Mujeres

Las tragedias te cambian la vida: Elvira Martínez Espinoza

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* Viuda del minero Jorge Bladimir fallecido en Pasta de Conchos en 2006, es hoy una activista consumada

* Me preocupa que se acabe el sexenio de AMLO y no se concreten los trabajos de rescate

Soledad Jarquín Edgar

SemMéxico, Cd. de México, 9 de febrero, 2022.- Las tragedias te cambian la vida, dice Elvira Martínez Espinoza, viuda de Jorge Bladimir Muñoz Delgado, uno de los 65 mineros muertos tras una explosión en la mina ocho de Pasta de Conchos, en San Juan Sabinas, Coahuila, hace hoy 16 años.

Este tiempo, Elvira Martínez los ha dedicado en gran parte a exigir que los cuerpos de los mineros sean extraídos de la entraña de la tierra, donde aún permanecen y hoy una luz de esperanza se enciende, pero tiene preocupación, porque al actual gobierno federal le queda menos de tres años para cumplir la promesa hecha en 2019.

Del dolor por la pérdida del padre de sus dos hijas y un hijo, Elvira Martínez Espinoza se levantó, superó la depresión que volvía de un tiempo a otro, “los años han sido difíciles, pero aquí estamos”, dice en entrevista telefónica con SemMéxico.

Me quedé con tres niños pequeños, cuenta. Se refiere a Tania, Cristian y Estefanía, que en 2006 cuando sucedió la tragedia de Pasta de Conchos tenían 12, 11 y tres años de edad, respectivamente.

La otra petición que tampoco, 16 años después se ha cumplido, es la investigación que solicitaron sobre quienes podrían tener responsabilidad por la explosión de la mina ocasionada por la concentración de gas metano y la falta de ventilación, era -de acuerdo con autoridades que hicieron algunas investigaciones y por los dichos de los mineros antes de los hechos-: una tragedia anunciada.

El dolor no les nubló la razón. “Tenía que haber uno o varios responsables, que ya debieron ser sancionados”, dice y considera que la tragedia pudo prevenirse, que fue un hecho injusto que les arrebató a 65 familias sus sueños, los planes en común. “Hubo negligencia de las autoridades”, sentencia.

Hoy esta activista y defensora de los derechos humanos, integrante de la organización Familias de Pasta de Conchos, afirma que tuvo que sobreponerse al dolor para exigir justicia.

Por muchos años encontraron respuestas negativas. Grupo México detuvo las excavaciones al año, dijo que no era posible encontrar los cadáveres, “los declararon muertos, pero nosotros nunca tuvimos sus cuerpos para procesar el duelo, cómo sucede normalmente”.

Estima que, si les hubieran entregado los cuerpos, si se hubieran esforzado más, hoy nadie estaría pidiendo nada sobre lo sucedido en Pasta de Conchos aquella madrugada cuando la tierra se cimbró, las sirenas se activaron y empezaron. Las mujeres empezaron a recibir llamadas telefónicas de ellas mismas, tras el aviso de otros trabajadores. Todas corrieron hacia la mina, ya no pudieron entrar, el ejército mexicano había llegado más rápido que ellas y les impidió el paso.

Ella, como otras muchas mujeres, tuvo que organizarse, salir a la calle, encomendar a sus hijos a su madre, porque la vida siguió adelante y sus hijas e hijo crecían, “no ha sido fácil para nadie”.

“Sigo pensando en el vacío que nos dejó Bladi”, afirma y luego recuerda que muchas veces a escuchado aquello de que las jefas de familia son “madre y padre al mismo tiempo”, ella dice que no, que sus hijas recibieron mucho cariño de su familia materna, el apoyo económico de sus hermanas, hoy enfermeras jubiladas del IMSS, pero Bladi siempre faltó en la vida de su familia, en especial, piensa en Cristian, el único hombre de tres menores.

En diciembre de 2020, sus hijos todos mayores de edad, recibieron de la Secretaría de Gobernación la indemnización por la muerte de su padre y eso les ha ayudado a solventar sus gastos personales, de su familia como sucede con Tania, enfermera con especialidad en Obstetricia, hoy de 29 años y madre de una niña; de Cristian, técnico en Mecatrónica y emprendedor, de 27 años, y de Estefanía, de 19, quien estudia la carrera de Medicina.

Elvira Martínez Espinoza se negó a recibir su parte, el 50 por ciento del total de la indemnización. Sin embargo, su pensión por viudez de dos mil 700 pesos mensuales no le alcanza y fue aconsejada que debía recibir su parte. La solicitó en mayo de 2021 y hasta ahora no la ha recibido.

Como ella, faltan otras cuatro familias de recibir su pago. Como Yolis, abuela que “adoptó” a un menor de tres meses, cuando ocurrió la tragedia y a quien no se la han dado porque no tiene la patria potestad del niño y quien tendría que compartirla con su madre y otros hermanos.

O Hilda, quien en 2006 estaba embarazada, hoy el niño tiene 15 años y no ha recibido su indemnización por ser menor de edad.

Existe otro caso, de una concubina y las hijas del minero fallecido el 19 de febrero de 2006 en Pasta de Conchos. Quienes finalmente han aceptado que deben dividir el dinero.

El dinero, dice, fue una determinación del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien anunció en mayo de 2019 que sí rescataría los cuerpos. Además de ofrecer viviendas, a través de Conavi, donde ya se han resuelto en 33 de los 65 casos.

En tanto SEDATU se hará cargo de la construcción del monumento que se instalará en la mina número ocho y de una serie de obras de infraestructura en las comunidades donde residen en la zona carbonífera coahuilense.

Por otra parte, la CFE se encargará del rescate. Hace unos días nos dijeron que se hará en etapas. Serán 34 meses de preparación, lo que no nos dijeron es cuándo iniciarán las obras, dice Elvira Martínez.

Sostiene que después de años de indiferencia de los presidentes Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, López Obrador les dio un discurso diferente y esperanzador, de ánimo, fue el primero que se comprometió con las familias a rescatar los cuerpos de 63 mineros.

Esperanzador, recuerda, porque el Grupo México dijo en abril de 2007, un año después de la explosión, que no era viable rescatar los cuerpos. Pero en este gobierno nos han dicho que, si es posible, vinieron expertos internacionales, ahora no sabemos cuándo inician, hay preocupación, el tiempo pasa y si el sexenio se acaba antes de terminar con lo prometido por López Obrador podría truncarse.

SEM/sj

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