Mujeres

Pide que le devuelvan a sus hijas y teme por su vida

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* Se separó de su ex pareja, un médico militar, por violencia familiar

* Juez de Edomex le quita a sus hijas y tiene tres meses sin verlas

Lorena Vaniezcot

Ciudad de México, a 8 de enero de 2020.- Lorena Guadalupe Mendoza Pérez denunció que han pasado siete meses desde que un juez de lo familiar del Estado de México le quitó a sus hijas, tras la consumación del divorcio de su expareja, el médico militar Ulises Mejía Gamboa, por violencia familiar, a quien responsabiliza de cualquier cosa que pudiera pasarle en adelante.

Señala que hace tres meses no ha vuelto a ver a sus dos hijas de 10 y 11 años, porque supuestamente las niñas se niegan a asistir al Centro de Convivencia Familiar de Ecatepec, sin embargo, afirma a SemMéxico hasta ahora el juzgado no ha hecho peritajes sicológicos a las menores que viven con su abuela paterna, a quien se le asignó la guarda y custodia en mayo de 2019.

Lorena Mendoza sostiene que su mayor temor es no volver a ver a sus hijas, quienes le fueron arrebatadas por decisión de la Ministerio Público del municipio de Naucalpan, Selene Jiménez Redondo, ante quien su ex pareja presentó un audio donde una de las niñas se quejaba de su mamá, lo que bastó para que la guarda y custodia pasara a manos de la abuela paterna.

En una carta que publicó en redes sociales, Lorena Mendoza pide apoyo y califica como “tramposa y arbitraria” la forma en que el 30 de mayo de 2019 las autoridades ordenaron quitarle a sus hijas menores de edad, “sin elementos suficientemente contundentes, sin las pruebas psicológicas necesarias para determinar que yo soy un peligro para mis hijas”.

Señala que desde entonces, ni las niñas ni ella han sido sometidas a peritajes sicológicos que podrían comprobar que están siendo manipuladas, ya que el padre les ha dado una versión distinta de las razones que llevaron a la separación de la paraja.

Lorena Mendoza señala que decidió solicitar el divorcio de Ulises Mejía Gamboa, médico militar que labora en el Hospital Central Militar,  por violencia familiar, incluso, asegura hay al menos dos actas previas a la separación, pese a todo, a ella le quitaron a sus hijas quienes viven en la misma casa con la abuela paterna y el padre.

La primera denuncia por violencia familiar se encuentra radicada en el Juzgado Séptimo de Naucalpan, Estado de México, debido a la violencia familiar sufrida en diciembre de 2018 y de la que fueron testigos sus propias hijas.

La segunda denuncia se presentó el 2 de mayo de 2019, también por violencia física y patrimonial. Afirma que por las lesiones fue atendida en el Hospital Central Militar donde le dieron un Acta de Lesiones que presentó ante el Ministerio Público de Naucalpan.

“Hace un par de meses los magistrados que integran la Primera Sala Familiar Regional de Tlalnepantla ordenaron al Juez Tercero de lo Familiar de Naucalpan Felipe Álvarez Chávez, admitir mi demanda por violencia familiar, sin embargo no ha habido más resultados”.

En una carta que publicada hoy en redes sociales, Lorena Mendoza explica que el 30 de mayo pasado pidió al Juez Tercero de lo Familiar de Naucalpan que entrevistara a las niñas, pero se negó ya que sería en el momento procesal oportuno, el cual hasta hoy no ha llegado y no ha tenido respuesta de ninguna autoridad.

Refiere que a pesar de las pruebas que ha mostrado sobre su expareja, el médico militar está solicitando que le otorgue la guarda y custodia de las dos niñas.

“Me divorcié de Ulises Mejía Gamboa, no de mis hijas”, dice en la carta que publica hoy Lorena Mendoza, quien cuestiona la determinación de los jueces y de la Ministerio Pública para decidir sobre el destino de sus hijas ¿Cuáles son esas pruebas que determinan que soy un peligro para ellas?

Refiere además que le están haciendo daño a las niñas, quienes hoy no pueden entender la magnitud de lo que está pasando y que seguramente afectará sus vidas. “Ellas son las menos culpables, también tienen derecho a que se les haga justicia, también tienen derecho a ver y convivir con su mamá, tienen derecho a crecer en un ambiente sano, sin la manipulación psicológica que su padre Ulises Mejía Gamboa y su abuela paterna Beatriz Gamboa Victoria, ejercen sobre ellas”.

Lorena Mendoza pide a las autoridades que la escuchen y sostiene que teme por su vida, ante las amenazas que Mejía Gamboa siempre le hizo, por lo que lo responsabilizó “de cualquier cosa que me pase a mí o a mi familia, incluyendo a mis hijas”.

SEM/lv/sj

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