Elecciones

Oaxaca necesita ser gobernada por gente de Oaxaca: Naty Díaz

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  • Candidata del PAN a la gubernatura de Oaxaca dice que AMLO no debe hacer un pacto de impunidad
  • Su actividad política le costó la vida a su padre, la amenaza persiste sobre ella

Soledad Jarquín Edgar

SemMéxico, Oaxaca, 27 de abril, 2022.-  Bajo amenaza, con 38 años de edad y a 38 días de la jornada electoral del 5 de junio próximo, Naty Díaz se describe como una política fuerte, a la que nadie le ha regalado nada y que sabe luchar.

Oaxaca necesita ser gobernada por gente de Oaxaca, no por personas de otros estados del país que vienen a llevarse el dinero y el trabajo de los que aquí nacieron, que le han quitado las oportunidades a muchos hombres y mujeres, afirma en entrevista para SemMéxico.

La gubernatura no se hereda, pero así ha sucedido, de padre a hijo. Y ahora van (por la gubernatura) con su “empleado”, dice sin nombrar al gobernador de Alejandro Murat Hinojosa, hijo del ex gobernador José Murat y su candidato el priista Alejandro Avilés.

Es Natividad Antonia Díaz Cruz, diputada local por el único partido en el que ha militado desde muy joven, Acción Nacional, institución política que dirigió en los últimos cinco años, hasta marzo pasado cuando fue registrada como la primera candidata de su partido a la gubernatura de Oaxaca.

Asegura que para terminar con la corrupción y la impunidad gubernamental es necesario aprovechar el discurso y la buena actitud del Presidente que tanto visita Oaxaca, sí en verdad quiere a Oaxaca, le corresponde de inmediato hacernos justicia. Que esas visitas sean de corazón y no que venga a negociar impunidad. Andrés Manuel López Obrador debe resolver eso de inmediato y los corruptos se tiene que ir a la cárcel.

Naty Díaz

La dos veces diputada local y una diputada federal, apunta sin aspavientos que Oaxaca debe ser gobernada por quien no abrace ni la corrupción ni la impunidad: aquí estoy, dice la joven política que competirá entre otros con su ex compañera de partido Alejandra García Morlan, “Ale Morlan”, quien también compite por el máximo cargo político en esta entidad, pero esta vez con Movimiento Ciudadano.

Era una u otra. Fue Naty Díaz, quien ha tenido una carrera política meteórica y que inició como presidenta del Sistema DIF en Ejutla de Crespo cuando su papá, Leonardo Díaz Cruz, fue presidente municipal (2002-2004) de esa población ubicada en los límites de Valles Centrales y la Sierra Sur oaxaqueña.

La tragedia alcanzó su vida, por segunda vez, el 13 de abril de 2021, cuando su padre fue asesinado en San Antonio de la Cal, municipio contiguo a la capital oaxaqueña, al dolor de la trágica pérdida le sigue el dolor por la falta de justicia, abunda. Un dolor que –asegura- no utiliza como bandera, pero que le da fuerza.

En la conversación periodística, los dichos y ejemplos que Leonardo Díaz Cruz le dio en vida a su primogénita son citados al menos en tres ocasiones, lecciones para la vida, que hoy le sirven para hablar y explicar “el Oaxaca real”.

Asegura que la muerte de su padre pudo prevenirse, pero en la Fiscalía General de Justicia de Oaxaca no hicieron caso, cuando ella, tres días antes explicó a Arturo Peimbert Calvo que había recibido amenazas, que cumplieron los asesinos. “Hubo ineptitud”. Por ello afirma que las Fiscalías deben ser investigadas y vigiladas de cerca.

“El gobierno (del Estado) nos ha lastimado, ha ignorado la voz de la ciudadanía oaxaqueña, han sido insensibles y corruptos. Yo no puedo abrazar lo que nos está lastimando, no puedo abrazar la impunidad, por eso exijo justicia”. Es momento de hacer bien las cosas.

Bajo amenaza

Desde hace más de un año, las amenazas sobre ella persisten, por lo que ahora tiene que “caminar” con escoltas, porque hay personas que le han dicho que su vida tiene precio. “Temo por mi seguridad, por la de mi familia y de mi equipo de trabajo”, apunta y sostiene que seguirá caminando porque en Oaxaca son muchas las mujeres que pasan por lo mismo, algo tiene que cambiar.

A lo largo de su vida, revela, ha tenido que vivir el papel de hija con una carga emocional de tristeza y responsabilidad, lo que aprendió cuando su hermana falleció a consecuencia de un paro cardiaco y el entonces presidente municipal de Ejutla les negó una ambulancia para trasladarla a un hospital, el argumento fue que eran panistas.

“Ahí empiezas a ver la vida de otra manera, asumí que debía luchar por las mujeres, como mi madre que perdió a su hija, por otras mujeres que han pasado por lo mismo y veo la vida desde ese otro lado. Y como madre, porque queremos lo mejor para nuestros hijos e hijas y les enseñas a ser nobles y justos, que sean mejores personas”.

Cuando su hermana falleció, su padre era regidor en el cabildo ejuteco y por consejo de su madre nunca le dijo la razón por la que le negaron la ambulancia y no alcanzaron a salvarle la vida a su hermana.

Hace ocho años, después del nacimiento de su tercer hijo, decidió competir para diputada local y ganó. Tenía 29 años, asumió su tarea en la LXII Legislatura del Congreso local, donde asumió la coordinación del grupo parlamentario del PAN, eran nueve diputadas y diputados y le tocó ser la presidenta de la Junta de Coordinación Política por un año. Algo en lo que no todos estaban de acuerdo, “fue difícil pero no imposible”.

¿Hay quienes afirman que te apoderaste del PAN?

– No, yo competí, nunca me han regalado las cosas, ni ha sido nada fácil. Los cargos los he obtenido con esfuerzo, dedicación, con el apoyo de hombres y mujeres. No soy una mujer caprichosa, ni berrinchuda, no vivo de las plurinominales. No tengo “padrinos” ex gobernadores en otros estados, ni compadre ex presidente de la república. Soy una mujer que camina libre, con la frente en alto y eso me ha costado la vida de mi padre.

¿Tuvo que ver el asesinato de tu padre con tu trabajo político?

– Sí, envidias políticas. Ahí están las investigaciones, que la Fiscalía no actúe es otra cosa. Yo sigo esperando y sigo exigiendo justicia. Fui educada para creer y exigir. Combato las cosas de frente. En política hay momentos en que debes tomar decisiones y siguiendo el consejo de mi padre, he decidido por lo que es mejor para Oaxaca.

No abunda más sobre las “envidias políticas” ni quien o quienes ordenaron el asesinato de su padre, y plantea: “he llorado por su muerte, pero no uso ese dolor como amuleto en la política, para mí es un escudo para defenderme de las humillaciones, somos muchas las que exigimos justicia”.

Luego arremete: si no tengo un cargo político no me pongo a llorar, lucho por obtenerlo. Ese ejemplo lo tomo de mi madre.

¿Visualizas el tamaño de la injustica? ¿Qué harías si llegas a ser gobernadora?

– Por supuesto que sí veo el tamaño de la falta de justicia y he dicho que, en mi gobierno, el que la hace la paga. No es con abrazos ni complicidades.

En 2019, se hizo realidad el derecho al aborto hasta la semana 12 de gestación. Tú vienes de un partido de derecha ¿qué opinas?

– Respeto la decisión. Lo que sí propuse en marzo pasado en la Cámara de Diputados fue que todos los partos sean gratuitos en Oaxaca para aquellas mujeres que deciden sí tener a sus hijos. Y también propuse facilitar la adopción, porque adoptar es mucho más difícil que realizar un aborto.

En el fondo el problema en Oaxaca es que se roban el dinero presupuestado a los servicios de salud. Los partos no solo deben ser gratuitos sino bien atendidos, pero no sucede así. Cuando fui diputada federal conocí perfectamente el presupuesto que se destina a Oaxaca, pero insisto, se lo roban. El presupuesto debería alcanzar para atender todos los partos y hasta operar de cataratas, un problema de salud que he encontrado en muchos lugares, las personas terminan totalmente ciegas porque no tienen oportunidad de atenderse, cuando sí había dinero.

¿Y qué dices de la comunidad LGTBIQ+?

– Yo creo que una actúa como piensa. Soy una mujer conservadora, porque así fui educada, pero eso no significa que me espante el mundo real. Ante todo, el respeto. Yo soy madre y no puedo juzgar lo que me puedo encontrar en casa. Mi padre me decía, no escupas para arriba porque en la cara te cae. La decisión de una persona no es motivo para cerrarle una puerta o negarle las oportunidades.

Campaña sucia

La candidata panista explica que es común que le digan de cosas en las redes sociales, como sucedió después de salir de un programa radiofónico. De inmediato en twitter sueltan un bot: “la incapacidad de la señora, mejor que se dedique a estudiar sus ejes”.

Ella respondió: yo no tengo ejes, solamente tengo un eje en mi gobierno: voluntad de trabajar, porque sin eso, los otros ejes se quedan en un cajón.

La corrupción que daña a Oaxaca

El problema mayor de Oaxaca es la corrupción gubernamental, dice Naty Díaz en tono de preocupación. “Aquí se roban hasta las propiedades”, expresa en relación a la denuncia sobre una red de complicidades entre funcionarios y notarios púbicos que están despojando de sus propiedades a las y los oaxaqueños.

Lamenta que muchas personas, mujeres y hombres, no tengan oportunidades de trabajo real, a pesar de ser personas expertas en diversas materias, pero afirma “han sido humillados, los han dejado sin trabajo, porque el gobierno contrata a sus amigos, sus compadres, sus recomendados, que vienen de otro estados con sus constructoras para llevarse el dinero de los oaxaqueños”, dice cuando se refiere a los funcionarios y empresas del Estado de México, donde nació y creció el actual gobernador.

“Nos roban. Esas personas se hacen ricos, nos roban las oportunidades, la tranquilidad de las familias y la comunidad”.

A las mujeres nos robó la seguridad, no tuvimos atención, no hubo respeto para nosotras. Su actuación fue reprobable.

Por esas actuaciones, agrega refiriéndose a la gestión de Murat Hinojosa, la gente piensa que la política y el político son sinónimos de corrupción, y yo puedo ser la diferencia.

Los otros candidatos, sobre todo el oficial (PRI) pueden decir toda clase de adjetivos sobre mi persona: que soy gorda, chaparra, mal hablada…pero no pueden decir que soy ratera ni corrupta.

SEM/sj

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