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 Las Magas

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*A las magas que están compartiendo su sabiduría en las plataformas, sean talleristas, terapeutas, artistas, periodistas, académicas.

Por Martha Canseco González

SemMéxico, Pachuca, Hidalgo, 17 de mayo, 2021.- Situaciones como las que estamos viviendo desde hace más de un año a raíz de la pandemia de COVID 19, nos han estremecido a muchas y muchos hasta la médula. La muerte de tanta gente querida, el colapso económico que están enfrentando muchas familias, incremento de la violencia de género, pedofilia, y abuso infantil. Sin embargo, y hay que reconocerlo, también ha traído cosas buenas.

Una mayor conciencia sobre la necesidad urgente de cuidar el planeta, de darle sentido a nuestra existencia que no sea el impuesto por el consumismo y por descontado mejorarla, entre otras. Por eso, me encanta como el feminismo ha aprovechado esta revolución que se está dando sobre todo en el proceso de enseñanza-aprendizaje a distancia.

Las feministas de todas las edades están hurgando en sus saberes adquiridos en los círculos de mujeres, en las marchas y mítines, en la academia, en las conversaciones y análisis profundos que se nos dan tan bien y lo están compartiendo para quienes quieran.

En estos últimos meses tanto he tomado como he dado cursos como, por ejemplo: creatividad para demostrar el amor romántico distinto al patriarcal, reflexología sexual para mujeres, gordofóbia y violencia estética contra las mujeres, aromaterapia, género y periodismo, género y comunicación, autocuidado para activistas, autocuidado para mujeres en general, más los que se acumulen hasta que termine la pandemia.

Esta estrategia patriarcal de poner a los hombres como la medida de todas las cosas, incluido el conocimiento, ha traído como consecuencia que se pierda, invisibilice, difame o ridiculice la sabiduría femenina, esa que va salvar al planeta y a la humanidad, porque cuando este sistema de muerte acabe con todo, ahí vamos a estar nosotras para recomponerlo.  ¡Eso sí! No volveremos a permitir que el patriarcado, cuando ya esté todo bien nuevamente, se autoproclame en la cima del poder y vuelva a hacer lo mismo.

La negación de la sabiduría femenina también ha propiciado que se pierda más de la mitad del conocimiento humano, lo cual es una verdadera lástima. La actual ganadora del premio Príncipe de Asturias de las letras Siri Hustvedt, en entrevista, refiere: “Leer es una manera de abrirse a la voz de la otra, del otro. Mientras lees te ocupa, te posee literalmente la voz de esa otra, de ese otro. Para un hombre heterosexual, imbuido en la idea de masculinidad tradicional, someterse a la voz de una autora puede percibirse como una castración”

Así de ridícula puede ser la posición de muchos hombres, ¡y no saben de lo que se han perdido!

Hago aquí un paréntesis para comentar una experiencia personal, cuando gracias al feminismo decidí referirme a mí misma en femenino y usar el lenguaje incluyente experimenté un proceso de expansión mental. Es decir, dejé de ver sólo un árbol, el del genérico masculino, y me permití ver el bosque completo, eso de entrada es fenomenal.

Así que aprovecho la oportunidad para dirigirme a mis lectores masculinos. La respuesta a la ancestral pregunta que se hacen los hombres ¿y quién entiende a las mujeres?, aquí les va: ¡Quién se tome la molestia de escucharlas y de leerlas con atención! Y por favor no nos den su opinión que nadie ha pedido ni nadie quiere, ¡sólo escuchen y lean!

A las magas que están compartiendo su sabiduría en las plataformas, sean talleristas, terapeutas, artistas, periodistas, académicas. ¡Sigan por favor, llenen de luz al mundo!

botellalmar2016@gmail.com

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