Mujer y PoderNatalia Vidales

Mujer y Poder

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Urge la Reactivación Económica

Natalia Vidales Rodríguez
SemMéxico, 8 de junio, 2020.- Cualquier persona con un mínimo de sentido común sabe que las giras del presidente no son ni prioritarias ni necesarias y mucho menos esenciales.

Son, como lo atestiguamos las y los mexicanos todos los días, su medio de propaganda política y muy poco informativas. Y, peor aún, las utiliza para descalificar y dividir a quienes, ahora sí de plano, considera sus enemigos. El fin de semana, en su estancia por el sureste del país “pintó su raya”: “que expresen –dijo, con un simplismo irracional– de qué lado están” (lo que en buen español significa conmigo o contra mí).

La solidaridad es una de las mayores virtudes del pueblo mexicano, pero AMLO la ve como un obstáculo a su ambición política de contar para sí con una parte de la ciudadanía que lo apoye incondicionalmente, despreciando al “otro” México.

Pero, volviendo con las giras: ahí anda López Obrador en un evento tras otro, en contra de las indicaciones del Secretario de Salud, como si fuese inmune al Covid-19 o como si realmente creyera que los protegen sus amuletos o, como dijo recientemente… que ser honrado “ayudaba mucho para no contagiarse” (el sábado contrajo Covid-19 uno de sus acompañantes, el titular del Seguro Social).

Las y los mexicanos tienen que atender obligatoriamente los protocolos que se dan y que obligan al ciudadano a permanecer en casa, pero cada vez son más las personas que cuestionan ¿por qué nosotros sí y las autoridades no, empezando por el Presidente de la República –y su séquito– que debería de poner el ejemplo al menos utilizado cubre bocas y gel satinizante?; ¿de verdad se creerá un superhéroe de los comic´s?

Entonces, comentan: “sobra de encierro… ya es hora de iniciar la reactivación y andar, como el presidente, en la calle”. Y tienen razón.

No hay porqué aislar, como dicen muchos expertos, a quienes no son personas de riesgo. Con ellos fuera de casa la reactivación puede iniciar, poniendo candados y sanciones -de ser necesario- a quienes no guarden la distancia y estén presentes en reuniones multitudinarias -que por lo general son los jóvenes y quienes menos peligro tienen de contraer el virus.

Nadie quiere enfermar y menos morir; así que cada quien debe ser responsable de su propia salud porque, si no, las muertes por Covid serán lo de menos, comparado con lo que ya está sucediendo: la violencia incontrolable en robos, asaltos, saqueos y demás. Los criminales se han preparado ya y están atacando, en grupos, en pandillas, con armas, como en un “lugar sin ley”. La anarquía está empezando.

Por supuesto que el presidente no tiene la culpa de que exista la Pandemia. Pero sí es responsable de la estrategia que se siga para atenderla y, así, vemos que ni del lado sanitario ni del económico lo ha hecho bien… sin embargo aún es tiempo de rectificar antes de que sea demasiado tarde.

Sus obras “estrellas” deben detenerse y destinar esos recursos para atender el grave problema laboral que tiene hundido al país y desesperados a los mexicanos: lo invertido ( lo “tirado” dicen algunos expertos) en el Tren Maya, en la refinería en Dos Bocas y en el aeropuerto de Santa Lucía urge que se destinen para salvar el momento actual implementando el llamado Ingreso Básico Universal (como se ha pedido desde el Senado y desde la Coparmex) para apoyar al trabajador y al pequeño y mediano empresario; así como mayores recursos para evitar la proliferación del coronavirus ( pruebas, pruebas y más pruebas, como aconseja la OMS).

El estar alargando el tiempo de aislamiento no solo acabará con la vida de las personas que hayan contraído el virus sino también con las empresas y sus trabajadores. Cada cual ya podemos encargarnos –al tiempo de trabajar– de protegernos contra el SARS-COV-2, por supuesto mucho mejor que como lo hace el presidente López Obrador.

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