Congreso

“Ley Vicaria”, una luz para la maternidad plena, sin riesgos

738 Vistas
  • Esta Ley busca erradicar la violencia hacia la mujer, donde se le provoca daño a través de sus hijas o hijos.
  • Los colectivos la definen como «la penúltima de las violencias hacia la mujer y la más cruel»

Astrid Espinoza Nieto

SemMéxico, Ciudad de México, 30 de junio del 2022.- Aunque tiene poco tiempo que se le dio nombre, este tipo de violencia hacia la mujer en donde se le busca dañar a través de sus hijas o hijos, ocurre desde hace décadas en México y en el mundo; las víctimas son cientos de madres que viven una película de terror.

“Soy Graciela Guerrero, llevo 15 meses separada de mi hijo menor; en septiembre del 2020 interpuse una denuncia por violencia física y psicológica en contra de mi ex-pareja, en ese mismo mes se presenta en mi domicilio intentando entrar y amenazando de muerte con un arma blanca a mi hijo mayor y a mí. Por este hecho la policía se lo lleva detenido y se inicia otra carpeta de investigación, lo dejan libre y me otorgan medidas de precaución.

El mismo mes me llega un citatorio del DIF donde me piden me presente en sus oficinas, lo hago y a pesar que el Procurador tenía conocimiento de las medidas, me obliga a estar en la misma oficina que mi violentador y a firmar un convenio de convivencia, en el documento se estipula que los gemelos quedan bajo mis cuidados pero que el papá los puede ver los fines de semana, en unos de esos días llegó por los niños pero uno de ellos no quiso acompañarlo, así que solo Demián Isaac se fue con él, pasaron las horas y no lo devolvía, le llamé para preguntarle y no me respondía, al cabo de unas horas me contestó diciendo que ya no lo volvería a ver, acudo a la fiscalía y me dicen que no hay delito que perseguir pues está con su papá, acudo a DIF y también me niegan el apoyo”.

Lo anterior es una historia, que da cuenta de lo que hoy se conoce como “violencia vicaria”, término que fue acuñado por la psicóloga clínica y feminista Sonia Vaccaro (Argentina, 2012), quien lo define como «la expresión más cruel de la violencia de género», en la que el agresor –exesposo o expareja– busca dañar a la mujer a través de sus hijas o hijos, asegurándose de que «no se recuperará jamás».

Necesario visibilizar el viacrucis que viven cientos de madres

Este tipo de violencia fue reconocido por primera vez en España, que incluyó este delito en su ley de género desde hace siete años, sin embargo, en México el concepto es relativamente nuevo y se ha dado a conocer gracias al Frente Nacional contra la Violencia Vicaria (FNVV), que se fundó entre julio y agosto de 2021.

En México poco se habla de esta realidad de la que no existen cifras y es por ello que las madres víctimas de violencia vicaria se han unido en diversos colectivos para luchar juntas y visibilizar esta forma de agresión, calificada por ellas mismas como la más cruel.

Entre las múltiples características de la violencia vicaria hay un común denominador: es ejercida únicamente por el hombre, es prolongada y no necesariamente es inmediata a un divorcio, aunque sí ocurre una vez que las mujeres deciden romper con el ciclo de violencia durante su matrimonio, señala el FNVV en su página web.

En este tipo de agresión también entra el factor económico. Los agresores suelen tener poder adquisitivo y aun así ser deudores alimentarios para «ahorcar financieramente» a las madres y que estas se vean obligadas a contactarlos o buscar alternativas.

Entre las afectaciones que acarrea la violencia vicaria destacan:

  • Ataca principalmente a mujeres madres, niñas y niños.
  • Psicológica extrema
  • Ansiedad
  • Depresión
  • Estrés post traumático
  • Ideaciones suicidas
  • Suicidio
  • Daño físico
  • Asesinato
  • Maltrato infantil

La violencia vicaria viene desde el machismo, tiene cómplices y busca hacer el mayor daño posible a la mamá. Las integrantes de los colectivos la describen como «la penúltima de las violencias hacia la mujer y la más cruel», porque después de esta sigue el infanticidio, el feminicidio o un suicidio inducido.

Las activistas explican que entre los cómplices se encuentran los abogados, ya que sin sus estrategias la violencia vicaria no podría subsistir, pero tampoco sin los juzgados familiares que desestiman los casos por tratarse de «un problema entre parejas».

Otra de las características de la «complicidad» del sistema judicial, es la dilatación en los procesos, pues rompe con el vínculo materno-filial y no garantiza el interés superior de la niñez ni una impartición de la justicia con perspectiva de género.

Las víctimas de violencia vicaria tienen una resolución judicial que les otorga la guardia y custodia de los hijos, pero una vez cometida la sustracción, no hay ninguna orden o acción por parte de los jueces para obligar a los agresores a devolver a los menores ni a cumplir con los acuerdos.

Legislar para detener impunidad cuando de violencia vicaria se trata

Al respecto el Dr. en Derecho Andric Núñez Trejo, especialista en Derecho Penal y Seguridad Pública, reconoce que durante muchos años, la llamada violencia vicaria, ha existido en México. Sin embargo, señala que hasta la fecha no se ha podido castigar, ni mucho menos erradicar, “ya que en nuestra legislación penal no existe un artículo exprofeso que contemple esta conducta, por consiguiente, cualquier persona que cometa dicha acción y dañe un bien jurídico, sigue en la impunidad”.

Y justamente es lo que está pasando en México. Las madres que son víctimas de este tipo de agresión quedan en la indefensión jurídica, por lo que las madres afectadas se han unido en diversos colectivos o asociaciones para cambiar su realidad.

Afortunadamente esta lucha colectiva ha logrado hacer ruido y sensibilizado a algunas autoridades. Y gracias a esto es que las mujeres en Zacatecas y el Estado de México ya pueden presentar denuncias por violencia vicaria, luego de la aprobación del tipo penal en abril de este año.

A inicios de mayo, el Congreso de Hidalgo se sumó a la tipificación de la violencia vicaria y entrará en vigor una vez que se publique en la gaceta y en el Código Penal.

Y aunque se trata de un avance en esta lucha, falta mucho por hacer. Es por ello que las integrantes del FNVV y otras organizaciones siguen de pie. Buscan que se reforme la Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia e incluso al Código Penal y Código Civil, de la que se derivan la Ley Camila, La Ley Sabina y la Ley Vicaria para preservar derechos de madres, así como de hijas e hijos y establecer sanciones.

Son aproximadamente entre 15 y 20 propuestas de reforma que piden sean analizadas.

Moviendo conciencias

Por lo pronto, en el mes de mayo se celebró el Parlamento Abierto sobre el análisis para la dictaminación de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia en materia de violencia vicaria, convocado por la Comisión de Igualdad de Género de la Cámara de Diputados, con el objetivo de legislar con precisión quirúrgica, visión de género y de forma ampliada, incluyendo a quienes lo sufren, lo

infringen y a las instituciones responsables de prevenir, sancionar y reparar los daños causados.

En el senado las activistas tienen un gran aliado. Se trata del senador José Narro Céspedes, quien dio a conocer que también se realizarán parlamentos en el senado para discutir las propuestas, antes del Periodo Ordinario de sesiones, para terminar de afinarlas y que ya en el periodo de sesiones sean empujadas, en el Pleno y ante el inicio del nuevo periodo de trabajo legislativo, tanto por el Senado de la República como por la Cámara de Diputados.

La Ley Camila lo que promueve es el derecho de las infancias al vínculo materno filial, ya que es la base de un buen desarrollo psicoemocional, aseguro la activista Cinthia Bravo, quien destacó en conferencia de prensa que la calidad del vínculo que el niño logre establecer con su madre, va a ser primordial para su salud física y emocional futura. “Esto va a determinar lo que estos niños van a hacer como adultos”. 

Esta iniciativa que a decir de Narro Céspedes está muy avanzada, propone, también, la creación de la Alerta Cami, que significa Alerta Colectiva de Arrebato de Infantes a las Madres e Instituciones, que funcionará si el que sustrae es el padre, para proteger el interés superior del menor.

La situación requiere de acciones contundentes para lograr algo que debería ocurrir por naturaleza sin tener la necesidad de legislar, como lo es el derecho de las mujeres a la maternidad y el derecho de las hijas e hijos a una vida feliz, llena de amor, en donde no se les utilice como moneda de cambio o peor aún, como instrumento para hacer daño, a veces irreversible.

SEM/MG

Comment here

Accesibilidad