Sismos y reconstrucción

Más de mil hogares en Tláhuac en riesgo de colapso por sismo

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Autoridades delegacionales solicitan apoyo para dictaminar viviendas

En la delegación existe una crisis de abasto de agua, por fugas en la red primaria y secundaria

Alicia Mendoza

SemMéxico, Cd. de México, 26 septiembre 2017.- De acuerdo con la oficina de Comunicación Social de Tláhuac son 14 colonias las que concentran la mayor parte de los daños por el sismo; y en total son 56 colonias las afectadas, según informó el viernes el delegado, Rigoberto Salgado Vázquez. Por la magnitud de la emergencia, este lunes la Delegación emitió una solicitud de apoyo para concluir los trabajos de dictaminación de viviendas, con la cual llama a ingenieras, ingenieros, arquitectas y arquitectos se sumen a estas tareas. Además, en la delegación existe una crisis de abasto de agua, por fugas en la red primaria y secundaria, y por la falta de operación de pozos, lo que ha provocado desde el pasado viernes protestas en la explanada delegacional y bloqueos en algunos puntos de avenida Tláhuac y avenida la Turba. María, de 58 años, requiere unas botas o zapatos cómodos del 5.5, desde el sismo del 19 de septiembre usa el mismo par de tenis y ropa. El viernes 22 decidió alojarse en el albergue de la colonia Del Mar, antes vivió afuera de su casa que fue identificada de alto riesgo por autoridades delegacionales, no pudo sacar sus pertenencias por el peligro de colapso. Hace 40 años llegó a la colonia Miguel Hidalgo en la Delegación Tláhuac, con mucho esfuerzo logró tener un terreno y jamás contó con un estudio de suelo ni diseño arquitectónico para construir su vivienda. Recordó que en el sismo de 1985 sus cuartos “aguantaron”, pero 32 años después toda su casa, que no tiene cimientos, se fracturó y por miedo ella, su hija, su nieta y su yerno decidieron desalojar y no entrar a recuperar ninguna de sus pertenencias ni recuerdos. A siete días del sismo que colapsó la vida de miles de familias en la Ciudad de México, María no tiene casa, pero tampoco certeza de qué pasará con su único patrimonio. Aún no tiene un dictamen de la dirección de Protección Civil delegacional ni un estudio de los daños que sufrió su inmueble y teme por su futuro “¿qué vamos a hacer?, no podemos vivir siempre en un albergue y no tenemos a dónde ir”. Comentó que el albergue del Centro de Desarrollo Comunitario Del Mar no cuenta con todos los víveres e insumos necesarios. El desabasto de agua potable en toda la delegación hace que sus alimentos y artículos de limpieza estén muy racionados. Este sábado, brigadistas comenzaron a llegar a este punto del sureste de la ciudad a trabajar en análisis de viviendas, llevar comida, provisiones y diversos apoyos a las personas damnificadas; además buscan que “alimentos y materiales que ya no se utilizan en albergues y centros de acopio de otras delegaciones lleguen acá donde hacen falta”, relató la joven universitaria Melisa. En las calles Aleta, Pingüino, Gitana, Camarón, entre otras, de la colonia Del Mar, decenas de familias ampliadas vigilan sus hogares desalojados, pues fueron catalogados de “muy alto riesgo” y “riesgo medio”, debido a que las grietas y socavones que se crearon por una falla geológica, hundió calles, banquetas y fracturó viviendas completas, y ahora están a punto del colapso; y porque hasta este lunes “comenzaron patrullajes de la policía delegacional”, comentó una propietaria. En total, hasta la tarde del 25 de septiembre, la delegación Tláhuac había registrado mil 329 viviendas en toda la demarcación con reportes de daños, en riesgo medio y riesgo alto a consecuencia del sismo, aunque no ha especificado cuántas de ellas serán demolidas. Asimismo, la delegación informó el sábado pasado, que seis viviendas están en proceso de demolición; se arregla una fuga de agua de un acueducto se reconstruye el drenaje en la calle Pez Cardenal, y se atiende una grieta en la calle Camarón, de 150 metros de longitud, y otra en calle Almeja. Cada día aumenta la cifra de reportes de daños en viviendas, bardas, luminarias, postes, árboles, socavones y solicitudes de retiro de cascajo. A una semana, la incertidumbre crece, pues vecinas y vecinos de la colonia, cuyas casas consideran serán demolidas completa o parcialmente, afirmaron que las autoridades aún no les dicen si tendrán apoyos económicos o financiamientos para reconstruir, tampoco “nos dicen si podremos volver a habitar esta zona, aún no tenemos peritajes ni dictámenes de los daños”, puntualizó un habitante de la calle Gitana. En la colonia vecina, Nopalera, las condiciones son distintas, ya que los daños a las viviendas, como en las calles Barón Gitano y Gitana, son visibles; por lo que las y los propios habitantes han derribado o están derribando las bardas dañadas, ya que no han recibido apoyo delegacional, y ante el peligro que representan decidieron derribarlas con sus propias manos y cerrar el paso vehicular y peatonal para evitar que haya personas heridas. En Barón Gitano hace seis años se hizo un socavón que autoridades de la delegación rellenaron con cascajo sin hacer estudios o análisis de suelo, indican habitantes. Con el sismo del pasado 7 de septiembre en el mismo lugar hubo una fuga de agua que fue arreglada un día después y el 19 de septiembre se hizo una grieta que atravesó casi toda la colonia y afectó decenas de casas. “Nos urge que Protección Civil analice ese hoyo y grieta en la calle que cada día crece más”, indicó una habitante de esa colonia, ya que una semana después del sismo ninguna autoridad ha asistido a dictaminar la zona pese a las múltiples solicitudes en todos los módulos instalados por el plan de contingencia tras los sismos, y tampoco han llegado brigadistas independientes a auxiliarles. El señor Evencio, de 95 años de edad, fundador de la colonia, aún duerme en su recámara agrietada, aunque personal de Protección Civil recomendó a sus hijas e hijos desalojar su vivienda, pero al no tener a dónde ir y como en la colonia no hay albergue ni centros de acopio, decidieron deshabitar las habitaciones más peligrosas y dormir en las menos dañadas; sólo colocaron un par de polines en una de las recámaras, por lo que les urge ayuda delegacional. Así, en esta colonia, familias completas corren peligro pues la mayoría de las bardas con daños estructurales no han sido derribadas ni aseguradas, por lo que las personas solicitan una respuesta efectiva de las autoridades de Protección Civil de todos los niveles de gobierno para contar con los dictámenes oficiales que les permitan saber qué sucederá con sus inmuebles, además del apoyo de peritos independientes para tener mayor certeza y solicitan también ayuda de la sociedad civil organizada.

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