Cultura

La escritora Malva Flores recibe el Premio Xavier Villaurrutia por su obra Estrella de dos puntas

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*La poeta y ensayista galardonada dibuja una aguda lectura del mundo literario, dice la Directora General del INBAL en la ceremonia virtual  

Su poesía y trabajo crítico han sido traducidos al alemán, inglés, italiano, portugués, japonés, holandés y bengalí

Libertad López 

SemMéxico, Cd. de México, 12 de julio, 2021.- La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de la Coordinación Nacional de Literatura (CNL) y la Sociedad Alfonsina Internacional, entregaron ayer domingo  en ceremonia virtual el Premio Xavier Villaurrutia de Escritores para Escritores 2020 para obra publicada a Malva Flores por su libro Estrella de dos puntas, Octavio Paz y Carlos Fuentes: crónica de una amistad (2020). 

 En el marco de la campaña “Contigo en la distancia” de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, la ceremonia se realizó a través de redes sociales de las instituciones convocantes. 

 La galardonada Malva Flores indica que en las primeras páginas de Estrella de dos puntas expone que éste no es un volumen de crítica literaria, sino la lectura de una o varias pasiones perseguidas desde su propia pasión: “El seguimiento de esas dos figuras fundamentales de nuestra cultura me hizo sentir orgullosa de la lengua y la literatura a las que pertenezco, capaces de crear un lenguaje fuera del reducido coto de lo doméstico: una escritura mexicana y al mismo tiempo universal”.  

 En ese sentido, señala que si la amistad es entre otras cosas una conversación, “la literatura es una forma de la amistad y estos amigos la ejercieron hasta el punto de convertir esa estrella en el centro de nuestra literatura durante medio siglo y durante más tiempo aún”. 

 Al leer sus ensayos, poemas, novelas, cuentos o su correspondencia, hallaremos acá y allá las obras, los nombres y rostros de los autores de los que les hemos leído durante muchos años. Asimismo, aprendimos a valorar no solo su participación directa en la construcción de esa argamasa poderosísima: las revistas, los suplementos de nuestro edificio cultural, sino también su intervención en la alzadura de las instituciones que han sido orgullo de nuestro país. 

 Al mencionar las enseñanzas que le deja esta obra, Malva Flores refiere que comprender que la defensa de la libertad y el ejercicio de la crítica son elementos imprescindibles para la salud de cualquier sociedad democrática. “Aprendí también que la crítica tiene que ejercerse en cualquier contexto, más allá incluso de la amistad, porque la crítica a las ideas no debe confundirse con un juicio a las personas. 

  “Nuestra única esperanza nace de la crítica, ese ‘aprendizaje’ de la imaginación en su segunda vuelta, la imaginación curada de fantasía y decidida a afrontar la realidad del mundo”, dijo al cerrar su participación en la ceremonia transmitida por redes sociales. 

Malva Flores nació en la Ciudad de México, en  1961 es poeta, narradora y ensayista En 2021 ha obtenido el Premio Mazatlán de Literatura, uno de los galardones más importantes de las letras mexicanas, por su libro Estrella de dos puntas. Ahora el Villaurrutia

 

Su obra​

Sus libros de ensayo más recientes son: Estrella de dos puntas. Octavio Paz y Carlos Fuentes; crónica de una amistad (Ariel, 2020); Sombras en el campus: notas sobre literatura, crítica y academia (Bonilla Artigas Editores, 2020). La culpa es por cantar. Apuntes sobre poesía y poetas de hoy (Literal Publishing / Conaculta, 2014); Viaje de Vuelta. Estampas de una revista (FCE, 2011 y 2016) y El ocaso de los poetas intelectuales y “la generación del desencanto” (UV, 2010). 

Ha publicado varios capítulos de libro, entre los que destacan: “Hacia y desde Los signos en rotación. (La historia en alguna correspondencia”, en Paz, Octavio, Los signos en rotación: ensayos y cartas / Marie José Paz, dirección; Malva Flores, edición y ensayo. (El Colegio Nacional, 2017) y “Un camino purgatorio”, en Aire en libertad. Octavio Paz y la crítica / José Antonio Aguilar Rivera, coord. (FCE, CIDE, 2015), entre otros. Ha publicado en revistas indexadas, como Cuadernos Hispanoamericanos, de donde es columnista.

Es autora de los siguientes libros de poesía: A ingrata línea quebrada (Literal Publishing, 2019), Galápagos (Era, 2016) Aparece un instante, Nevermore (Bonobos / UNAM, 2012), Luz de la materia (Era, 2010); Casa nómada (Joaquín Mortiz, 1999), Ladera de las cosas vivas (CNCA, 1997) y Pasión de caza (Estado de Jalisco, 1993).

De 2000 a 2017 fue miembro del Sistema Nacional de Creadores e ingresó al Sistema Nacional de Investigadores, Nivel 1, para el periodo 2019-2021. En 2006 obtuvo el Premio Nacional de Ensayo “José Revueltas”; en 1999 el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes y en 1991 el Premio de Poesía Joven “Elías Nandino”. Es miembro del Consejo Editorial de las revistas Letras Libres y Literal, Latin American Voices y de la página electrónica Zona Paz (www.zonaoctaviopaz.com).

Su poesía y trabajo crítico han sido traducidos al alemán, inglés, italiano, portugués, japonés, holandés y bengalí. Su trabajo poético ha sido incluido en más de 30 antologías nacionales e internacionales. Ha fungido como jurado de diversos certámenes, entre los que destacan: el “Premio Nacional de Artes y Literatura” 2020; el “Premio de Poesía Aguascalientes” 2011, el “Premio Octavio Paz de Poesía y Ensayo, 2010”; el “Premio Carlos Pellicer para obra publicada, 2001” y el Premio “Gilberto Owen, de poesía 2000, entre otros. Así también, se ha desempeñado como tutora (y jurado) de las becas de Jóvenes Creadores de Conaculta, en el área de poesía.

 Leer siempre será puente entre tiempos, historia, espacios y utopías 

  La directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, Lucina Jiménez, señaló que “en estos tiempos de contingencia, de encierro y de incertidumbre, la literatura, la poesía, el cuento y el ensayo son los espacios de la memoria y de la crítica de nuestro tiempo”. Y agrega: “Leer siempre será puente entre tiempos, historia, espacios y utopías”.  

 La obra premiada, puntualiza, desentraña el escenario literario de una época que ella llama “la cintura del siglo”. Su aguda lectura de un mundo literario mexicano testimonia sin falsos giros, con sinceridad, una época, una amistad, las dinámicas que se traspasan a la diplomacia, las tramas de la literatura y de la escritura de una época prolífica en la que figura la propia muerte de Villaurrutia, pero también la construcción de un México diverso, literario y culturalmente hablando. 

 Al recordar que este premio, creado en 1955 por Francisco Zendejas, recoge el generoso espíritu de Alfonso Reyes, quien sugirió que en lugar de llevar su nombre se honrara la trayectoria de otro escritor mexicano contemporáneo cuya obra fuera de excelencia y universalidad, por lo que se nombró al galardón Xavier Villaurrutia, en reconocimiento a su importante obra poética y a su aporte a la modernidad literaria de México. 

 Obra apasionante y reveladora 

 Por su parte, el presidente de la Sociedad Alfonsina Internacional, Felipe Garrido, leyó el acta del jurado conformado por Angelina Muñiz-Huberman, Enrique Serna e Ignacio Solares, quienes decidieron por unanimidad el fallo: “Gracias a la claridad de su prosa, Malva Flores cautiva al lector desde las primeras líneas, de modo que su ensayo se lee como una novela. El resultado de este arduo trabajo es una obra apasionante y reveladora que nos permite ver por el ojo de la cerradura los entretelones de la vida literaria, la diplomacia y la política en el México del pasado reciente”, concluye el acta. 

 Angelina Muñiz-Huberman detalló que la obra galardonada en este certamen relata la amistad, aunque con sus diferencias, entre Octavio Paz y Carlos Fuentes: “La información que se presenta es vastísima, incluye biografía, intercambio epistolar, poesía, política, diplomacia, libros y revistas de la época. Todo ello enmarcado por la objetividad y la claridad de perspectiva”. 

 La también ganadora del Premio Xavier Villaurrutia 1985 por Huerto cerrado, huerto sellado (1985) comenta que a la par de la profunda investigación académica, los 14 capítulos de este “libro intenso” conjugan el fluido ritmo de la lengua, “con lo cual este imprescindible ensayo logra el propósito horaciano de enseñar deleitando”.  

 En tanto, la coordinadora nacional de Literatura, Leticia Luna, quien fungió como maestra de ceremonia, dio lectura al diploma que entregaron las instituciones convocantes a la poeta, quien ha obtenido otras distinciones como el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes 1999 por Casa nómada (1999) y el Premio de Ensayo Literario José Revueltas 2006 por El ocaso de los poetas intelectuales (2010). 

 

Tradición de escritores renombrados 

 El Premio Xavier Villaurrutia de Escritores para Escritores es considerado el galardón más importante de las letras mexicanas, entregado por obra publicada desde hace 66 años a lo mejor de la poesía, la novela, el ensayo, la crónica y la dramaturgia. Desde entonces, sólo ha sido declarado desierto en tres veces (1958, 1961 y 1962).  

 En varias ocasiones se ha otorgado a más de una obra. En total lo han recibido 113 escritoras y escritores: 86 hombres y 27 mujeres. El primero en ser condecorado fue Juan Rulfo por Pedro Páramo (1955). 

 Entre quienes lo han obtenido destacan: Octavio Paz, Rosario Castellanos, Elena Garro, Juan José Arreola, Salvador Elizondo, Fernando del Paso, José Revueltas, Elena Poniatowska, Carlos Montemayor, Jaime Sabines, José Emilio Pacheco, Tomás Segovia, Carlos Fuentes, Silvia Molina, Amparo Dávila, Allí Chumacero, Margo Glantz, Carlos Monsiváis, Juan Villoro, Elsa Cross y Enrique Serna.  

 

Redes sociales 

 Se pueden seguir las redes sociales del INBAL en Instagram (@INBAMX), Facebook (/INBAmx) y Twitter (@bellasartesinba).  

 Sigue las redes sociales de la Secretaría de Cultura en Twitter (@cultura_mx), Facebook (/SecretariaCulturaMX) e Instagram (@culturamx). 

 CNL: Facebook (/coordinacion.literatura.mx) y Twitter (@literaturainba).   

 

 

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