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Mansplaining: El hábito de algunos hombres de explicar lo que no se les ha preguntado

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  • Se trata de conductas sutiles y naturalizadas que tienden a pasar inadvertidas, pero que pueden configurar violencia y afectar el desarrollo, la autoestima y la salud emocional de las mujeres, aseguran especialistas


 Stephanie Demirdjian

SemMéxico/AmecoPress/LaDiaria. Montevideo, 23 de julio del 2022.-  El machismo adopta expresiones muy diversas. La violencia basada en género es una de las formas más explícitas y, por lo tanto, más fáciles de identificar. Sin embargo, en el amplio abanico de prácticas machistas aparecen algunas conductas más sutiles que también perpetúan las desigualdades entre mujeres y varones, afianzan los estereotipos de género y buscan sostener la dominación masculina. Se trata de actitudes que están naturalizadas, forman parte de la cotidianidad, son difíciles de visualizar y, por lo tanto, tienen cierto grado de aceptación y muy poca condena social.

Cada vez somos más conscientes de que las demostraciones de poder no sólo se dan en ámbitos como la política o los negocios, sino que también se manifiestan a través de terrenos tan poco tangibles como la palabra y el discurso. Es precisamente de esto que va el mansplaining.

Este concepto hace referencia a aquellas situaciones en las que un hombre asume -por el mero hecho de ser hombre- que sabe más que una mujer y, en consecuencia, decide explicarle cosas, con tono condescendiente o paternalista, sobre un tema del cual la mujer no ha solicitado explicaciones y del que, además, es especialista.

El mansplaining es un ejemplo más de micromachismo: esas situaciones sutiles y estrategias silenciosas que tejen el poder del hombre en lo cotidiano, atentando contra la autonomía y la identidad femenina.

¿De dónde proviene el término? Definición de mansplaining

El origen del término mansplaining se atribuye a Rebecca Solnit (1961), quien lo utilizó por primera vez en su libro “Los hombres me explican cosas”. En dicha obra la autora recopila ensayos en los que describe situaciones -propias y ajenas- en las que los hombres, en especial en situaciones públicas, buscan dar explicaciones y lecciones a las mujeres sobre un tema del que ellas son expertas.

Destaca la situación en la que se encontró la propia autora: en una fiesta, un hombre le estuvo hablando largo rato a Solnit sobre un libro que había tenido excelentes críticas. A medida que avanzaba el monólogo del señor, Solnit no pudo decirle que conocía bien la obra, puesto que ella misma era la autora. Además, finalmente Solnit descubrió que el hombre ni siquiera había leído el libro. Simplemente estaba reproduciendo la reseña y la crítica que había leído en el periódico.

Solnit ejemplifica así el mansplaining: cuando un hombre explica algo a una mujer que justamente es experta en el tema. Y denuncia cómo la sociedad patriarcal permite a los hombres creer que, de cualquier cosa, saben más que las mujeres. E intentan imponer una autoridad que no se merecen.

“Los hombres me explican cosas” provocó gran revuelo entre diversos sectores femeninos dentro de las comunidades científicas y académicas. El impacto mediático del término fue lo bastante grande como para que la palabra mansplaining fuera incluida en el diccionario de la lengua inglesa tan sólo un año después de la publicación.

Cabe destacar que debido a la gran polémica que suscitó, Solnit expresó que esta actitud no era completamente exclusiva del género masculino. Además, mencionó que no todos los hombres presentaban características ignorantes, condescendientes y arrogantes.

Cómo identificar un mansplainer (machoexplicación): características principales

Se atribuye el adjetivo mansplainer a los hombres que adoptan este tipo de actitudes condescendientes con las mujeres. El término mansplaining se hizo rápidamente popular, aunque los usos más formales son «condescendencia machista» o «condescendencia masculina». En español, se ha traducido como “machoexplicación”.

La corresponsal de la BBC, Kim Goodwin, harta de que le explicaran el libro “Diseñar en la era digital” que ella misma había escrito (misma situación que Rebecca Solnit) creó un manual visual para que los hombres identificaran esas actitudes soberbias y arrogantes que usaban con las mujeres cuando caían en el mansplaining. El manual recibió 50.000 retweets en menos de una semana. A destacar la primera pregunta de su manual: “¿Te ha pedido ella que se lo expliques?”

¿Cómo afecta el mansplaining a las mujeres en las comunidades empresariales, académicas y científicas?

Si se analiza como fenómeno aislado, el discurso del mansplaining no debería representar un problema para las comunidades femeninas empresariales, académicas y científicas. El problema radica cuando se profundiza en el concepto y, de acuerdo a la autora, se percibe un proceso de invisibilización intrínseco.

Para las teóricas del mansplaining, este concepto es el reflejo de una sociedad en que existe una desigualdad de género entre el crédito de los méritos académicos, científicos y empresariales. Es decir, se parte de la teoría de que los hombres son mejor valorados por el mero hecho de ser hombres.

En contraste, se dice que las mujeres son invisibilizadas meramente por su género, incluso cuando objetivamente sus atribuciones en ámbitos laborales, científicos o académicos podrían ser superiores a las aportadas por otros hombres de su comunidad.

Conclusiones

Aunque las actitudes arrogantes no son una cuestión de género, algunas investigaciones parecen señalar que existe una mayor predisposición por parte de los hombres a, desde una perspectiva sexista, adoptarlas frente al género opuesto.

En consecuencia, se crea una brecha entre la valoración de los méritos, que podría llegar a componer discursos absurdos, en los cuales el hombre con menos conocimiento busca justificarse en la soberbia para ofrecer explicaciones innecesarias a la mujer experta.

Fotos: La Diaria. Archivo AmecoPress.
Sociedad – Dependencia – Misoginia – Comunicación y género – Violencia machista.

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