Mujeres

No nos detendremos hasta que acabe la violencia contra las mujeres: Beth, del Bloque Negro

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  • Dice a AMLO y a Claudia Sheinbaum que dejen de tenerle miedo al feminismo
  • A las jóvenes: salgan, digan y griten lo que les ocurre, es la única manera de perder el miedo, y rompan como táctica anarquista para hacerse ver

Nurit Martínez

SemMéxico/El Sol de México, Cd. de México, 5 de marzo, 2022.-En medio de las marchas y consignas de protesta por la propuesta de incremento a las cuotas de la Universidad Nacional Autónoma de México en 1999, Beth (quien solicitó no usar su verdadero nombre), una estudiante de preparatoria toma sus primeras lecciones combativas al lado del Consejo General de Huelga CGH en la protesta estudiantil de ese año.

Esa experiencia anarquista universitaria hizo que 23 años después impulse al bloque negro feminista a recurrir a manifestaciones “violentas” en las calles, contra comercios y monumentos hasta que se erradiquen las violencias contra las mujeres.

A todas les pide salir, que digan y griten lo que les ocurre, que es la única manera de perder el miedo.

Ella forma parte del bloque negro, grupo que ha protagonizado manifestaciones que terminan en pintas a monumentos o Palacio Nacional, destrucción de vidrieras en comercios, de estaciones del metrobus y agresiones a hombres.

Beth explica que todas estas expresiones de violencia son para “llamar la atención” y se detendrán “hasta que erradiquen la violencia contra el movimiento feminista y contra las mujeres, lo veo difícil… solo hay burlas”.

Desilusionada, hasta ahora, de la respuesta del Estado frente al movimiento feminista pide al presidente Andrés Manuel López Obrador que “deje de creer que somos unas niñas manipuladas por la derecha. Muchas votamos por él, estuvimos apoyándolo antes de que fuera presidente y votamos por él en más de una ocasión. Fuimos consideradas pejistas o pejezombis, ni siquiera es en contra de este señor y su gobierno”.

Enfatiza: “Señor no lo odiamos, no estamos en su contra. No es nada personal. Por favor deje de tratarnos como si fuéramos unas niñas haciendo berrinche”.

En entrevista con El Sol de México, previo a la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, considera que la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum “debe dejar de tener ese prejuicio, ese miedo al movimiento feminista. No estamos en contra de su carrera presidencial. México necesita una mujer en la Presidencia por el movimiento feminista, por esto no se va a calmar. Señora vamos a trabajar juntas, no somos enemigas, pero debe hacer más para que la violencia pare. Le ayudaría bastantito a su carrera”.

Define al movimiento del bloque negro como un “estallido” de las mujeres por salir a las calles por “la desesperación” de lo que está ocurriendo en el país. Un millón de mujeres tomaron el teléfono, en medio de la pandemia, para denunciar la violencia que les afecta y en los últimos años pasaron de nueve a 11 mujeres asesinadas al día.

Las mujeres que han tomado la decisión de salir a marchar el 8M están relacionadas, “la gran mayoría, con víctimas, cerca del feminicidio, secuestradas, violadas, hermanas de mujeres asesinadas, víctimas de trata. No son niñas de casa que están aburridas. Esta rabia viene de lugares profundos contra el Estado y contra la sociedad”.

Mientras se desarrolla la entrevista, Beth se encuentra exiliada de la Ciudad de México ante “el acoso” de las fiscalías local y federal, luego de ser ingresada a dos carpetas de investigación acusada de robo, daños en propiedad privada y ataques a la paz social.

En una más la acusaron de lesiones a una policía de investigación, pero “si me conocieran mido metro y medio y soy bien flaquita (suelta la carcajada), pero dicen que la lesionamos en una marcha en la que no estuve”.

Estudió la carrera de periodismo en la UNAM y se define como la heredera de una familia politizada que la llevó a participar en el #132, en #Somosmásde31. Se sumó a los grupos feministas en redes sociales y de ahí inició su participación en las movilizaciones por los derechos de las mujeres.

 “Yo también tengo mi historia de abuso… a los 16 años y luego vino el acoso laboral”, afirma Beth.

Define que el bloque negro “es un movimiento sin cabezas, en donde cada cabeza es un mundo. Y surge cuando el movimiento feminista empieza a tomar ideas más anarquistas, ahí es donde empieza a hablarse del bloque negro”.

A pesar de que no se les quiera creer cuenta que en 2020 cuando el bloque provocó las mayores afectaciones a comercios a lo largo del recorrido de la marcha rumbo al Zócalo de la Ciudad de México, atribuye a “infiltrados” todo lo ocurrido.

 “Nosotros, a pesar de que las morras vienen encapuchadas sabemos que son de este u otro colectivo. Pero no sabemos de dónde son estas personas que hicieron un cagadero y, de pronto, hay gente que se dejó llevar por la emoción o el estrés”.

Cuenta que fue “un error esa marcha mixta, es gente sin contexto para hacer cosas que una dice: ‘¡ay güey! ¡Qué onda! ¡Cálmense! Lo que vimos también es que esta gente siempre viene seguida de la policía”.

Esa situación la ha aprovechado la autoridad, por ejemplo, la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum siempre dice que se golpea a hombres que van pasando.

 “En las marchas a las que he ido no he visto eso, sí he visto que le dan su zape a vatos que se meten y empiezan a decir cosas: ¡pinches viejos! Y los sacan bien encabronadas al mismo tiempo que les dan su zape. Que yo haya visto que se están pasando de lanza o de verdad están agrediendo a alguien pues dicen que pasa, pero yo nunca lo he visto”.

De la afectación a monumentos y edificios patrimoniales Beth asegura que esos bienes hablan de la iconoclasia de un pueblo.

 “Al final son monumentos, cosas y estamos demostrando que al dañarlos estamos consiguiendo la atención que se necesita. Al movimiento feminista no le importa más una piedra, el Ángel de la Independencia que nuestras hermanas. Aquí viene el choque de cómo vemos las cosas. Un choque de prioridades y de humanidad muy importante. Para nosotros es irrelevante. No veo que en el futuro las feministas dejen de rayar sus estatuas y ellos (la autoridad) dejen de enojarse con eso. Vamos a tener eso para la posteridad”.

La joven está convencida de que un monumento como las cruces de Juárez, la antimonumenta no han hecho la diferencia, porque las violencias contra las mujeres siguen ahí, no es el pasado es la realidad día a día.

Ahora han surgido colectivas en distintos puntos del país con ese nombre, “pero el bloque negro en realidad es una táctica de movimientos anarquistas para proteger de la policía a las que están marchando”.

Aquí “no tenemos cabezas, de ahí que cada que una morra se encapucha y lo que se le ocurra hacer, es el bloque negro”.

Por ello es muy difícil predecir qué hace el bloque negro. Hacia adentro puedes encontrar a chicas de diferentes corrientes, desde veganas hasta liberales y trans.

Sólo que al interior del movimiento feminista sí hay ciertas diferencias, tantas como corrientes: “hablamos de feministas liberales, que apoyan más a los hombres, las que dicen no sean tan malas con ellos. Las que apoyan al movimiento trans y otras que están en contra de que haya cualquier tipo de hombres dentro del movimiento, entonces estos choques existen”, relata.

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