Botella al MarMartha Canseco

Botella al Mar

1.071 Vistas

¿Venganza masculina?

* Solo se negocia entre iguales

Martha Canseco González.

SemMéxico, 9 diciembre 2019.- Hace ya varios años, mi querida amiga Mary Carmen Lomelí, quién condujo en radio uno de los programas juveniles más escuchados de Hidalgo, me platicaba en alguna ocasión, que notaba un cambio en las llamadas y mensajes de las mujeres jóvenes. -Antes me contactaban para decirme muy tristes que habían terminado con su novio, ahora, me cuentan que el joven más guapo o popular de la escuela, se les acercó, mostró interés en ellas, las enganchó para luego decirles ¡es una broma, no me interesas para nada! -, – ¡Los hombres jóvenes, que se pusieron de acuerdo para seleccionar a la víctima, gozan viendo cómo ellas emocionalmente se derrumban!

Por supuesto ésta es una forma más de violencia de género y la traigo a colación porque las reacciones negativas de tantos hombres al performance “Un violador en tu camino” me indica que habrá venganza por parte de ellos. La venganza es una característica más del cerril machismo mexicano, porque la autocrítica y la reflexión en torno a qué están haciendo mal para que las mujeres estemos llegando a este punto, es inconcebible.

Y es qué, sí se dan cuenta, todas las reacciones masculinas y por supuesto algunas femeninas a lo que está pasando han sido desactivadas por las jóvenes en las redes. El enojo qué porque ésas no son las formas de reclamar, la burla porque cantando no vamos a conseguir nada, las descalificaciones por el caso de una joven reportada como desaparecida que realmente se fue de fiesta, no han logrado detener la furia de las mexicanas.

Así de sencillo es, hagamos lo que hagamos nos van a criticar, entonces seguiremos haciendo lo que tengamos que hacer hasta poner fin a la violencia de género.

La verdad es que el machismo mexicano lo que no quiere es que sigamos denunciando y evidenciando su más antiguo y eficaz método de control y de dominación de las mujeres: la violencia.

El mensaje es muy claro, ¡hagan lo que hagan, las vamos a seguir matando, violando, acosando, violentando y se van a quedar calladitas como siempre!

Así que ahora están amenazando con lo siguiente: ¡Si denuncian abusos y violencia, se van a quedar solas! ¡Pero sí solas llevamos siglos!, ¿cuándo hemos estado las mujeres mexicanas acompañadas emocionalmente de los hombres?

Claro que hay sus excepciones, por supuesto que sí, pero son eso excepciones cuando debería de ser la regla.

¡Marcela Lagarde dice que bajo esta amenaza! ¡Se van a quedar solas!, subyace una verdad ¡Se van a quedar con ustedes mismas!, ¿no valemos la pena cómo para no quedarnos con nosotras mismas? ¡Por supuesto que sí!

Pero finalmente no creo que se trate de eso, sigo pensando que es a través de la igualdad, la equidad, el respeto y la paz, donde habremos de reencontrarnos los hombres y las mujeres. Pero para eso, los hombres tienen que hacer mucho trabajo interno, ese que no han querido hacer. Renunciar a esos privilegios masculinos que son realmente violaciones a los derechos humanos de las y los demás y por supuesto dejar de ejercer violencia como una forma de control.

¡No necesitan controlar a nadie, relájense, traten de ser felices y de hacer felices a las y los que están a su alrededor, pregúntenles y pregúntense que les hace felices!

Sí la respuesta es violentar, ¡busquen ayuda profesional de manera urgente!

Así que mientras eso ocurre, las mujeres, sobre todo las jóvenes, hemos de estar muy abusadas, la venganza masculina vendrá por donde más nos duele, en nombre del amor. En este sistema, el amor, para las mujeres es una obligación, para los hombres no, por eso es nuestro punto más débil.

A ellos el sistema los enseña a mostrar sus emociones a medias, sobre todo cuando les conviene, manipulan y mienten, nosotras nos vamos como hilo de media, no tenemos la menor gestión sobre de ellas.

Lo que les estoy diciendo es que se vale amar, pero sin dejar de ser una misma, esto quiere decir, sin mimetizarnos con ellos en sus gustos, sueños, aspiraciones, para no dejar los nuestros a un lado. Para eso hay que negociar, pero sólo se negocia entre iguales, si no nos concebimos así, vendrán las imposiciones y nunca podremos ponernos de acuerdo.

Como les he dicho a más de catorce mil mujeres a las que he capacitado en autodefensa feminista: ¡A los hombres (a todos), quererlos en su justa medida, ni más, ni menos, pero eso sí nunca, jamás, quererlos más que a nosotras mismas!

Así pues, como verán es una nueva oportunidad la que se abre no únicamente en las cuestiones del amor, sino en todo lo demás; hombres y mujeres deberemos ser ¡Más derechos que nunca y más humanos que nunca!

botellalmar2017@gmail.com

Comment here

Accesibilidad