8 de MarzoMujeres

Piden sindicalistas ratificación del Convenio 190 de la OIT

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  • En el 8M piden se incluya con urgencia la perspectiva de género en las políticas hacendarias y fiscales
  • Demandan erradicar todo tipo de violencia en el ámbito laboral

Lorena Vaniezcot

SemMéxico, Cd. de México, 8 de marzo, 2021.- Contra la violencia, por nuestros derechos y la ratificación del Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo, es el nombre del pronunciamiento emitido hoy por organizaciones sindicalistas y redes de trabajadoras de México y exponen que el modelo capitalista ha puesto en crisis sus derechos.

En el contexto de la pandemia –exponen- la desocupación de las mujeres alcanzó en 2020 un 22,2 por ciento en América Latina, el empleo formal en nuestro país se redujo en 2.1 millones en marzo y abril del mismo año, con gran impacto en los ingresos de los hogares profundizando la brecha salarial y con poco acceso a la internet, con un estimado de 118 millones de mujeres de la región a vivir en situación de pobreza.

Dirigido al presidente Andrés Manuel López Obrador, a la diputación federal, a la Suprema Corte de Justicia de la Nación y a las mexicanas, en la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, pide se incluya con urgencia la perspectiva de género en las políticas hacendarias y fiscales, para que los recursos públicos permitan a las mujeres hacer frente y compensar sus ingresos en los sectores económicos formales e informales de la economía y por ende definir los impactos diferenciados que afectan a hombres y mujeres para reorientar los recursos de inversión y fiscales que permitan cerrar las desigualdades de género y lograr una mejor calidad de vida.

Garantizar la protección y seguridad social para los millones de mujeres trabajadoras informales, que les permita atención médica, incrementar su pensión y llegar a una vejez digna.

Respetar los derechos humanos de las mujeres a través de políticas públicas integrales con perspectiva de género para la realización de un trabajo digno y priorizarlos en la etapa post pandemia para frenar el aumento a la pobreza y la eliminación de las desigualdades

Retornar a la normalidad con derechos plenos, recuperando los espacios públicos ya ganados a lo largo de grandes luchas y que las circunstancias del confinamiento sean la excepción y no la regla, que lo privado sea para nuestro disfrute en lo familiar y comunitario, toda vez que los límites entre lo laboral, el cuidado y lo personal lo definimos nosotras y no el capital.

Erradicar todo tipo de violencia, detenerla por las enormes dimensiones que está alcanzando según la clase social, el género, la situación migratoria. Reconociendo que es a partir del confinamiento el que las mujeres, niñas y niños han estado en condiciones vulnerables que las y los ponen en mayor riesgo.

En los espacios laborales la violencia que se ejerce en sus diferentes prácticas como el acoso laboral, el acoso y hostigamiento sexual significan para las trabajadoras menoscabo a sus derechos humano laborales, aunado a la baja en sus ingresos e incluso las nulas oportunidades para acceder a una categoría con mejores salarios y el detrimento a su salud física y mental, por todo ello nos

Exigen la ratificación del Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo para erradicar la violencia en el trabajo y tener espacios sanos y libres de violencia.

Requerimos, explican, que se elabore una política integral de cuidados, en consideración de la corresponsabilidad del Estado, los patrones, sindicatos y trabajadores.

Por tanto, la distribución de las tareas de los cuidados debe liberar a las mujeres de la carga histórica de ser las únicas responsables de tareas que se llevan en casa, y tener una vida sin estrés que afecta su calidad de vida y que no están reconocidas en los sistemas de salud y en las condiciones generales de trabajo.

La incertidumbre del futuro laboral y de vida plena no sólo es un asunto personal, es más bien una perspectiva de vida, puesto que la llamada nueva normalidad está significando retrocesos en nuestros derechos fundamentales y por ello hay que estar atentas a la caída del producto interno bruto en un nuestro país lo que anuncia graves problemas de política económica, salarial, salud y educación.

Las firmantes son integrantes de la Campaña Trabajo Digno, Derecho de las Mujeres exigimos trabajo digno con una política pública integral con perspectiva de género que erradique la violencia de cualquier tipo hacía las mujeres, el autoritarismo, la pobreza y la desigualdad salarial.

“Queremos igualdad sustantiva que promueva la autonomía económica y política, respeto a nuestros derechos humanos y laborales, a decidir sobre nuestros cuerpos y a garantizar un estado laico”.

Lo urgente

Señalan como urgente que en el ámbito laboral y en referencia al teletrabajo se respeten los derechos adquiridos, jornada laboral de ocho horas, seguridad social, derecho a la organización sindical.

Exigen, además, trabajo digno para las mujeres, a través de políticas públicas que incentiven la creación de empleo formal y permanente, con salarios justos, seguridad social y prestaciones económicas y demandan al gobierno federal la ratificación del Convenio 190 y la recomendación 206 de la OIT “Sobre la eliminación de la violencia y el acoso en el mundo del trabajo”.

“Necesitamos una política salarial que erradique la brecha salarial y la brecha digital”, plantean, así como garantías a la seguridad y a la salud en el trabajo.

En el documento también piden garantizar que sean respetados períodos mínimos de descanso, a fin de evitar los efectos negativos sobre la salud y el bienestar de las y los trabajadores y definir turnos, respetar descansos y registrar el desempeño de las y los trabajadores.

En este contexto de pandemia, consideran fundamental preservar los mismos derechos y prestaciones del trabajo presencial, así como la desconexión después de la jornada laboral para evitar labores en horarios extra y establecer el pago de tiempo extra.

Asumir el derecho de las y los trabajadores en cuanto a el pago de incapacidades por enfermedad, enfermedad laboral, embarazo o accidentes de trabajo.

En relación con la violencia, piden garantías en el acceso a la justicia con medidas integrales y la implementación de protocolos, que sancionen y erradiquen todos los tipos de violencia, incluyendo el feminicidio, la desaparición forzada, la trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual.

Sobre el trabajo de los cuidados, el pronunciamiento plantea la implementación de políticas públicas que incorporen la normativa internacional y el reconocimiento del trabajo del cuidado para la construcción de un sistema nacional de cuidados con la participación activa de la ciudadanía.

La crisis sanitaria y el trabajo

Antes explican que los efectos de la pandemia han profundizado las desigualdades para las mujeres en todos los espacios donde nos encontramos. La crisis del modelo capitalista puso en evidencia el abandono de la garantía en el acceso a nuestros derechos, generando un retroceso de diez años en la independencia económica para las mujeres (CEPAL 2021).

La crisis sanitaria detonó impactos económicos y sociales que han afectado a millones de trabajadores y trabajadoras. El desempleo, la amplia precarización de las condiciones de trabajo y el incremento en la carga laboral, derivada del teletrabajo, son algunos de los factores que caracterizan la crisis actual.

Con el teletrabajo las desigualdades se han profundizado, con las implicaciones legales y una mayor fiscalización por parte de las empresas e instituciones, que no otorgan el derecho a la desconexión, convirtiendo el espacio privado en áreas de trabajo y reforzando la visión tradicional del papel de las mujeres en casa.

Es evidente que la responsabilidad en el acceso y uso de las nuevas tecnologías e internet ha sido asumida por las y los trabajadores para garantizar su estabilidad laboral.

El teletrabajo se suma a la carga que representa la educación a distancia de las hijas e hijos, el cuidado de las personas enfermas de COVID-19 y de las personas adultas mayores, así como los quehaceres del hogar, lo que incrementa el trabajo no asalariado al interior de los hogares, siendo las mujeres quienes asumen principalmente esta responsabilidad, en consideración de la división sexual del trabajo que este sistema nos ha impuesto, lo cual afecta seriamente la salud física y mental de las mujeres.

Es en este contexto de incertidumbre, que la violencia hacia las mujeres ha escalado a niveles alarmantes ante la ausencia de políticas públicas que tiendan a erradicarla, lo que implica a que las mujeres paguen un alto costo por los impactos de la pandemia y de la violencia del Estado que se ejerce cotidianamente.

Violencia laboral

En el ámbito laboral, la violencia en el trabajo continúa manifestándose a través de prácticas nocivas de acoso laboral y acoso sexual, acciones que pretenden intimidar y someter a las trabajadoras a condiciones que atentan contra su dignidad humana, menoscabando sus derechos y limitando posibilidades de mejorar sus condiciones laborales y personales.

La precarización laboral que enfrentamos las mujeres se ubica en diversos sectores, tales como: el comercio, la manufactura, el turismo, el trabajo doméstico remunerado, así como aquellas trabajadoras por cuenta propia, cuyas características de gran precariedad, bajos salarios y niveles de calificación son las que pagan el mayor costo de esta crisis.

Mientras las mujeres que trabajan por cuenta propia se enfrentan a problemas de

autofinanciamiento y graves barreras para acceder a financiamientos formales, pasando a formar parte de las filas de la informalidad. Todas estas trabajadoras quedan fuera de las medidas de la formalidad laboral y en consecuencia carentes de una seguridad social, prestaciones de ley y condiciones de trabajo dignas.

El documento está firmado por la vicepresidencia de Igualdad de Género, Unión Nacional de Trabajadores; Secretaria de Igualdad de Género, Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana; Sindicato de Trabajadores de la Universidad Autónoma de México; Sindicato Único de Trabajadores Docentes CONALEP; Sindicato Independiente de Trabajadores del Instituto de Educación Media; Superior SITIEMS; Secretaria de la Mujer, Sindicato Democrático Independiente de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo Metro;

Red de Trabajadoras de la Educación –SNTE; Red de Mujeres Sindicalistas; Comunidad Burocrática y Movimiento Democrático Nuevo Sindicalismo-SNTE.

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