Mujeres constructoras de resiliencia y democracia

Serie| Mujeres constructoras de resiliencia y democracia: Lorena Villavicencio Ayala

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Contra viento y marea, los derechos humanos de las mujeres

Yaneth Tamayo Avalos

SemMéxico. Cd. De México. 2022.- Nació en Guadalajara, Jalisco en 1964. Lorena Villavicencio cuenta que desde muy pequeña tuvo un liderazgo nato, su claridad y definición por las cosas la convirtieron en una niña y adolescente muy crítica.

A pesar de que fue educada en una escuela católica, nunca se detuvo para defender las causas justas, por eso la llamaban la “abogada”, siempre tuvo buena relación con las mujeres y fue solidaria.

Con una mirada vivaz y una sonrisa, recuerda que, en una ocasión, en el colegio de monjas al que asistía, las compañeras más ricas agredían a las niñas becadas, eso le producía enojo y le hacía protegerlas. Sin saberlo, desde ahí empezó lucha por sus ideales, pero también cómo enfrentar a las autoridades que la reprendían por defender su opinión. Por esta situación las monjas del colegio la llamaron “manzana podrida”, separándola de sus compañeras.

A sus 14 años, Lorena Villavicencio ya sabía que quería de la vida. Si bien desde niña ya conocía la desigualdad, el hecho de que la obligaran a trabajar a edad muy temprana, le permitió ver la terrible realidad de la injusticia y la división de clases sociales, esa visión fue el motor que le hizo estudiar la carrera de derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)

Una joven con una visión clara de la realidad

Sin embargo, esa realidad la alcanzaría de forma directa; el ser estudiante, mujer joven y madre soltera, en una sociedad jalisciense conservadora, la harían enfrentarse a las críticas, a las desventajas y desigualdades que se les imponía a las mujeres.

“Evidentemente eso me hizo realizar un esfuerzo adicional, tener un hijo siendo muy joven me obligo a enfrentarme a una sociedad conservadora y recibir cuestionamientos permanentes del porque era una madre soltera”

Por primera vez, experimentó cómo las críticas y conductas de los hombres hacían sentir vulnerables a las mujeres por el hecho de ser madres solteras, si bien este trato fue difícil, con determinación declara que no fue un obstáculo, sino que, fue el elemento que la catapultó para hacerse más fuerte y resiliente, pero sobre todo para poder enfrentar las adversidades, salir adelante con su hijo y lograr sus objetivos.

Cuenta, cómo el simple hecho de haber asistido a clases con un bambineto, le permitió entender las dificultades que las mujeres deben enfrentar cuando son madres solteras y no cuentan con seguridad social y trabajo, y aun viviendo en situaciones precarias tienen que cuidar a sus hijos.

Reconoce que, aunque sus condiciones fueron distintas, pasó por muchas dificultades, pero el hecho de tener una formación académica le permitió salir adelante.

Sentir y ver la realidad por la que tienen que pasar las mujeres de nuestro país, para poder sacar a sus familias e hijos adelante y concretar un plan de vida, le hizo empatizar con la lucha de las mujeres. Esos son los momentos clave que la vincularon con la política.

Lorena Villavicencio, la mujer política

Se define como una militante de izquierda y de sus causas, la lucha por la democracia, la justicia y los derechos humanos, fundamentalmente de las mujeres niñas, niños y adolescentes, la han definido no solo cómo mujer política sino cómo persona.

Su inicio en la política, surgió con la conexión de los discursos de Porfirio Muñoz Ledo, Cuauhtémoc Cárdenas e Ifigenia Martínez, con la corriente democrática del PRI, la idea de una transformación política y la apertura a opciones distintas, la hicieron luchar por sus derechos e involúcrese en el ámbito político.

No le fue tan sencillo, sus ganas de contribuir le permitieron, claro, con ayuda de su red de apoyo familiar, organizar bien sus tiempos para poder ser mamá, estudiante y además militante de esta causa, que era la transición democrática de este país.

Su objetivo fue, salir adelante, lograr y conquistar los sueños que tenía desde chica, su trabajo y esfuerzo lo ve como un incentivo para seguir en la lucha y la conquista de sus sueños.

“Yo creo que las mismas dificultades te comunican y te generan empatía con muchas causas, yo siempre he dicho que, el dolor es una forma de comunicarte con los demás, eso me sensibilizó y me permitió interactuar adecuadamente en el tema social.”

En la actualidad, milita en el partido político de MORENA, en donde se autodefine como una diputada que rebelde, libre y con voz propia, que en ocasiones difería de su bancada y del gobierno federal.

Y la violencia política

Sabe bien que, las mujeres que han decidido participar en política asumen que no es fácil, que la política es un camino hostil en donde se exacerba el machismo y la misoginia.

Comentó, que muchas de las mujeres que iniciaron en la política, pensaban que esta era un reducto de los hombres; hasta que tuvieron que abrir paso, sumar esfuerzos y empatizar con otras mujeres, eso fue lo que permitió un avance significativo en la representación política.

Es consciente que esta representación paritaria no significa que los obstáculos hayan desaparecido, por el contrario, sabe que la constante violencia política y misoginia es cada vez más persistente.

“A los hombres les ha costado mucho entender que somos sujetas de derecho y que tenemos las mismas condiciones para participar y contribuir, pero que, además, también tenemos derecho de incidir en la política y tomar decisiones.”

La violencia política ejercida en su contra y en su espacio profesional, ha sido una constante lucha. Siendo diputada federal, no le permitían asumir sus funciones como legisladora, le impedían presentar y le bajaban las iniciativas violando los principios legislativos.

Para ella, fue un esfuerzo enorme enfrentar la tensión permanente para poder ejercer sus atribuciones.

Con una mirada firme, señaló que no le permitían participar en las mismas condiciones, tuvo que enfrentarse al pacto que tiene los hombres en la distribución de los cargos políticos, para obtener un espacio y hacer que su opinión tuviera el mismo valor que el de los hombres, y así poder ejercer sus atribuciones como legisladora.

“Los hombres están ofreciendo demasiadas resistencias, las mujeres se ven afectadas en su propia vida, son asesinadas por su búsqueda en espacios de poder, cada vez es más la violencia política, he recibido amenazas en algunas campañas, incluso me han amenazado con armas fuego. Las mujeres políticas sabemos que hay un riesgo latente de que en algún momento no solo afecten tu dignidad como mujer, sino tu propia integridad, por fortuna no ha pasado a mayores, pero si habido un riego latente.”

Cuenta que ha sufrido muchas afectaciones, que le han provocado vivir en constante tensión, el hecho de trabajar en un lugar hostil donde no se respetan los derechos y atribuciones, es un desgaste emocional terrible, que le han dificultado lograr un espacio de representación popular, pero que a la vez le han enseñado a ser más resistente.

“Por eso es importante que las mujeres permanezcamos coordinadas y entendamos la necesidad de una agenda en común para que podamos vencer las resistencias y ejercer nuestros derechos.”

Una diputada incomoda y defensora de sus causas

La agenda política de la ex diputada federal Lorena Villavicencio Ayala, se caracterizó por la defensa de los derechos humanos de las mujeres, entre su trabajo legislativo lo primero que hizo fue una iniciativa para la despenalización del aborto, la clasificación del feminicidio como un delito grave, la atención psicológica a las víctimas de violencia sexual, la diversidad sexual, los derechos de las trabajadoras domésticas, entre otras iniciativas.

Sin embargo, el militar en la congruencia le implicó enfrentarse no solo a su partido, sino a los grupos parlamentarios que olvidan los principios y valores que los deben regir.

“Yo no le he fallado a quienes han votado por mí y por mi proyecto que se llama “generar condiciones para que las personas en general puedan ejercer sus derechos”, mi proyecto es tener un país que proteja los derechos de todas las personas principalmente los de las mujeres por la evidente desigualdad estructural en la que vivimos, siempre he pensado que mi participación política tiene que ser sobre la base de respetar ese tipo de causas, las causas de las mujeres para mí es un principio de vida que está por encima de mi militancia, si el partido renuncia a la defensa de las mujeres yo no lo voy a hacer porque primero está mi causa que mi militancia partidaria.”

Es clara al decir que, quienes le han fallado al electorado de las mujeres y no han tomado las decisiones adecuadas, son el grupo parlamentario y las autoridades provenientes de MORENA, quienes están incumpliendo con los principios legislativos y el programa de gobierno donde se establecieron compromisos a favor de las mujeres.

A Lorena Villavicencio Ayala, se le puede leer y sentir cuando menciona que, no va a claudicar en sus ideas y principios en aras de que se sientan cómodos los de MORENA, ella tiene una causa específica -los derechos de las mujeres- y piensa cumplirla, aunque eso implica que haya un mal ambiente y que pueda ser violentada políticamente -para eso ella se defiende-, no le interesa enfrentar dificultades si está de por medio el respeto a sus principios y causas, pues cree en ellas.

No quiere ser una política que guarda silencio ante la arbitrariedad, ni cómplice del patriarcado en aras de obtener privilegios. Por eso se le ve en diferentes grupos y colectivos donde participa tratando de reivindicar lo que parece fundamental para las mujeres, para ella, es primero el derecho de las mujeres y la congruencia, que su vida política y militancia.

“Que me aíslen y me bloquee. No me interesa que me reconozcan, me interesa que las mujeres avancemos, no tengo interés de quedar bien con nadie, mi esfuerzo es para que las mujeres, niñas, niños y adolescentes estemos mejor en este país.”

Vencer la resistencia y las agresiones le es difícil, pero en sus palabras, cuando se es clara en lo que se quiere y no se está dispuesta a renunciar a sus ideales, las situaciones se tornan más resilientes.

La ex diputada Lorena Villavicencio Ayala, es una persona clara, definida y comprometida, que no aspira al exceso, ni siquiera de poder, gusta vivir bonito como cualquier persona, vivir y disfrutar de lo que le gusta y a su modo, es felicidad.

Por ello, comparte a las mujeres este mensaje:

“Uno como persona y mujer tiene dos opciones en la vida, estar de lado de las quejas o estar de lado de la solución. Me parece que es mejor estar del lado donde contribuyas con los demás, puedas salirte de tu historia personal y puedas construir una vida colectiva distinta. Las mujeres en general, tenemos la enorme capacidad de creatividad, conocemos el dolor, tenemos una gran empatía porque hemos vivido desigualdades, discriminación y somos las que podemos transformar al mundo. 
 
Necesitamos que las mujeres que nos están escuchando, independientemente de la edad, del color, de la situación economía, contribuyan a transformar este mundo, tenemos que sumarnos, para hacer que este mundo sea mejor para nosotras y también para los demás, sigamos trabajando juntas, no nos dejemos vencer por las dificultades, sabemos salir adelante, logremos ese objetivo común que es, construir un mundo habitable y amable, en donde se puedan ejercer los derechos políticos de todas las mujeres y donde no sigamos escuchando estas noticias tan horribles y dramáticas de mujeres violentadas, asesinadas, desaparecidas; eso no lo podemos permitir, eso nos obliga y convoca a participar críticamente, necesitamos hacer una política distinta de colaboración entre nosotras, tenemos que comprometernos para lograr esa transformación.”

“Esta historia fue apoyada por la International Women’s Media Foundation y el programa VAW-PM del NDI”.

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