Mujeres

Las mexicanas nos quedamos sin instituciones que nos defiendan

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*Inoperante INMUJERES, débil la CNDH e impunidad, cero Estado de Derecho

*Llama Patricia Olamendi Torres a defender la Democracia Paritaria

Sara Lovera

SemMéxico, Cd. de México, 8 de febrero 2020.- En este gobierno han dejado de operar las instituciones que defiendan a las mujeres, “y las que construimos ya no existen”, así lo dijo la abogada feminista Patricia Olamendi.

Se refería a la inoperancia del Instituto Nacional de las Mujeres, INMUJERES, a la debilidad de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, CNDH, a la restricción a las libertades de expresión y de libre manifestación, y al atentado contra las organizaciones de la sociedad civil.

Enseguida frente al auditorio reunido en una sala de la Cámara de Diputados donde se celebró el foro “Los Derechos de las Mujeres, Frente al 2020”, que inició la celebración del 4º aniversario de la organización Constituyentes Feministas CDMX, lanzó un reto a las feministas: hoy para defender la democracia que las mujeres queremos, la democracia paritaria, urge reforzar la capacidad del movimiento para incidir y tener presencia política, “en ello no sobra nadie, todas hacemos falta”, llamó.

Luego de reconocer y congratularse por la intensa movilización feminista -en las calles y decenas de foros- que no ha parado, insinuó que algo le falta al feminismo institucional para defender el estado laico y la democracia, frenar la violencia contra las mujeres y asegurar el ejercicio de los derechos políticos.

Se refirió a la intentona del fiscal Alejandro Gertz Manero, al querer desaparecer el tipo penal del feminicidio. Lo calificó de retrogrado, además mostró su desconocimiento de los Derechos Humanos de las mujeres, frente a los cual, contó que un pequeño grupo de mujeres capaz de incidir –vía redes sociales- a tal grado que el presidente de la República paró el intento. No pasó.

Para empezar a pensar en lo que sucede a México, en el tema que abordó, sobre la Democracia y el Estado de Derecho, se refirió al libro Como Mueren las Democracias de Steven Levitsky y Daniel Ziblatt, quienes plantean que han variado las cosas, hoy las amenazas a la democracia no son los golpes militares, sino son los gobiernos que llegan al poder como resultado de procesos democráticos. Lo que ya planteó una nueva desconfianza del pueblo estadounidense acerca de su sistema democrático.

Estos autores, dijo, invitan a pensar. Identifican, con un sencillo indicador, a los líderes arbitrarios, aun cuando llegaron al poder por la vía democrática: aquellos que ponen en riesgo la legitimidad de la oposición; toleran y alientan la violencia y restringen la libertad de expresión a sus opositores y a los medios de comunicación.

El alegato de estos líderes es que tienen la mayoría, y ¿entonces? ¿Hay que reconocer que somos minoría en México?, y preguntó al auditorio: ¿Qué, las mujeres feministas siempre “hemos sido minoría”? Si fuera lo contrario ya habría sucumbido el patriarcado.

Y otra vez preguntó ¿Cuál es la democracia en la que hemos pensado? En la democracia social, en la democracia participativa. No. Las feministas queremos una democracia paritaria, no discriminatoria, donde haya vigencia plena de los derechos humanos, donde las mujeres tengan paridad en el ejercicio de la política.

Parece que en este gobierno no se han enterado que la paridad es constitucional, pero efectivamente, para ejercerla, hay obstáculos.

En una exposición sintética y clara, definió esos obstáculos, como para que los vean y tomen en cuenta las militantes de Constituyentes Feministas CDMX, organización definida como de izquierda.

Los obstáculos para la democracia paritaria

Como apunte para esa mayoría de integrantes de la organización:

La impunidad, que obstaculiza el ejercicio de los derechos. La impunidad resultado de no cumplir con la ley, es violencia y violación a los derechos humanos, eso en un país donde no existe estado de derecho. Pero están los derechos, es necesario hacerlos posibles.

Un segundo obstáculo es que la CNDH tiene la puerta cerrada, “no creo que se vuelva abrir”, agravada la situación por su debilidad.

En tercer lugar, el problema de la laicidad, su no vigencia y que todos los días se atenta contra ella.

Otro obstáculo es la pobreza, un impedimento para la democracia. La gente que vive en pobreza tiene nulo poder y no puede incidir, es rehén de lo que le dan y como se lo dan.

A ello, se suma el ejercicio de los derechos a la libre expresión y los derechos políticos de todas las personas. Y la pretensión de hacer nulos los derechos a la asociación. “Hoy vivimos el atentado del presidente de la República contra todas las ONG”, que pone en riesgo cotidiano la libertad a la libre manifestación.

Finalmente, la ex diputada federal, ex subsecretaria de Relaciones Exteriores, consultora internacional, dijo que no nos hemos empoderado lo suficiente, por lo que la transición tiene más de 20 años y no concluimos. Hoy hay que pelear por el México que las feministas queremos.

SEM/sl/sj

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