Mujer y PoderNatalia Vidales

Mujer y Poder

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Beltrones es…Beltrones

* Tratan de desenterrar un muerto

Natalia Vidales Rodríguez

SemMéxico, 16 diciembre 2019.-Luego de aquel debate en que Ricardo Anaya apabulló a Manlio Fabio Beltrones, del 10 de junio del 2016 –cuando ambos eran los líderes de sus respectivos partidos políticos, el PAN y el PRI– y el ex gobernador de Sonora renunció a la dirigencia de su partido ante el fracaso electoral de ese año, no se habían vuelto a mencionar  su  nombre en los grandes titulares mediáticos.

Pero, el pasado jueves 12 del presente mes, el diario Reforma de la CDMX, le dedicó –a Beltrones– una amarillista portada que ha despertado todo género de especulaciones. La más extrema, referida a que es el siguiente “pez gordo” que caerá en prisión como parte de la purga de la 4T en contra de los corruptos del pasado reciente de México (que el Presidente López Obrador había dicho que perdonaría, pero a la que ha tenido que recurrir como parte del circo al pueblo ante la falta de crecimiento económico, el repunte del desempleo, y como distractor de los tercos índices de la inseguridad y de la violencia, etcétera).

El titular de Reforma solo dice “Indagan a Manlio”, sin necesidad de mencionar su apellido, porque en México decir Manlio –y pese a su prolongada ausencia mediática– solo puede referirse a Beltrones Rivera, de la misma manera a que cuando se dice “la Iglesia” en nuestro país, no es necesario aclarar que se trata de la iglesia católica (guardando, desde luego la infinita distancia entre una cosa y la otra).

Resumiendo, el diario divulga que Manlio está siendo investigado por el desvío de 250 millones de pesos del erario federal durante el gobierno pasado, cuando él era el Presidente del PRI, para financiar las campañas políticas en el Estado de Chihuahua el 2016 (y que, por cierto, de nada sirvieron porque el PAN ganó ese año la gubernatura), y que ante esa indagatoria Beltrones se amparó para no ser detenido, pero que las “investigaciones en su contra continúan”.

Fiel a su estilo –desde siempre, de contestar de inmediato cuando se le ataca, y de no andarse por peteneras ni de salirse por la tangente– Manlio envió, ese mismo día, una misiva a Reforma, señalando que ese asunto es “antiguo” y que  está finiquitado desde hace meses, cuando en Julio pasado promovió un amparo  para los efectos de saber sí — como se rumoraba– había o no alguna investigación en que se le involucrara, y el Juez de la causa requirió a las autoridades citadas por Beltrones en su recurso, si tenían entablada alguna investigación contra el también ex senador y todas ( 89 en total), contestaron que no.

El diario –sin mayores conocimientos sobre el Derecho de Amparo-  señala que el recurso fue “desechado” (lo cual es cierto, pero conveniente para el quejoso).  Y, de ahí, el diario concluye que las investigaciones siguen su curso contra Manlio (lo cual es falso):  si el Amparo se hubiese “ganado” significaría que sí existe una investigación abierta contra el quejoso –que era la cuestión a conocerse– y a la que tendría que enfrentarse, pero al “perder” ese juicio significa que no hay nada en su contra: parece paradójico, pero en realidad es lógico.  

El principio del procedimiento penal es que las investigaciones son reservadas (sigilosas), precisamente para poder atrapar al delincuente, y que los juicios son públicos. Pero la Suprema Corte ha establecido que cualquier persona tiene derecho a demandar el Amparo si supone que está siendo objeto de una averiguación previa (a manera de defensa luego de que en México los apenas investigados ya  son vistos como culpables) y así lo hizo el ex gobernador sonorense, para finalmente enterarse de que no. Y a lo que habría que abundar que el supuesto desvío de aquellos millones ya se investigó, y tras ser llevado a juicio el secretario general adjunto del PRI, Alejandro Gutiérrez, resultó  exonerado.

Entonces Reforma en realidad no le resucitó un asunto muerto a Manlio, ni le dio nueva vida a un difunto: se trata, simplemente, de que sacó a un cadáver de su tumba y el cual, desde luego, sigue igual de muerto, aunque se exponga ante el público de nuevo.

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