntesis, consideran que “la agenda feminista lleva años bloqueada e incluso rechazada con actos violentos”, o, dicho de otra forma, “la agenda feminista ha sido sustituida por otras agendas que incluso colisionan con los objetivos centrales del feminismo”. Por ello, se han visto “abocadas a organizarse de forma independiente, en ejercicio de su derecho constitucional de manifestación y en defensa de los derechos de las mujeres y las niñas”.

Según las organizaciones que convocan esta propuesta, “no existe a día de hoy en Madrid la posibilidad real de integrar las verdaderas reivindicaciones del feminismo en otros espacios, en los que se impide por activa y por pasiva la participación del discurso abolicionista”. Las feministas recuerdan una vez más que la teoría política feminista es abolicionista de la prostitución y de toda forma de explotación y mercantilización de las mujeres. Esta premisa es un eje fundamental de su crítica a la sociedad patriarcal y al neoliberalismo, como lo son también la erradicación de los roles y estereotipos sexuales, o la igualdad en el ámbito del trabajo y la representación pública. En el corazón de lo que se ha llamado la Cuarta Ola –las grandes movilizaciones globales de los últimos años–, también está la lucha contra la violencia sexual factual y simbólica, lo que se conoce como la cultura de la violación. Esa es la raíz del “MeToo”, del “Solo sí es sí” o del “Si tocan a una, nos tocan a todas”. Por tanto, la lucha contra esta violencia machista, por el derecho a la libertad e indemnidad sexual, no puede sino extenderse a la erradicación del sistema prostitucional y de su pedagogía, la pornografía. La prostitución es lo contrario de la igualdad y de la libertad y así lo han entendido las jóvenes abolicionistas que cada día se organizan por todo el territorio y en otros países.

Las organizaciones explican que durante años han intentado llevar estas reivindicaciones, que son troncales en el feminismo, a un espacio común y que, por ello, han asistido al “intrusismo, al bloqueo e incluso sufrido violencia física”. Así, aseguran que “han sido expulsadas, a empujones, de las asambleas que se suponía eran de todas”. “Han asistido atónitas a debates en los que siendo clarísima mayoría las voces y argumentos abolicionistas, la relatoría de tales simulacros de asambleas han eliminado la voz del abolicionismo de sus documentos y argumentarios”, exponen.

Finalmente, aseguran, han sido “expulsadas con violencia del espacio público en el propio 8 de marzo, hasta el punto de que el cordón policial ha tenido que proteger a las militantes abolicionistas, hechos inéditos en una manifestación feminista”. En paralelo, han visto “cómo se arengaba, con el micrófono de la organización, en la Puerta del Sol y ante mujeres y niñas, a la “revuelta puteril”, es decir, a la impunidad de la explotación sexual”.

“Bajo la excusa de no tocar un tema que califican de controversia, este hecho mostró a las claras el fomento del regulacionismo de la explotación sexual de las mujeres”, aseguran las organizaciones. “El fin último de esta agresividad, esta violencia y esta connivencia con el discurso del lobby pro-prostitución no es otro que silenciar la voz del abolicionismo en las calles de Madrid de Barcelona, de otras ciudades, y en el feminismo. No es otro que confundir a la opinión pública, a las jóvenes militantes y a los miles de mujeres que, fuera del movimiento feminista organizado, acuden a las marchas del 8 de marzo con la idea de reivindicar sus legítimos derechos”.

Por tanto, concluyen, a día de hoy, cuando se prevén diferentes convocatorias en Madrid en los actos centrales del día de las mujeres, “lo que diferencia a unas de otras no es otra cosa que su agenda de reivindicaciones”. Ellas defienden “la agenda feminista”, una agenda que, como dice Amelia Valcárcel, “es la misma globalmente, aunque no esté abierta por la misma página en todo el mundo. Hay reivindicaciones más urgentes y significativas alrededor de la idea de justicia para nuestro sexo en función del contexto sociopolítico. El feminismo es internacionalista y no puede dejar de mirar a Afganistán o a Ucrania, por citar solo dos zonas donde la inseguridad para la población civil, y con amenazas específicas contra las mujeres y niñas, es muy grave ahora mismo”.

Las feministas denuncian el “blanqueo en los medios de la forma en la que los comprabebés se aprovechan de las mujeres más vulnerables” en el Este de Europa o en cualquier otro lugar. Denuncian a los “depredadores sexuales que se regodean públicamente en sus expectativas sobre la desgracia de las jóvenes en situaciones de conflicto que llenarán los burdeles de Europa”. Las feministas rechazan la “connivencia internacional con regímenes misóginos”. Denuncian, igualmente, “el negacionismo de ultraderecha con la violencia machista, una verdadera internacional reaccionaria contra los avances del feminismo y la igualdad”.

Este espacio convoca una rueda de prensa el día 2 de marzo de 2022, a las 11.00 horas, en la Federación de Asociaciones de Mujeres de la Comunidad de Madrid, Calle de Bravo Murillo, 4, 28015 Madrid.

Fotos: archivo AmecoPress.

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