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Se pronuncian feministas contra el alquiler de vientres de alquiler

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  • La Alianza de Redes Feministas Nacionales señalan que es una forma de explotación de los cuerpos de las mujeres
  • Retoman las exigencias del Manifiesto Latinoamericano contra la Explotación Reproductiva

Redacción

SemMéxico, Cd. de México, 28 de febrero, 2022.- La Alianza de Redes Feministas Nacionales se suma al Manifiesto Latinoamericano contra la Explotación Reproductiva que exige no aprobar ninguna iniciativa de ley en materia de “gestación subrogada” o cualquiera de los eufemismos para la explotación reproductiva.

En una carta pública, retoman las siete exigencias del Manifiesto, que incluye no legalizar sobre ninguna disposición que atenta contra la dignidad humana y derechos de las mujeres en razón de su sexo o que pueda favorecer cualquier forma de explotación.

En segundo lugar, demandan “no legislar deseos individuales” elevándolos a categoría de derechos, como el de producir niños y niñas con una determinada carga genética a costa de la dignidad humana. Les recordamos que el embarazo es un proceso biológico complejo que involucra cuerpo y psique, que puede implicar riesgos para la salud y la vida de las mujeres, por lo que no puede ser tratado de forma superficial, irresponsable ni deshumanizante.

En cambio, proponen, como tercer punto, legislar a favor del interés superior de las niñas y niños. El principio de precaución y de no discriminación debe ser el eje rector de toda legislación que tenga efectos en la vida de las niñas y niños.

Así como legislar para facilitar los procesos de adopción garantizando el interés superior de las niñas y los niños. Ésta es una vía ética y factible para que el legítimo deseo de 2 maternidad/paternidad pueda ser realizado sin vulnerar la dignidad y los derechos de igualdad sustantiva y no discriminación de las mujeres, niñas y niños al mismo tiempo que se atienden sus necesidades cuando se encuentran en situación de orfandad.

Quinto, legislar para que la maternidad sea ejercida en libertad, cuándo, cómo, con quién y las veces que decidamos, sin subordinación ni vulneración de derechos, con acceso a la contracepción y al aborto legal, seguro y gratuito, sin sujeción a causales. Porque nosotras parimos, nosotras decidimos y reivindicamos el derecho a decidir sobre nuestra maternidad deseada.

Combatir la histórica feminización de la pobreza exacerbada por la pandemia que está siendo aprovechada para convertir a nuestros países en paraísos de la explotación reproductiva y sexual, señala la sexta exigencia.

Y en la última proponen organizar un espacio abierto de discusión pública sobre las iniciativas legislativas con las organizaciones promotoras y firmantes.

Por ello llaman a la Suprema Corte de la Nación que retire su recomendación de legalizar la práctica de la maternidad subrogada (alquiler de vientres) en todo el país y solicitamos que considere los argumentos feministas a favor de los derechos humanos de las mujeres para prohibir esta práctica.

En su demanda también pide a las entidades federativas que deroguen el alquiler de vientres, aprobados en Tabasco y Sinaloa.

Y, al Congreso de la Ciudad de México que retire las iniciativas de ley que promuevan aprobar el alquiler de vientres. Pero advierten que apoyan las iniciativas para prohibir el alquiler de vientres en la Ley General de Salud y tipificar como trata de personas la maternidad subrogada porque se explota el cuerpo de las mujeres para gestar un bebé que será vendido a terceros. “Las mujeres NO somos máquinas de parir y las niñas y niños NO son objetos de compra-venta”

Las colectivas que firman exigen la abolición de la práctica de alquiler de vientres en todo el país.

Las razones de esta práctica se sustentan en que el alquiler de vientres no cura la infertilidad o infecundidad de las y los contratantes, de manera que el deseo de maternidad y paternidad se puede cumplir con la adopción, que es una forma ética y legal para tener una niña o niño.

El contrato se basa en una relación desigual entre las partes, considerando a las mujeres como objetos de consumo utilizados para satisfacer deseos de otras y otros. No se debe legislar deseos individuales como si fueran derechos.

Además, supone una forma de maternidad controlada en los tiempos, peligrosamente medicalizada, y con altos riesgos para el “producto-niña/niño”. Si el “producto” no es del agrado de las y los compradores, se desecha.

El pago en dinero u otra compensación se da a cambio de la explotación reproductiva de las mujeres, en una relación de desigualdad económica y social aprovechándose de la pobreza y limitaciones de las mujeres gestantes, concluye el documento que circula hoy.

La Alianza de Redes Feministas Nacionales está integrado, entre otras, por el Frente Feminista Nacional, Las Constituyentes Feministas MX, MIRA, Red Nacional de Alertistas y la Red Nacional de Refugios.

SEM/sj

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